México, 3 Oct. (Notimex). – El Consejo General del Instituto Federal Electoral (IFE) avaló la destrucción de las boletas y la papelería electoral de las elecciones federales del pasado 1 de julio.

En el marco de la sesión extraordinaria de este miércoles y luego de que también se aprobó destruir las boletas de los comicios presidenciales de 2006, por unanimidad se determinó destruir los votos válidos y nulos de las elecciones del pasado 1 de julio.

El priista Enrique Peña Nieto fue declarado vencedor de estas elecciones.

El representante del Partido del Trabajo (PT) ante el IFE, Pedro Vázquez González, lamentó la prisa de los consejeros electorales por deshacer las boletas de las elecciones de 2012, cuando apenas hace un mes el Tribunal Electoral realizó la calificación.

En ese sentido señaló que “todavía está pendiente el tema de la fiscalización y revisión de los topes de campaña de las elecciones presidenciales, sobre todo la de Enrique Peña Nieto”.

A su vez, el representante de Movimiento Ciudadano ante el IFE, Ricardo Mejía Berdeja, propuso retirar del orden del día de esta sesión el acuerdo para romper las boletas de la reciente elección federal, cuando hay un proceso de juicio político en marcha contra los consejeros electorales en la Cámara de Diputados.

“Todavía están abiertos los procesos de fiscalización y no se han resuelto las quejas sobre rebase de topes de campaña y temas como Monex, además de que están pendientes por presentarse juicios ante instancias electorales”, por lo que cuestionó la prisa de los consejeros del IFE por destruir las boletas de 2012.

Es de destacar que en el acuerdo avalado se establece que las actividades de preparación, traslado y destrucción se realizarán del 12 al 26 de noviembre del presente año.

Asimismo, se contempla la destrucción de los votos válidos, los votos nulos, las boletas sobrantes de cada casilla, así como los sobres que los contienen, los cuales se encuentran en los paquetes electorales que no forman parte de la muestra de las casillas seleccionadas para los estudios de la documentación del Proceso Electoral Federal 2011-2012.

También se prevé la rendición de informes y envío y colocación en la página pública institucional de las actas correspondientes. En cada Distrito se estima que la preparación de las boletas y su destrucción tendrán una duración de dos a tres días.

Sin embargo, se determinó un periodo a nivel nacional de 14 días para realizar dichos operativos.

“Con la finalidad de transparentar los actos realizados durante la preparación, traslado y destrucción de los sobres con las boletas de 2012, será colocado el informe final en la página de Internet del Instituto”, puntualizó el acuerdo aprobado.

Antes, el Consejo General del IFE aprobó por unanimidad un acuerdo para destruir las boletas y otra papelería del proceso electoral del 2006, en la que resultó electo el actual presidente de la República, Felipe Calderón Hinojosa.

Ante ello, representantes del PRD, PT y Movimiento Ciudadano, adelantaron que impugnarán la decisión ante el tribunal electoral, pues los representantes de la izquierda habían propuesto enviar dicha documentación al Archivo General de la Nación.

Entre los argumentos del IFE para avalar la destrucción de las boletas de la elección presidencial del 2006 están que su resguardo en 32 bodegas rentadas en igual número de entidades del país, la custodia por parte de elementos del Ejército y Marina por más de seis años, ha tenido un costo de más de 550 millones de pesos.

De acuerdo con el calendario para la destrucción de 143 mil paquetes electorales que incluyen las boletas con votos válidos y nulos, se deberá realizar bajo esquemas “amigables con el medio ambiente” y tendrá que concluir a más tardar el próximo 3 de diciembre del 2012.

El consejero del IFE, Alfredo Figueroa dijo que la ley electoral establece la destrucción de esos materiales terminado el proceso electoral, pero se postergó ante los recursos legales interpuestos para tener acceso, sobre todo a las boletas, pero ya no existe razón para seguir resguardándolas con el alto costo que significa ello para el IFE y otras instancias como las Fuerzas Armadas.

A su vez, el representante del PRD, Camerino Márquez, solicitó retirar del orden del día este tema, lo cual fue rechazado por unanimidad, para que dichas boletas fueran enviadas al Archivo General de la Nación para consulta académica por su valor histórico, ante lo que para “muchos mexicanos significó un fraude electoral”.

Junto con los representantes del PT y Movimiento Ciudadano, se manifestaron en contra de la medida y aseguraron haber presentado ya una solicitud a través del portal de transparencia Infomex e incluso no descartó acudir ante el Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF).

Pedro Vázquez González, representante del Partido del Trabajo, recordó que la diferencia entre Felipe Calderón Hinojosa y Andrés Manuel López Obrador en 2006 fue de 0.56 por ciento, es decir alrededor de 250 mil votos, por lo que más allá del tema legal, se deben preservar las boletas para conocer la verdad histórica de los comicios presidenciales del 2006.

“Lo que hay de fondo es que destruyendo las boletas electorales se quiere desaparecer una parte de la historia reciente del país”, dijo el petista.

Durante el largo debate, el consejero Lorenzo Córdova propuso incluir en el acuerdo un párrafo que señala que a la fecha el IFE no tiene conocimiento de ningún recurso ante instancias nacionales o extranjeras que impidan la destrucción de esos materiales, por lo que no hay argumentos legales para no realizar esta acción.

En su oportunidad el consejero Marco Antonio Baños aseguró que es “falso” que las boletas de las elecciones del 2006 y del 2012 sean la evidencia de dos fraudes electorales, por lo que se sumó a la destrucción de las mismas.