El priista José Ignacio Peralta Sánchez gobierna Colima desde hace año y medio y no ha podido contener el avance de la violencia. Hoy, esa entidad, es ya la líder en homicidios por cada 100 mil habitantes en el país, de acuerdo con los datos de julio, publicados por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Durante su campaña electoral rumbo a la gubernatura, Peralta Sánchez prometió a los ciudadanos: “Vas a vivir feliz ¡Seguro!”. Sin embargo, ahora, los colimenses ya le muestran su hartazgo y exigen que cumpla su promesa. Peralta, en cambio, argumenta que el repunte de la violencia en la entidad se debe a su geografía, pues el problema es nacional y no del estado.

Ciudad de México, 2 de septiembre (SinEmbargo).– “¡Nacho! No vivimos felices ni seguros, ¡Vete! Artículo 39 constitucional. El pueblo te lo demanda”, fue la consigna que se podía leer en mantas colgadas por diferentes partes de Colima, el estado que sólo ha sido tierra priista y que sufre sus peores tiempos con la violencia.

En abril, los colimenses amanecieron con estas mantas que respondían al eslogan de campaña de José Ignacio Peralta Sánchez: “Vas a vivir feliz ¡Seguro!”.

Pero a poco más de un año de que Peralta Sánchez se convirtiera en Gobernador, en unas elecciones que fueron muy reñidas, el diablo anda suelto en la entidad, que hasta hace poco se distinguía por ser uno de la más tranquilas.

Peralta adjudicó las mantas a integrantes de crimen organizado por el combate que autoridades estaban dando en su contra.

“No es ninguna coincidencia que después de fuertes golpes que autoridades estatales y federales están dando a estructuras criminales, aparezcan lonas con mensajes de una supuesta desaprobación a la acción del gobierno”, expresó.

Sin embargo, de acuerdo con datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) el estado de Colima tuvo un importante aumento en la tasa de homicidios dolosos por cada cien mil habitantes en 2016, con el 71.22, una cifra alarmante por encima del 61.39 de Guerrero.

En lo que va de este años, el posicionamiento de la tasa de asesinatos en Colima no ha bajado y la entidad se mantiene en el primer lugar, con 53.22 durante los primeros siete meses del año, con lo que rebasó de nueva cuenta a Guerrero, con 37.48, y a Baja California, con 30.63.

La cifra más baja que presentó en los últimos 20 años fue en 2007, cuando tenía una tasa de 4.86.

Desde que el priista Peralta tomó posesión de la administración de Colima –hace año y medio– se han registrado 892 asesinatos en el estado menos habitado del país: con 771 mil 235 habitantes, de acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

Pese a los datos que exponen la sangre que se derrama en su estado, Peralta Sánchez se deslindó y declaró que la “la fuente primigenia del conflicto no está en Colima”.

El Gobernador tricolor declaró en julio pasado, cuando se informaba que en el mes anterior Colima había arrasado con la tasa de homicidio frente a las demás entidades del país, que se debía a la “geografía” de la entidad, según publicó la revista Proceso.

“Fue un mes muy complejo. Estuvimos registrando básicamente los reacomodos de las organizaciones criminales, de la delincuencia organizada, que se está viendo a nivel nacional; es un tema que no es de Colima; nosotros estamos lamentablemente registrando en nuestra geografía (…) un problema que es de envergadura nacional”, afirmó.

TECOMÁN, EL MÁS MORTÍFERO

Colima, con sólo 10 municipios, tiene entre ellos uno de los mortíferos: Tecomán. Datos del Observatorio Nacional Ciudadano lo colocaron el año pasado en la lista de los más peligrosos, con una tasa de homicidios de 151.8 por cada 100 mil habitantes.

Los asesinatos en esta región exhiben la creciente violencia del narcotráfico en el estado.

“Lo que está pasando aquí está pasando en todo el estado, todo el país”, dijo para el The New York Times el Alcalde de Tecomán, José Guadalupe García Negrete, en el reportaje nombrado “El año más violento en México, visto desde uno de los municipios más peligrosos”.

