“Urgimos a Estados Unidos a que tome una actitud responsable, deje de hacer comentarios erróneos sobre la soberanía de las islas Diaoyu (llamadas Senkaku por Japón) y evite complicar más el asunto o provocar inestabilidad en la región”, señaló el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Lu Kang.

El nuevo Secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, reafirmó el compromiso de Washington con Tokio en materia de alianzas defensivas. Foto: Especial.

Pekín, 4 de febrero (EFE).- El Gobierno chino ha pedido a Estados Unidos que no se entrometa en sus disputas de soberanía con Japón, después de que el nuevo Secretario de Defensa estadounidense, James Mattis, reafirmara el compromiso de Washington con Tokio en materia de alianzas defensivas.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino Lu Kang instó al Gobierno de Donald Trump a que deje de “hacer comentarios erróneos” sobre las islas Diaoyu, por las que Tokio y Pekín mantienen un conflicto de soberanía, publicó anoche la agencia oficial Xinhua.

Durante la visita de Mattis a Japón el viernes, el primer viaje que realiza un miembro del Gabinete Trump y que incluyó también una parada en Corea del Sur, el Secretario de Defensa reiteró el compromiso de EU con la defensa de los territorios bajo control administrativo japonés, incluidas las islas en disputa, según la prensa nipona.

“Urgimos a Estados Unidos a que tome una actitud responsable, deje de hacer comentarios erróneos sobre la soberanía de las islas Diaoyu (llamadas Senkaku por Japón) y evite complicar más el asunto o provocar inestabilidad en la región”, señaló el portavoz chino al respecto.

El conflicto por las islas Diaoyu/Senkaku, que se remonta a 1895 (tras la primera guerra sino-japonesa), se ha recrudecido en los últimos años a raíz de que en septiembre de 2012 Japón nacionalizara el suelo de tres de ellas.

Situadas en el mar de China Oriental, a unos 150 kilómetros al noreste de Taiwán (que también reclama el territorio), estas islas deshabitadas y gestionadas actualmente por Tokio tienen una superficie de unos siete kilómetros cuadrados y se cree que en sus aguas adyacentes podría haber importantes yacimientos de gas o petróleo.