Con la demanda dirigida al Gobierno de Tamaulipas, encabezado por el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca, más de 40 mil personas buscan que la tracción a sangre sea prohibida en todo el estado y la legislación sea endurecida a fin de castigar severamente a quienes la incumplan.

Ciudad de México, 5 de noviembre (SinEmbargo).- “Un carretonero iba maltratando a un caballo para que avanzara a pesar de la enorme carga de basura que llevaba. Le pedí que dejara de golpearlo y le pregunté por qué lo hacía, él me respondió que el animal le había costado 15 mil pesos, así que le pertenecía y podía hacer lo que quisiera con él. Me exigió que no me metiera”, contó Karen Hernández Mora, la ciudadana que subió una petición a Change.org, en la que exigen poner fin a la Tracción a Sangre (TaS) en Tamaulipas.

Gustavo Lozano, de la Fundación Franz Weber, explicó a SinEmbargo que la TaS es el medio de transporte que emplea animales y personas para el arrastre de carretas. Hoy en día, la TaS se utiliza en la recolección informal de basura y en la comercialización de algunos productos.

Motivada por los comentarios del carretonero, el pasado 24 de octubre, Karen Hernández subió a la plataforma Change.org la petición “Prohibamos la tracción a sangre animal en Tamaulipas” que hasta el momento ha recabado cerca de 40 mil firmas.

“Esta terrible situación tiene que acabar. Muchos de estos animales están enfermos, o son gestantes y son forzados a trabajar hasta su límite al punto que se les pueden ver cicatrices”, se lee en la carta que acompaña la petición.

En entrevista para este diario digital, la ingeniera de profesión puntualizó en que por lo menos en Tampico, Ciudad Madero y Altamira, municipios del estado ubicado en la región noreste de México, se lleva a cabo esa”cruel” práctica.

Con la demanda dirigida al Gobierno tamaulipeco encabezado por el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca, señaló, buscan que la práctica sea prohibida en todo el estado y la legislación sea endurecida para castigar severamente a quienes la incumplan.

El TaS es se practica en varios estados del país. Foto: Cuartoscuro

La joven, quien habita en Altamira desde hace 8 años, manifestó que desde su arribo a ese municipio, la TaS se realiza sin control alguno, esencialmente en la carga de fierro viejo, basura, venta de helados, frutas y elotes.

Además, señaló que hace algunos años en Ciudad Madero se intentó “regular” a los carretoneros, a consecuencia de la quejas de algunas asociaciones defensoras de animales locales, sin que ocurriera un cambio, por lo que hoy por hoy “se siguen viendo animales desnutridos, enfermos, pateados en vía pública y desplomados por el intenso sol”.

“Basta con salir a la calle para ver el abuso. Todas las personas somos testigos de cómo los maltratan, de cómo los traen cargando a pleno rayo del sol, con sus venas saltadas en la cabeza de la fuerza que hacen”, agregó.

Manifestó que por el asunto incluso han emitido quejas en la Dirección de Ecología y Medio Ambiente del municipio de Altamira, sin embargo, acusó, las autoridades han hecho caso omiso, bajo el argumento de que el tema se encuentra fuera de su competencia.

La Ley de Protección a los Animales para el Estado de Tamaulipas señala expresamente en su artículo 23, fracción VII que “el propietario, poseedor o encargado de animales para la monta, carga y tiro, deberá cargar los carruajes de tracción animal con un peso proporcionado a las condiciones físicas de los animales que se utilicen”.

Por ello, la promovente de la petición hizo un llamado a las autoridades estatales y municipales de Tamaulipas a que trabajen en el decomiso de animales e inspección de las condiciones en las que se encuentran, y, en caso de hallar maltrato, se castigue al responsable.

“Las autoridades municipales han demostrado su incapacidad para asegurar el bienestar de los animales utilizados en los carretones, por ello y por las evidentes muestras diarias de abuso animal, los ciudadanos exigimos el cese de esta tortura animal, el decomiso de los mismos aplicar sanciones severas a quienes se le encuentre animales maltratados, y, a quienes no, se les dé apoyo para adquisición de un vehículo o proyecto de negocio”, expuso.

