El Cairo, 5 jun (EFE).- Al menos 36 personas, entre ellas cuatro policías, murieron en las últimas horas en la provincia de Edleb, al noroeste de Damasco, donde el Ejército y las fuerzas de seguridad han disparado y bombardeado objetivos civiles, según varias ONG.

En las últimas 24 horas se registraron unos 25 fallecidos en la localidad de Yisr al Shagur, en la provincia de Edleb, denunció hoy el grupo Observatorio Sirio de Derechos Humanos en una breve nota en su página web.

Por su parte, la organización “La Revolución Siria” reveló en Facebook que una oficina de Correos en Yisr al Shagur fue atacada hoy con proyectiles de mortero, bombas caseras y demás tipos de armas.

Un “gran número” de niños y heridos han sido evacuados de esta localidad y llevados a pueblos cercanos, mientras que otros habitantes intentan desplazarse debido a los intensos bombardeos del Ejército y las fuerzas de seguridad, agregó ese grupo opositor.

La red Sham apuntó en Facebook que hay francotiradores apostados en las azoteas de las casas que disparan contra los ciudadanos y que hay detenciones y registros de viviendas.

Asimismo, indicó que se ha cortado el suministro de agua y luz.

Estos sucesos ocurren después de que ayer diez personas perdieran la vida por los disparos de francotiradores y agentes de seguridad en Yisr al Shagur, de acuerdo con informaciones de grupos opositores.

En ese mismo municipio cuatro policías fallecieron hoy por ataques de “grupos terroristas” que volaron el edificio de Correos, señaló la televisión estatal siria.

La cadena añadió que los vecinos pidieron a las fuerzas de seguridad que intervinieran para restablecer el orden.

Desde el inicio de las revueltas a mediados de marzo pasado, el régimen sirio sostiene que detrás de ellas hay “grupos terroristas” y se niega a reconocer que las manifestaciones están conducidas por ciudadanos que exigen reformas democráticas.

Cerca de Yisr al Shagur, en el pueblo de Jan Shijun, entre siete y diez personas murieron y decenas resultaron heridas por los disparos de efectivos de seguridad.

El grupo “Todos somos el mártir Hamza Ali al Jatib” informó en la red social por internet de que siete personas fallecieron y otras sesenta resultaron heridas por disparos y fuego de artillería de los carros de combate, que todavía continúan.

Por su parte, los llamados Comités Locales de Coordinación en Siria aseguraron que fueron diez los muertos y veinte los heridos.

Esa organización denunció, asimismo, que en Deir Zur, en el este del país, unos diez mil manifestantes se han congregado en la plaza de los Mártires para protestar contra la muerte de varias personas allí.

Entretanto en Hama, en el centro, 23 cadáveres fueron hallados hoy en el parque Um al Hasan, según la ONG La Revolución Siria, que subrayó que se les daba por desaparecidos desde el viernes pasado cuando las fuerzas del régimen reprimieron con dureza una manifestación y causaron la muerte de ochenta personas.

En 1982 Hama fue escenario de una masacre perpetrada por el régimen de Hafez al Asad, padre del actual presidente, para aplastar un levantamiento islamista que causó entre 10.000 y 40.000 muertos.

Más de mil manifestantes han fallecido desde el inicio de las revueltas populares a mediados de marzo pasado contra el régimen de Bachar al Asad, que comenzaron esporádicamente para después intensificarse.

El pasado 22 de abril, Siria vivió la jornada más sangrienta de protestas contra Al Asad, que se saldó con 112 muertos, según cifras de activistas de la oposición.

El régimen ha tratado de forma infructuosa de aplacar las revueltas con una serie de medidas.

Esta semana Al Asad decretó la formación de un organismo para comenzar un diálogo nacional y superar la crisis que afronta el país y ordenó una amnistía general, que incluía a los presos políticos, pero las manifestaciones han proseguido. EFE