Luis Felipe Bravo Mena arrancó su campaña rumbo a la gubernatura del Estado de México el lunes 16 de mayo pasado. Luego de 20 días, el panista no consiguió subir en las encuestas de intención de voto sino al contrario, su porcentaje en las preferencia ha ido cayendo paulatinamente.

Según la encuesta revelada el viernes 3 de junio por Gabinete de Comunicación Estratégica, el ex secretario particular del presidente Felipe Calderón se ubica en el tercer lugar de las preferencias ciudadanas, con 14.7%, muy por debajo del priísta Eruviel Ávila, que tiene 52.7% a su favor, y del perredista Alejandro Encinas, con 19.7 por ciento.

Por esta razón, ayer los panistas relanzaron la campaña de Bravo Mena en una ceremonia realizada en Tlanepantla y a la que asistieron panistas distinguidos, como los suspirantes a la Presidencia de la República, gobernadores e integrantes del gabinete calderonista.

Ahí estuvieron Ernesto Cordero, secretario de Hacienda; Alonso Lujambio, secretario de Educación Pública; Javier Lozano, secretario del Trabajo; el senador Santiago Creel y la diputada Josefina Vázquez Mota; el gobernador de Morelos, Marco Antonio Adame; el presidente nacional del PAN, Gustavo Madero, y Roberto Gil Zuarth, secretario particular de Felipe Calderón.

En la ceremonia, según Notimex, Bravo Mena afirmó que en su campaña “no entra la tranza, la corrupción, ni el autoritarismo”, está acompañada por una limpia en el partido, con valores que impulsan su lucha por la alternancia y propuestas viables.

 

Segundo suspiro

Con una carrera que se remonta a 1969, cuando ingresó a las filas del partido, el puesto más destacado de Luis Felipe Bravo Mena bajo las alas panistas fue el de presidente nacional desde 1999 y hasta 2005. Fue en el periodo que el PAN alcanzó el triunfo histórico de 2000, al colocar a Vicente Fox Quesada en la Presidencia de la República.

Sin embargo, las aspiraciones del guanajuatense –oriundo de León– por la gubernatura del Estado de México no han contado con el mismo éxito. Su primer intento ocurrió en 1993, perdiendo ante el priísta Emilio Chuayffet Chemor y ahora, 17 años después de esa derrota, lo vuelve a intentar, pero enfrenta una diferencia en las preferencias ciudadanas que, parece, difícil de remontar.

 

Espaldarazo con aliento panista

Ante este evidente rezago, Acción Nacional convocó ayer a una gran cantidad de políticos panistas, cosa que no sucedió el 16 de mayo en su deslucido inicio de campaña, al cual ni siquiera asistió el presidente nacional del PAN.

Según El Universal, el PAN tiene la finalidad de revitalizar a Luis Felipe Bravo Mena en la carrera por la entidad mexiquense.

No obstante, la tarea de remontar en las estadísticas es complicada. Según Milenio, el representante del PRI, Eruviel Ávila tiene 52.7% a su favor y el perredista Alejandro Encinas cuenta con un modesto 19.7%, por lo que la prioridad panista es rebasar primeramente a un PRD que le lleva poco de ventaja.

 

El redoble de últimos esfuerzos

Al asegurar que Acción Nacional se encuentra atravesando por tiempos difíciles, Luis Felipe Bravo Mena invitó “a corregir el rumbo y levantarse de las caídas”. A su vez, Gustavo Madero planteó que a partir del 5 de junio “redoblamos esfuerzos en todo el PAN a fin de ganar la gubernatura del Estado de México, por lo que desde ahora queremos asegurar que no habrá rendición ni declinación de nadie”.

Sin embargo, esta semana será vital para saber si el panista realmente tiene una lejana oportunidad de competir contra Eruviel Ávila. El próximo miércoles 8 de junio se realizará el primer debate público entre los candidatos por el Edomex. El segundo debate está programado para el 22 de junio, a escasos 11 días de la elección del 3 de julio.