Enrique Arizabalo, quien se desempeñaba como titular del departamento de Desarrollo Rural del municipio de Tamuín, y que además se dedicaba a la ganadería, salió la mañana del 2 de octubre en su camioneta Ford Lobo blanca, rumbo a un rancho de su propiedad. Esa noche, su familia recibió una llamada telefónica, en la que se exigía un rescate de 250 mil pesos si querían verlo con vida. Los familiares pagaron la cantidad, sin embargo, un mes después, encontraron el cuerpo del médico.

SLP/Ciudad de México, 2 de noviembre (Pulso/SinEmbargo).- El cadáver del médico Enrique Arizabalo González, quien fue secuestrado hace exactamente un mes, fue encontrado semienterrado a la orilla del camino que conecta a los ejidos El Centinela y San José del Limón, en Tamuín, San Luis Potosí. La familia ya había pagado 250 mil pesos por su rescate.

El cadáver fue encontrado aproximadamente a las 13:00 horas de ayer, cuando una persona que llevó a sus animales a pastar a esa zona encontró el cuerpo de una persona semienterrada, por lo que de inmediato acudió a denunciar el hallazgo a las autoridades.

Personal de la Subprocuraduría de la región de inmediato acudió al lugar, donde se levantaron algunos indicios y se ordenó el traslado del cuerpo al Servicio Médico Legal para determinar la causa de la muerte.

Una persona identificó el cuerpo como el de su familiar, quien fue privado de su libertad el 2 de octubre pasado, dijo reconocerlo por la ropa que llevaba puesta el día que desapareció, por lo que personal de Servicios Periciales llevará a cabo las pruebas de genética correspondientes para corroborar que sea la misma persona.

PAGARON RESCATE

Enrique Arizabalo, quien se desempeñaba como titular del departamento de Desarrollo Rural del municipio de Tamuín, y que además se dedicaba a la ganadería, salió la mañana del 2 de octubre en su camioneta Ford Lobo blanca, rumbo a un rancho de su propiedad.

Sin embargo, sus familiares perdieron contacto con él, y esa noche recibieron una llamada telefónica por parte de una persona que les dijo que el funcionario estaba secuestrado, y si querían verlo con vida nuevamente, tenían que pagar 250 mil pesos.

La familia hizo un acuerdo con los secuestradores, y éstos pidieron que dejaran el dinero tirado junto a un puente que se ubica en la carretera Valles-Tampico cerca del ejido El Centinela, y posteriormente fueran a la salida del municipio de Ébano, pues ahí dejarían a su familiar.

Por parte de los familiares se cumplió lo convenido, pues dejaron el dinero donde les indicaron y posteriormente recorrieron la salida de Ébano, pero Enrique no estaba por ningún lado, y como los secuestradores ya no se comunicaron, al día siguiente decidieron dar aviso a las autoridades policiales, iniciándose las investigaciones.

Dos días después la camioneta del secuestrado fue encontrada abandonada en un camino de terracería, cerca de la entrada al ejido Pujal Coy, pero no se encontraron más pistas.

LA VÍCTIMA CONOCÍA A LOS SECUESTRADORES

Posteriormente, los elementos de la Policía Ministerial del Estado adscritos a la Huasteca Norte en coordinación con sus compañeros de la Unidad Especializada en Combate al Secuestro (UECS) detuvieron a una mujer, que trabajó como secretaria para Enrique Arizabalo, y que presuntamente estuvo involucrada en el secuestro.

La sospechosa habría llevado con engaños a la víctima a un lugar donde posteriormente arribaron otros hombres que fueron quienes lo privaron de la libertad. De manera no oficial se supo que los delincuentes obtuvieron el dinero del rescate y lo dividieron, entregando parte de este a la mujer, pero ésta al ser descubierta por los agentes investigadores entregó de manera voluntaria su parte del botín.

El Subprocurador de Justicia en la zona Huasteca Norte, Francisco Pablo Alvarado Silva, informó de manera oficial que los agentes ministeriales entregaron elementos de prueba que fueron valorados por un juez, quien determinó que eran suficientes para imputar a la mujer por el delito de secuestro y posteriormente vincularla a proceso, esto a pesar de que aún no se encontraba al secuestrado. La mujer, de quien no se proporcionó identidad, se encuentra internada en el Centro Penitenciario de esta localidad.

ESPERANDO JUSTICIA

Casi una semana después del secuestro, y ante la falta de resultado por parte de las autoridades, la familia de Enrique Arizabalo difundió en las redes sociales e incluso en volantes que fueron repartidos en varias localidades, la fotografía del hombre desaparecido, ofreciendo una recompensa de 50 mil pesos, para quienes ayudaran a su localización.

El pasado martes unas 30 personas se manifestaron en la Presidencia Municipal de Tamuín, para exigir justicia, todavía no sabían nada del funcionario y eso que ya había pasado casi un mes de su desaparición, por eso hicieron el movimiento, y anunciaron que continuarían su lucha hasta que dieran con los responsables.

 

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