Gustavo Lozano, quien promueve la campaña “Basta de TaS” desde 2011, aseguró que la manera de poner fin a la práctica podría darse a través de la implementación de apoyos para emprender negocios o con facilidades para adquirir vehículos motorizados (y capacitación para manejarlos) que sustituyan a los animales y así impedir que las personas se queden sin un medio de subsistencia.

A través de su página en Facebook, Basta de TaS en México sostiene que “los trabajadores de esta actividad son merecedores de beneficios laborales, respeto social y reconocimiento económico. Hoy en día están encuadrados en la marginalidad y discriminación”. Además, proponen que se formalice el trabajo de recolección y separación de residuos.

Sin embargo, Karen opinó que “muchas personas andan a pie, en carcachas, bicis o motos trabajando y a esas personas hay que apoyar. Así que no es excusa el que [los carretoneros] digan que son pobres, el que digan que no tienen otra manera para subsistir, cuando realmente se ve que los maltratan”.

Por su parte, Emma Cantú Ulloa, de la Coalición de Asociaciones Ambientales en Tamaulipas, dijo a este medio que la regulación es primordial para poner fin al abuso de los animales, ya que, aseguró, “no todos los animales son maltratados, algunos están bien cuidados: con comida y veterinario”.

Por ello exige al Gobierno tomar cartas en el asunto, pero sin decomisar a los caballos ya que no existe un lugar en el que pudieran ser cobijados y puso como ejemplo la situación de la mayoría de los animales de circo de los que se desconoce su paradero.

LA SITUACIÓN EN MÉXICO

Mónica Lepe, integrante de la asociación civil Justicia y Dignidad Animal, AC, en entrevista para este medio afirmó que terminar con la tracción a sangre en las zonas urbanas es “un imperativo”, por lo que llamó a las organizaciones de la sociedad civil a documentar y denunciar la situación que padecen los animales, por ejemplo, accidentes, enfermedades y condiciones en las que se encuentran.

“Esto sin duda permite abrir el camino para una legislación que finalmente prohíba la tracción a sangre en zonas urbanas, un plan de sustitución de caballos por vehículos motorizados y abre el debate social sobre su explotación y la importancia que tiene erradicar esta práctica innecesaria”, declaró.

En los municipios de Guadalajara, Boca del Río, Xalapa y Acapulco, la actividad está prohibida; además, leyes estatales de Jalisco, Ciudad de México, Aguascalientes, San Luis Potosí, Estado de México, Nuevo León, Guerrero, Hidalgo, Quintana Roo y Sonora, la regulan.

Por ejemplo, La Ley de Protección a los Animales de la CdMx y la Ley de Protección y Bienestar Animal del Estado de Quintana Roo
prohiben el uso y tránsito de vehículos de tracción animal en vialidades asfaltadas y para fines distintos al uso agropecuario.

En San Luis Potosí, la actividad es regulada, mas no prohibida por la Ley Estatal de Protección a los Animales, donde señala que no se podrá cargar a los animales con peso excesivo, de acuerdo con las características de su físico.

No obstante, la activista lamentó que “desgraciadamente son pocos los estados y municipios con regulaciones y en la mayoría de ellos no son acatadas”, como es el caso de Tamaulipas.

“Las regulaciones varían al establecer sanciones si los animales cargan más el peso especificado, o si están enfermos, heridos, desnutridos; en otras que estén menos de 8 horas expuestos al tráfico, al sol o bajo ciertas inclemencias del tiempo; otros son más estrictos con el esquema de desparasitación y atención veterinaria frecuentes, que no sean golpeados ni maltratados, en general una regulación que sigue siendo insuficiente ya que el uso en sí mismo supone para los animales un terrible malestar y sobre todo que no existe ética alguna que justifique usarlos como máquinas motorizadas”, subrayó.