Habitantes del Estado de México acuden este domingo a emitir su votación en medio de la desconfianza en el proceso electoral y en el resultado, pero con la esperanza de un cambio.”Cuando menos queremos un cambio. Que sepan que ya no estamos muy sonsos. Que Peña Nieto lo sepa, que la gente ya no está conforme”, dijeron algunos ciudadanos a SinEmbargo. La gente del PRI aguarda a las afueras de la casilla. Hoy no traen playeras rojas pero están observando quién entra, quién llega y cuidan que las personas no hablen con nadie. Los votantes se han quejado de la desorganización de las casillas y de cómo orientan los funcionarios.

Tecámac, Estado de México, 4 de junio (SinEmbargo).- Desconfianza en el proceso y en el resultado. Ese es el clima que se siente en las primeras horas de la jornada electoral.

Habitantes de Tecámac en el Estado de México desde las primeras horas hicieron fila afuera de las casillas para poder emitir su voto.

El clima es tenso y los primeros en votar se miran molestos y otros muy susceptibles, sobre todo las personas de la tercera edad, ante cualquier acto de desorganización.

A diferencia de otros años, en las casillas no se colocaron listas de votantes, por lo que la única vía para saber en qué casilla se puede votar es a través de Internet.

Pero lo que si es igual, como en todos los años, en todos los procesos electorales, es la gente del PRI que aguarda a las afueras de la casilla. Hoy no traen playeras rojas pero están afuera viendo quién entra, quién llega y cuidan que las personas no hablen con nadie.

En las calles también hay gente trabajando. Son sobre todo señoras las que van con copias que esconden en medio de una revista TvyNovelas. Buscan los hogares de las personas que dieron una copia de su credencial de elector y ellas los invitan a ir a votar.

Los votantes se han quejado de la desorganización de las casillas y de cómo orientan los funcionarios.

A diferencia de otras elecciones, afuera de las casillas no fue publicado el padrón electoral por lo que sólo a través de Internet, la gente pudo consultar la casilla que le tocaba.

Esto causó indignación en gente de la tercera edad. Un votante de Tecámac señaló que su casilla era un “maldito desorden”.

“Los de las casillas no saben decirnos. Están de letra a letra pero muchos de nosotros no nos acordamos del abecedario. Yo anduve de una a otra mesa y nadie me pudo ayudar a ver en dónde me tocaba”, comentó.

Una señora agregó que la jornada se ve difícil, desorganizado.

“Muchos venimos a votar temprano porque tenemos que ir a trabajar y nos dicen que no y no, que aquí no es”.

El clima es tenso y los primeros en votar se miran molestos y otros muy susceptibles, sobre todo las personas de la tercera edad, ante cualquier acto de desorganización. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo.

Las votaciones hoy en el Estado de México. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo.

En otra casilla de Tecámac, en Ojo de Agua, la gente se mostró más preocupada por la jornada. La señora Lorena salió de votar y sólo espera que al final del día haya un cambio, aunque tiene toda la desconfianza en el proceso electoral y dice “tristemente, no respetarán el triunfo”.

“Es complicado porque sale uno a votar, tratando de que haya un cambio en el Estado de México, pero lo dudamos”, dijo.

Un empresario local que no quiso dar su nombre, refirió también que las expectativas que tiene para el día de hoy son malas, pero tiene confianza en que los votos favorezcan a Delfina Gómez, porque ya fue mucho de, PRI: los precios de la luz, el gas, la gasolina y sobre todo, la inseguridad.

“Cuando menos queremos un cambio. Que sepan que ya no estamos muy sonsos. Que Peña Nieto lo sepa, que la gente ya no está conforme”.

Una familia en Ojo de Agua acudió con la esperanza de que gane Morena y que se respete su voto.

Eduardo, de 20 años crítico que aunque toda su generación está en contra del PRI y Morena no termina de ser opción, lo importante es sacar al PRI.

Y la confianza es poca, al sentirse rodeados de puros “cerdos priistas”, dijo Laura.

Los votantes se han quejado de la desorganización de las casillas y de cómo orientan los funcionarios. Foto: Crisanto Rodríguez, SinEmbargo.