La versión de José Sanchis Sinisterra se reestrenó este 24 de agosto en el Teatro Orientación, hasta el 1 de octubre. No dejes de verla.

Ciudad de México, 2 de septiembre (SinEmbargo).- Éramos tres hermanas (variaciones sobre Chéjov), obra del español José Sanchis Sinisterra, regresa a los escenarios, en este caso del Teatro Orientación, donde ofrecerá temporada a partir de este 24 de agosto y hasta el 1 de octubre.

Luego de haber sido estrenada en 2015 como parte del repertorio de la Compañía Nacional de Teatro, el montaje será reestrenado nuevamente con las actuaciones de Marta Aura, Ana Ofelia Murguía y Marta Verduzco, además de Gema Aparicio como directora residente.

Éramos tres hermanas es una versión novedosa del clásico de Antón Chéjov Las tres hermanas, considerada la más chejoviana de las obras del dramaturgo ruso que, estrenada en 1901, cuenta la historia de Masha, Irina y Olga Prózorov.

Si bien esta adaptación explora la forma dramática inaugurada por Chéjov, también se combina con las más radicales innovaciones del teatro contemporáneo, donde los personajes se han quedado solas, en un universo beckettiano en el que todo se erosiona.

Y es que en este montaje, Masha, Olga e Irina, de 28, 24 y 20 años respectivamente, son protagonizadas por actrices mayores que, sin embargo, conservan la vitalidad de los personajes y la tesis de la obra, ya que se cuestionan “por qué vivimos, por qué sufrimos”.

LAS HERMANAS PRÓZOROV, FUERA DEL TIEMPO

En esta puesta en escena, las hermanas Prózorov parecen haber caído fuera del tiempo y para acentuar esta situación, el dramaturgo español recurre a juegos teatrales que le imprimen un mayor dramatismo a la obra.

Sanchis Sinisterra utiliza distintos elementos como “diálogos de sordos”, interrupciones mutuas, monólogos que caen en el vacío, un tiempo flotante que lastra la acción dramática, efectos corales, reiteraciones y silencios.

Adicionalmente, en esta relectura del clásico de Chéjov, se reduce hasta el límite el número de personajes, por lo que las protagonistas se ven obligadas a narrar algunas escenas, hacerse pasar y decir frases de los otros personajes, citas inoportunas y hasta del propio autor.

Una vez que el espectador entra en ese juego teatral planteado por Sanchis Sinisterra, disfrutará enormemente de la obra y se compenetrará en la historia de las hermanas Prózorov. Foto: Secretaría de Cultura

Sin embargo, una vez que el espectador entra en ese juego teatral planteado por Sanchis Sinisterra, disfrutará enormemente de la obra y se compenetrará en la historia de las hermanas Prózorov que, tras superar el duelo de su padre, sueñan con irse a Moscú.

La obra es enternecedora, ya que a pesar de todo, las hermanas, para quienes la vida no ha sido fácil, no pueden cambiar su destino: Masha casada desde los 18 años con un hombre al que considera mediocre, Olga condenada a trabajar como maestra de escuela e Irina que sueña con casarse, pero se ve comprometida sin amor.

Aunque la historia en sí misma es triste y dramática, los espectadores también reirán, pues el montaje está aderezado con altas dosis de sentido del humor en momentos clave de la obra, que sin lugar a dudas reducen la enorme carga dramática.

Éramos tres hermanas (variaciones sobre Chéjov) es protagonizada por Marta Aura en el papel de Irina, Marta Verduzco como Masha, mientras que Ana Ofelia Murguía y Adriana Roel alternarán para dar vida a Olga.

La puesta en escena se estrenó este jueves 24 de agosto y ofrecerá temporada hasta el 1 de octubre, a excepción de los días 15 y 16 de septiembre, con funciones jueves y viernes a las 20:00 horas, sábados a las 19:00 y domingos en punto de las 18:00.

La cita para disfrutar de este montaje que tiene una duración de 90 minutos, es en el Teatro Orientación del Centro Cultural del Bosque, ubicado en Reforma y Campo Marte, atrás del Auditorio Nacional. Las localidades tienen un costo de 150 pesos, con los descuentos habituales y los jueves el costo es de sólo 30 pesos.