Ciudad del Vaticano, 6 Jun (Notimex).- El Vaticano informó hoy que concluyó la primera etapa de una auditoría a cuatro diócesis y diversas casas religiosas de Irlanda, ordenada por el Papa tras el escándalo por abusos sexuales a menores de parte de clérigos en ese país.

En un comunicado, la sala de prensa de la Sede Apostólica indicó que los auditores concluyeron hace algunas semanas su trabajo de investigación y entregaron sus reportes a diversos organismos vaticanos que los analizaron en reuniones “interdicasteriales”.

“En los próximos meses los dicasterios competentes darán las orientaciones a los obispos para la renovación espiritual de las diócesis y de los seminarios, mientras la Congregación para los Institutos de Vida Consagrada y Sociedades de Vida Apostólica lo hará con los institutos religiosos”, apuntó.

“Para inicios de 2012 la Santa Sede hará pública una síntesis completa con los resultados y las perspectivas evidenciadas de la visita, en vista también de la misión a nivel nacional anunciada en la mencionada carta del Santo Padre”, agregó.

El comunicado de este día fue publicado luego que el arzobispo de Dublín, Diarmuid Martin, criticó a los colaboradores de Benedicto XVI por la lentitud de sus procedimientos.

Hace unos días el prelado se dijo “impaciente por conocer el recorrido que la visita apostólica indicará para la renovación de la Iglesia en Irlanda, en modo que nuestro camino pueda ir adelante con decisión”.

“Al mismo tiempo, estoy también y cada vez más impaciente por la lentitud de este proceso, iniciado hace más de un año. Esta no es una crítica al Santo Padre, es más bien un llamado a sus colaboradores”, señaló Martin.

Con la nota de este día El Vaticano pareció responder al arzobispo irlandés recordando que la primera fase de la visita apostólica concluyó “en las fechas previstas”, como lo había establecido otro comunicado del 12 de noviembre de 2010.

La auditoría fue ordenada por el mismo Benedicto XVI en su Carta Pastoral a los católicos de Irlanda del 19 de marzo de 2010 y tiene el objetivo de “ayudar a la Iglesia local en su camino de renovación”.

Según lo ordenado, los visitadores se encargaron de verificar “si las relaciones recíprocas existentes entre los varios componentes de la Iglesia local, los seminarios y las comunidades religiosas, son tales como para sostenerles en un camino de profunda renovación espiritual”.

Además, los auditores revisaron “la eficacia de los procedimientos seguidos en el presente para responder a los casos de abuso” y “las formas de asistencia actualmente ofrecidas a las víctimas”.

“El desarrollo de tal visita a las cuatro arquidiócesis metropolitanas, así como a los seminarios y a los institutos religiosos, ha sido muy productivo, gracias a la colaboración de todos aquellos que han contribuido a tal objetivo”, reveló El Vaticano.

La Iglesia en Irlanda afronta una de las peores crisis de su historia luego de la publicación, en 2009, de dos reportes públicos en los cuales se documentaron cientos de abusos sexuales contra menores cometidos en instituciones católicas durante gran parte del siglo XX.

El escándalo público obligó a Benedicto XVI a intervenir en persona con la dimisión anticipada de varios obispos, la mencionada carta pastoral a los fieles y con la instrucción de la auditoría.