Ciudad de México, 5 de ene (SinEmbargo).- La Secretaría de Seguridad Publica del Distrito Federal (SSPDF) investiga la muerte de tres adultos y un bebé supuestamente asesinados por una jauría de perros en una reserva ecológica del Cerro de la Estrella, Iztapalapa.

Esta mañana se localizaron los cuerpos de un hombre y una mujer en la misma zona protegida, donde el pasado 29 de diciembre se encontraron  los restos de una fémina y un bebé de ocho meses que presentaron signos de haber sido devorados por canes.

VER INFORMACIÓN RELACIONADA: La Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) informó que fueron identificados los cuerpos de una mujer y un bebé que se encontraron sin vida el 29 de diciembre pasado en un predio de Iztapalapa. Se trata de Shumashi Elizabeth Mendoza Caamal y el menor Cipactli Han Mendoza Caamal. Los cadáveres presentaban diversas lesiones por mordeduras de animales.

De acuerdo con Terra, elementos de la Brigada de Vigilancia Animal de la Secretaría de Seguridad Publica del Distrito Federal buscan en el área a los perros que habrían provocado las cuatro muertes en seis días.

“Los cuerpos están mordidos, no tienen carne, sólo se le ven los huesos, en el caso de la mujer las piernas hasta las rodillas y el masculino uno de sus brazos”, dijo uno de los policías que investigan el caso.

Foto: Cuartoscuro

Según informes preliminares, las dos víctimas de hoy habrían sido atacados en el transcurso de la madrugada.

Por su parte, la Fiscalía Desconcentrada en Iztapalapa investiga si fue una jauría de perros la que atacó al hombre y mujer y comentó que hasta no practicarse la necropsia, “no se sabrá si la pareja estaba ya muerta cuando la fauna los mordisqueó o si el ataque produjo su fallecimiento”.

Hasta el momento, los cadáveres encontrados por vecinos no han sido identificados, aunque un par de teléfonos celulares fueron ubicados cerca de éstos, dijo una fuente de la Fiscalía Desconcentrada.

Foto: Cuartoscuro

REPORTAN ATAQUES EN CHAPULTEPEC

Durante el año pasado, en el parque de Chapultepec, se reportaron varios ataques de jaurías de perros contra parejas, paseantes o corredores que visitan habitualmente este parque. Las autoridades del Distrito Federal ofrecieron ubicar a los animales, que en teoría eran salvajes, para tratar de someterlos. Sin embargo, no se dio a conocer si realmente los retiraron.

Algunos reportes esporádicos de la SSP capitalina indicaban que los perros eran aproximadamente 150.

María Elena Hoyos, activista por los derechos de los animales, sin embargo, dijo que los perros mismos vivían su propio drama.

En varias entrevistas con medios nacionales, Hoyos dijo que los perros que viven en Chapultepec tienen diversos orígenes, y que algunos incluso, son migratorios.

“La mayoría de los perros fueron abandonados. Tienen su jauría, pero no se meten con nadie. Han sido maltratados desde su nacimiento. Los menos son los que se te acercan”, dijo María Elena Hoyos, quien además dirigió el zoológico de Chapultepec.

Otros defensores de animales coinciden con ella.

La principal preocupación es que las autoridades capitalinas, a partir de los ataques a humanos, se vean presionadas y no emprendan un rescate de los animales sino una matanza masiva.

Los ataques a visitantes de Chapultepec se han reportado durante toda la década pasada. También se ha dicho que las jaurías de perros se alimentan de los animales que son liberados, incluso malheridos, después de peleas clandestinas.

Reportes del 2010, 2011 y 2012 hablaban ya de explotación de perros en Chapultepec durante eventos con apuestas que se desarrollan durante las madrugadas.

Algunas activistas creen que muchos de esos perros, heridos, son desechados por sus explotadores. Los que se salvan se juntan para sobrevivir en jaurías, que posteriormente pueden conducirse de manera agresiva.