El eslogan “Vas a vivir feliz ¡Seguro!” de la campaña de Nacho Peralta se quedó corto. Colima vive sus peores días por el crimen organizado.

El 20 de agosto un joven fue asesinado a balazos mientras viajaba en su bicicleta en la capital del estado. Un día antes motosicarios interceptaron a un hombre y dispararon contra él en repetidas ocasiones, los asesinos se dieron a la fuga en Manzanillo.

La tarde del  8 de agosto se registró un enfrentamiento entre agentes de diversas corporaciones policiacas, en coordinación con militares, donde se logró la captura de dos presuntos sicarios. La balacera tuvo lugar en plena vía pública sobre la avenida Aniceto Castellanos en la capital. Casos que constatan la violencia que viven los colimenses.

Esa misma semana, el diario local Avanzada expuso cifras de la Procuraduría General de Justicia (PGJ) del estado donde se informaba que en18 meses habían sido localizados 56 cadáveres descuartizados, 47 hombres y nueve mujeres.

El año con más cuerpos descuartizados fue 2016, pero el 2017 parece seguirle rápido los pasos, con 26 cuerpos durante el primer semestre del año.

El periódico local especifica que los cuerpos habían sido hallados en su mayoría en bolsas negras o hieleras acompañados de narcomensajes.

El 31 de mayo pasado, la Secretaría de Gobernación (Segob) adjudicó la violencia en el estado a la disputa entre cárteles de la droga por le pelea de puntos estratégicos entre el Cártel de Jalisco Nueva Generación y el Cártel de Sinaloa.

“Éste es un fenómeno directamente derivado de la disputa territorial entre el Cártel Jalisco Nueva Generación y el Cártel del Pacífico, por controlar el puerto de Manzanillo, y otras zonas del litoral de Colima”, dijo Alberto Begné, subsecretario de Prevención del delito y Participación Ciudadana de la Segob.

El Subsecretario incluso comparó el índice delictivo de la entidad con la de los países centroamericanos.

“Colima es un caso de alta prioridad; era un estado pacífico, con buenos índices de bienestar, aceptables, y de pronto se nos disparan a índices de violencia altísimos que superan por mucho la media nacional, y que se colocan en los niveles de los países centroamericanos con más altos índices de violencia”, agregó.

De acuerdo con datos de InSight Crime, una fundación dedicada al estudio de la violencia, considerada la principal amenaza contra la ciudadanía en Latinoamérica y el Caribe: en 2016, la tasa de homicidios dolosos por cada cien mil habitantes en El Salvador – considerado uno de los países más violentos en el mundo– fue de 81.22, mientras que en el mismo año la de Colima fue de 71.22, es decir sólo 10 puntos abajo.

EU: CUIDADO CON COLIMA

Pero no sólo las autoridades mexicanas hicieron hincapié en el repunte de la violencia en Colima, sino también Estados Unidos, que hizo recomendaciones para tomar precauciones si se desea viajar a la entidad.

El pasado 22 de agosto, el Departamento de Estado de los Estados Unidos prohibió a funcionarios de su país realizar viajes interurbanos por la noche, viajar a menos de 12 millas de la frontera entre Colima y Michoacán y hacerlo por la Ruta 110 entre La Tecomaca y la frontera de Jalisco.

El Departamento sugirió a los ciudadanos estadounidenses aplazar los viajes no esenciales a esta región fronteriza, incluido el municipio de Tecomán.

Aunque el priista Ignacio Peralta aparece poco en el ojo mediático, la violencia lo ha puesto en primera plana. La tasa de homicidio doloso en Colima rompió récord en 2016 y este año probablemente lo vuelva a hacer.

Ignacio Peralta tendrá que actuar frente a los grupos de la delincuencia organizada y hacer de lado justificaciones geográficas porque los muertos no hablan, pero los vivos sí y los ciudadanos ya le muestran hartazgo por la falta del cumplimiento de las promesas de justicia y paz.