En el Día Internacional de la No Violencia, prelados de la Iglesia católica coincidieron que las autoridades en México están rebasadas por la inseguridad, debido a la corrupción que existe en la clase política.

El Obispo de la Diócesis de Saltillo, Raúl Vera, habló sobre su pasada visita al Vaticano; indicó que el evento fue organizado para discutir el tema de la corrupción en varios países del mundo y el problema del crimen organizado. Dijo que en la reunión expuso el problema de México. “En México, la economía criminal es la producida por todos los grandes cárteles de México, y la criminalidad de la economía es todo el lavadero de dinero que se hace en el país”, dijo.

El Arzobispo de Acapulco, Leopoldo González, expuso que la falta de mecanismos democráticos hace a nuestra sociedad y al Estado muy vulnerables ante las agresiones del crimen organizado, y disminuye la capacidad de respuesta ante los “graves desafíos que la violencia presenta”.

Los pronunciamientos de los prelados coinciden con las casas consultoras del Banco de México, que ponen la violencia como la mayor preocupación para México.

Mariana Labastida y Christian Martínez

Coahuila/Guerrero/Ciudad de México, 2 de octubre (Vanguardia/ElSur/SinEmbargo).- En México, la violencia ha rebasado a las autoridades, las cuales tienen como estrategia de organización política a la corrupción, y esa corrupción tiene como estrategia principal la “impunidad”, coincidieron el Obispo de Saltillo, Raúl Vera y el Arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González.

La inseguridad no nada más preocupa a la Iglesia, analistas nacionales e internacionales destacaron que este tema es el principal factor que podría obstaculizar el crecimiento económico de México en los próximos seis meses.

De acuerdo con el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública, la violencia en México repuntó el mes de agosto al registrarse un total de 160 mil 144 delitos, la mayor cifra en lo que va de 2017.

En agosto se registraron 2 mil 114 homicidios dolosos en el país, cifra mayor que el mes de julio cuando fue de 2 mil 29 y que la reportada en el mismo mes de 2016 que fue de mil 934; mientras que las denuncias por delitos sexuales tuvieron su repunte más alto en lo que va de 2017: se cometieron mil 171.

Para el Obispo Raúl Vera, la inseguridad, la corrupción y la impunidad son los problemas que afectan a México y de ellos habló en El Vaticano.

El Obispo de la Diócesis de Saltillo, Coahuila, Raúl Vera, habló sobre su pasada visita al Vaticano; indicó que el evento fue organizado para discutir el tema de la corrupción en varios países del mundo y el problema del crimen organizado.

En la misa celebrada en la Capilla del Seminario Mayor y tras terminar una cabalgata que comenzó desde la Parroquia San Isidro Labrador, en Arteaga, con motivo de la kermés del Seminario, Raúl Vera dijo para medios de comunicación los temas tratados en dicha visita.

“Se discutió cómo el crimen organizado, el lavado de dinero, y la corrupción y la impunidad afectan en el sufrimiento de las personas”, declaró.

Dijo que en la reunión expuso el problema de México resultado del Tratado del Libre Comercio de América del Norte (TLCAN), pues después de éste, según el obispo, se ha desbaratado toda su planta productiva, su planta comercial y el mundo financiero del país.

“Tenemos una corrupción profesional. Tenemos como estrategia de organización política a la corrupción, y esa corrupción tiene como estrategia principal la impunidad”, lamentó.

En México existe la economía criminal y la criminalidad de la economía. La economía criminal es la producida por todos los grandes cárteles de México, y la criminalidad de la economía es todo el lavadero de dinero que se hace en el país.

Vera López comentó que para inspirar a más jóvenes a incursionar en una vida sacerdotal es necesario iniciar con la evangelización desde las familias, pues es ahí desde donde florece una vida cristiana más comprometida.

“También creo que la Iglesia tiene que estar muy comprometida en todo aquello que tiene que ver con la estructura de la sociedad en orden de la justicia, en el orden de la paz y en el orden de la dignidad humana”, finalizó.

El Obispo expuso en el Vaticano los problemas que afectan a México, como la corrupción, impunidad y el crimen organizado. Foto: Vanguardia.

DELINCUENCIA REBASA A AUTORIDADES

El Arzobispo de Acapulco, Leopoldo González González, señaló que la violencia en Acapulco ha rebasado a las autoridades, por lo que llamó tanto al gobierno como a los ciudadanos a seguir trabajando en la construcción de la paz.

El prelado católico lamentó el homicidio del director de la Preparatoria 2, José Villanueva Arce, y dijo a todas las familias de víctimas de la violencia que está con ellos y que “aunque suceda, son casos que no deben suceder”.

En su comunicado dominical, se refirió al Día Internacional de la No Violencia, y expuso que la falta de mecanismos democráticos a nuestra sociedad y al Estado muy vulnerables ante las agresiones del crimen organizado, y disminuye la capacidad de respuesta ante los “graves desafíos que la violencia presenta”.

