Las demostraciones de afecto te traerán buenos augurios. Pero no siempre. Ten cuidado de los besos de Judas, aunque si un Judas besa a otro lo más inteligente será huir. Si vez que Calderón para la trompita para besar a Elba Esther, corre de ahí y cuéntaselo a quien más confianza le tengas.