Lima, 5 jun (EFE).- El ataque terrorista cometido ayer contra una patrulla del Ejército en Cuzco, al sureste de Perú, que ha dejado cinco militares muertos hasta el momento, rompió la calma que se vive hoy en la segunda vuelta electoral para elegir al próximo presidente de la nación entre Ollanta Humala y Keiko Fujimori.

El mandatario peruano, Alan García, lamentó hoy la muerte de los militares, a los que calificó de “mártires de la democracia”, pues fallecieron “cuando marchaban a custodiar el normal desarrollo en una zona peligrosa”.

De acuerdo a informes del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, el ataque se produjo ayer en la localidad de Choquetira, distrito de Vilcabamba, provincia de la Convención, cuando una patrulla militar se dirigía a custodiar el proceso electoral en esa zona.

A raíz del enfrentamiento han muerto, hasta el momento, cinco militares y al menos cuatro estarían heridos, pues las labores de rescate aún no han terminado.

El jefe de Estado pidió hoy a los ciudadanos, tras votar en Lima, apoyar al gobernante que resulte elegido para hacer que el próximo Gobierno tenga éxito.

“Creo que esa es la mejor manera de seguir consolidando al Perú como fuerza sudamericana”, afirmó.

Un total de 4.573 colegios electorales estarán abiertos entre las 08.00 y las 16.00 hora local (21.00 GMT), y a partir de entonces se conocerán algunos sondeos “a boca de urna”, pero los primeros resultados oficiales tardarán unas dos horas en conocerse.

El voto es obligatorio para todo peruano mayor de 18 años y menor de 70, so pena de sanciones que van de los 18 a los 72 soles (entre 6 y 26 dólares), según el nivel económico del infractor.

Según los primeros reportes del Ministerio Público (Fiscalía), en la región Puno, que estuvo paralizada por varias semanas por una protesta antiminera que amenazaba la elección en esa zona, todo transcurre con “total tranquilidad”, después de haberse redoblado la seguridad.

De igual manera, el presidente del Jurado Nacional de Elecciones (JNE), Hugo Sivina, coincidió en que “no hay incidencias que puedan determinar que haya preocupación” por el proceso electoral en Puno, región fronteriza con Bolivia.

El responsable de fiscalización del JNE, Rómulo Daneri, informó que, hasta el momento, se han cometido 108 infracciones moderadas y 14 graves, entre las que figuran la suplantación de un elector, reparto de propaganda dentro de los locales de votación y presencia de representantes partidarios entregando material de sus candidatos.

Estas infracciones han sido denunciadas y están siendo investigadas en las regiones de Arequipa, Huánuco, La Libertad, Lima, Puno, San Martín y Tacna.

El Gobierno ha dispuesto la movilización de 77.000 policías y 45.000 miembros de las Fuerzas Armadas para prestar seguridad en los centros de votación y oficinas de los órganos electorales.

Por su parte, los candidatos presidenciales reunieron a la prensa en sus hogares para el tradicional desayuno televisado, antes de ir a votar, en el que aprovechan para llamar a todos sus seguidores a sufragar.

En declaraciones a América Televisión, la congresista Keiko Fujimori, del partido Fuerza 2011, dijo que espera que “una vez concluido el proceso electoral, empecemos a tender puentes; debemos buscar cuáles son nuestras coincidencias y dejar de lado nuestras diferencias”.

La candidata añadió que sería una “buena señal para el país” que los dos partidos que acompañan a los candidatos “puedan sentarse en una mesa y ver de qué modos podemos trabajar juntos”.

Por su parte, Ollanta Humala, de Gana Perú, declaró que si llega al Gobierno buscará consensos entre todos los grupos políticos en defensa de la democracia, contra la impunidad y la corrupción y por que el crecimiento económico llegue para todos.

“Veamos este día como una fiesta electoral y no como una confrontación”, afirmó el candidato, que en los últimos días aparece por delante de su rival en los sondeos de intención de voto.