En conferencia de prensa, consultado en relación con los hechos violentos del sábado, en los que murieron seis personas entre ellos el director de la Preparatoria 2 de la UAG, el arzobispo consideró que ese hecho fue un “ataque no sólo violento, sino inhumano”.

Expresó a las familias que ha orado por ellos, “que me duele esto que pasó, que me sientan cercano, aunque sucedan son cosas que no deben suceder y en eso hemos de empeñar que no sucedan”.

González González reiteró que en cada uno está el colaborar para no incrementar ni generar más violencia desde las actitudes, gestos y palabras con las que se trata a los demás. “El trato de paz que damos es semilla que perdura, es base que finca, no es algo sin importancia, es algo muy valioso”.

Expuso que las autoridades han hecho su esfuerzo, “sin embargo la comunidad mira que esos esfuerzos son rebasados, como puedes llegar no sólo a frenar sino a cambiar actitudes”.

Llamó a todos a que “no nos cansemos” en el esfuerzo de la construcción de la paz, que cada uno en la medida de sus posibilidades convoque a quienes generan la violencia a que no lo sigan haciendo.

“Hago un llamado a todos, a que miremos desde nosotros y veamos que somos un bien, que nadie ha sido creado dañino, no hemos sido hechos para dañar a alguien que nos convenzamos de eso”, agregó.

Jóvenes asesinados en agosto en Cóyuca de Benítez, Guerrero. Foto: Bernardino Hernández, Cuartoscuro

González González consideró que “pueden ponernos un policía a cada uno y si tenemos un corazón inclinado al mal no faltará el momento en que se haga daño”.

El arzobispo leyó el comunicado en el que se refirió al Día Internacional de la No Violencia que se conmemora este lunes, la cual, dijo, es la ocasión de promover el mensaje a través de la educación en la escuela y la participación responsable de la sociedad en la vida política. “Al fortalecer la capacidad de incidencia política de la sociedad, contribuye a madurar la democracia necesaria para la construcción de una cultura de la no violencia”.

Expuso que la democracia tiene que avanzar en la manera que se tengan la posibilidad de asumir la tarea de alcanzar la cultura de la no violencia.

“La falta de mecanismos democráticos hace a nuestra sociedad y al Estado mismo muy vulnerables ante las agresiones del crimen organizado, y disminuye nuestra capacidad de respuesta ante los graves desafíos que la violencia nos presenta”, señaló.

Indicó que en Guerrero se tiene un “gran rezago” en cuanto a la participación ciudadana, “estamos ante la oportunidad de construir la ciudadanía para la paz que necesitamos, que sea un factor decisivo en la rehabilitación ética de las instituciones públicas y de la política misma”.

El arzobispo expuso que la democracia es la condición para dignificar a las personas y a los pueblos.

González González también enfatizó que la escuela aporta en la construcción de la cultura de la no violencia mediante la educación.

Convocó a los maestros a generar procesos en los que los niños y jóvenes se capaciten en la construcción de una cultura de la no violencia.

“Si queremos responder al mal con la fuerza del bien tenemos que educarnos para la paz, quiero invitar a los maestros y maestras de nuestras escuelas que experimentan la necesidad de la paz, a que implementen acciones educativas a favor de la cultura de la no violencia”.

En la conferencia, el Arzobispo también informó que se tiene un conteo de 55 templos y curatos en la diócesis de Chilapa-Chilpancingo, así como en la de Tlapa, donde no dio una cantidad exacta. En Ciudad Altamirano y Acapulco no se tienen reportes de afectaciones graves por el sismo del 19 de septiembre de 7.1 grados.

Indicó que las comunidades en su “amor” por lo que es suyo colaborarán a la reconstrucción, pero el costo sobrepasa a lo que puedan aportar, “por lo que la ayuda de parte del gobierno federal ha de ser muy significativa para estos monumentos que son históricos y forman parte del patrimonio cultural de nuestra patria”.

Del un mal uso de los recursos públicos destinados a la reconstrucción, el prelado católico expuso que desde la honradez y rectitud personal puede fincarse una justa administración, “si como personas hay la intensión de aprovecharnos, no va a faltar filo que encontremos para hacernos de lo que no es nuestro”.

González González enfatizó que las medidas para justificar gastos tienen que ser adecuadas, porque encontrar un modo de desvío aparece hasta los años, y por eso consideró que se debe de estar atento en la administración de los recursos, “con rectitud moral muy grande”.

Del regreso a clases, dijo que es importante que se cuide la seguridad ante el riesgo que existe en escuelas y los espacios improvisados en los que se retomará el ciclo escolar, pero sin descuidar la formación de los alumnos.

De la suspensión del Festival de la Nao y la Feria Internacional del Libro de Acapulco, el Arzobispo consideró que la razón justifica el hecho, “por la necesidad apremiante que existe de dar prioridad a los afectados por los fenómenos naturales como el sismo ni modo, se tendrán que continuar el próximo año”.