Jerusalén/Damasco, 5 jun (EFE).- Al menos veinte manifestantes sirios y palestinos murieron hoy y otros 325 resultaron heridos por disparos de tropas israelíes en una jornada de protestas para conmemorar el 44º aniversario de la Guerra de los seis días de 1967, conocido en el mundo árabe como la “Naksa” o “día de la derrota”.

Los sucesos más violentos ocurrieron este mediodía en la frontera entre Israel y Siria, cuando un grupo de manifestantes intentó cruzar la línea divisoria para adentrarse en el Golán, territorio que el Estado judío ocupó a los sirios en la contienda que se recuerda hoy.

La televisión siria mostró imágenes de centenares de ciudadanos que se concentraron junto a la frontera con banderas palestinas y que en algunos puntos lograron retirar la alambrada de espino que separa ambos países llegando a penetrar en el lado controlado por Israel.

Los participantes en la protesta, muchos de ellos palestinos, se congregaron desde primera hora en la llamada “colina de los gritos”, colindante con la localidad drusa de Majdal Shams, en los ocupados Altos del Golán, donde por la tarde también se registraron disturbios.

Portavoces del Ejército israelí dijeron a Efe que sus soldados, miles de los cuales se encontraban desplegados en la zona, “efectuaron disparos al aire y advertencias verbales” para impedir que los manifestantes se aproximaran a la divisoria.

Cuando los concentrados se acercaron a la verja, abrieron fuego contra las extremidades inferiores, agregaron las fuentes militares.

Fuentes médicas sirias dijeron que varios ingresados fueron víctimas de disparos directos y que algunos heridos están graves.

Las fuerzas israelíes emplearon gases lacrimógenos y desplegaron tiradores de elite cerca de la alambrada que separa ambos territorios.

Una docena de simpatizantes con la causa palestina murió en las fronteras de Israel con Siria y Líbano el pasado 15 de mayo, jornada que los palestinos y el mundo árabe califican de la “Nakba” (tragedia) que supuso para ellos la creación del Estado de Israel en 1948.

Hace 44 años se inició la denominada Guerra de los Seis Días, en la que Israel ocupó la Península del Sinaí y la franja de Gaza a Egipto, los Altos del Golán a Siria, y Cisjordania y Jerusalén Este a Jordania.

Israel ha devuelto el Sinaí y evacuado la franja de Gaza, firmado la paz con Egipto y Jordania, pero la continuada ocupación del Golán, Cisjordania y Jerusalén Este sigue atormentando al mundo árabe.

Las autoridades israelíes acusaron al régimen del presidente sirio, Bashar Al Asad, de dar luz verde a las protestas de hoy en el Golán.

“Espero que no se de trate un intento del gobierno sirio de desviar la atención pública e internacional de sus problemas internos”, manifestó Yoav Mordejai, portavoz del Ejército israelí.

En el resto de las fronteras de Israel la jornada transcurrió con relativa calma.

En Líbano, unos cuarenta jóvenes de distintos campos de refugiados palestinos se manifestaron en la aldea de Adeisse pero el Ejército libanés, como ya había anunciado hace unos días, les impidió avanzar hasta la línea fronteriza.

La principal protesta en Cisjordania tuvo lugar en el paso de Qalandia, entre Jerusalén y Ramala, donde unos 300 manifestantes palestinos y activistas internacionales se aproximaron a los soldados israelíes que lo custodian con pancartas de “Vamos a Jerusalén” o “La libertad es uno de los derechos humanos”.

Los soldados dispersaron la concentración con gases lacrimógenos, granadas de estruendo y balas de caucho, en un enfrentamiento que duró al menos tres horas y del que se informó de dos heridos graves palestinos y otros 37 leves, según la agencia Maan.

En el lado israelí, la Policía informó de dos agentes heridos.

En Gaza, la jornada pasó casi desapercibida con algunos desórdenes en el norte y una marcha desde la localidad de Bet Hanún hasta el paso fronterizo de Erez, que se vio bloqueada por retenes de la Policía del movimiento islamista Hamás, que controla la franja.

Decenas de manifestantes trataron de abrirse camino a través del cordón policial y al menos una docena fueron detenidos.

En Jerusalén Este, ocupada desde 1967, la Policía israelí informó de seis palestinos arrestados en manifestaciones en los barrios de Siluán y Abu Tur.

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió esta mañana de que sus soldados actuarían “con la máxima contención posible pero con la determinación necesaria para salvaguardar las fronteras y a la ciudadanía israelí”.