La Secretaría de Gobernación reaccionó al reclamo de Javier Sicilia, quien este lunes por la mañana pidió al presidente Felipe Calderón no usar un doble discurso donde, por un lado, oferta protección y seguridad a la Caravana por la Paz y la Justicia y, por el otro, las fuerzas federales atacaron el Centro de Derechos Humanos Paso del Norte en Ciudad Juárez.

Ya por la tarde, el subsecretario de Gobernación, Juan Marcos Gutiérrez, dijo que existe una comunicación fluida y constante con los organizadores de la Caravana por la Paz y la Justicia, para garantizar su seguridad y para que concluya de manera satisfactoria. El funcionario saludó y apoyó todo esfuerzo ciudadano orientado a fortalecer el binomio sociedad-gobierno, como mecanismo para enfrentar los principales retos de la agenda nacional y entre ellos, dijo, está desde luego el tema de la seguridad y la justicia.

Gutiérrez descartó que los hechos ocurridos la víspera en Ciudad Juárez, donde la Policía Federal “revisó” la sede del Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, que dirige el padre Oscar Enríquez, constituya un acto en contra de la caravana que se dirige hacia aquella ciudad y, aclaró, que el gobierno federal ha apoyado en la medida de sus posibilidades el desarrollo armonioso de ese movimiento, que encabeza el poeta Javier Sicilia.

Tal y como lo informó la Policía Federal, expuso, la revisión a dicho centro ocurrió en el contexto de la persecución de un presunto proveedor de drogas de dos personas detenidas minutos antes en las calles de Ciudad Juárez, entre las cuales se encontraba un menor de edad.

El funcionario dijo que en el marco del cumplimiento de las obligaciones de la Policía Federal para combatir el delito y proteger a la ciudadanía, los criminales en muchas ocasiones optan por enfrentar o huir de la acción de la justicia y ocurren incidentes como el descrito.

Sin embargo aseguró que ello de ninguna manera puede interpretarse como una acción contra un movimiento ciudadano o de instituciones que promueven los derechos humanos, como es el caso del referido Centro de Derechos Humanos Paso del Norte, que forma parte de la caravana.

 

Contra la indiferencia

En este marco de movilizaciones de la sociedad civil en el país, más de un centenar de mexicanos levantaron la voz en la tarde de este lunes para repudiar la violencia que azota al país y que ha cobrado 40 mil vidas desde fines de 2006, y para exigir el regreso a los cuarteles de los militares que participan en la lucha contra el crimen organizado.

“México está cansado, con miedo y dolor”, dijo la escritora Elena Poniatowska, quien llamó a la sociedad a “no ser indiferentes” ante la estrategia contra el crimen organizado lanzada por el presidente Felipe Calderón, que, a su juicio, sólo ha dejado “más violencia que nunca”.

En un acto celebrado en el Museo de la Ciudad México en el marco de la campaña “1 minuto x no + sangre” lanzada hace un año, la periodista invitó a la ciudadanía a rechazar la política de combate a la delincuencia organizada, en la que participan unos 50 mil militares y 20 mil policías federales.

“Levantémonos contra ella como ahora en este acto, que es apenas un principio (…) para una nueva actitud ante la vida”, expresó.

El periodista Miguel Ángel Granados Chapa manifestó, a su vez, su interés en participar en “cualquier movimiento que conduzca al cese de la violencia”.

La campaña “1 minuto x no + sangre” es una “contribución ciudadana para que se comprenda que no es exclusivamente por la vía de las armas como se puede enfrentar la violencia delictiva”, aseveró.

“Exigimos que el Ejército regrese a sus cuarteles”, dijo Epigmenio Ibarra, director de la productora Argos, en un evento en el que participaron 120 mexicanos, entre intelectuales, periodistas, artistas y víctimas de la violencia, y se pidió juicio político a Calderón por una “guerra” que ha causado la muerte de inocentes.

La actriz Ofelia Medina aseguró que Calderón “ha traicionado la Revolución Mexicana y que únicamente se obtendrá justicia en el país si hay alto a la impunidad, porque sin castigo no hay justicia”.

El poeta mexicano Javier Sicilia, quien encabeza un amplio movimiento ciudadano busca la reconstrucción de un país destruido por la criminalidad y la violencia, también estuvo presente en el acto celebrado en la capital mexicana vía telefónica.

Sicilia agradeció a la sociedad su solidaridad con el movimiento que encabeza, tras el asesinato de su hijo Juan Francisco a finales de marzo pasado en Cuernavaca, Morelos.

“Todos estamos en el mismo camino y no queremos más sangre (…) estamos hasta la madre de esta situación y es momento de una transformación”, argumentó.

 

Rumbo al pacto nacional

Sicilia inició el sábado 4 de junio en Cuernavaca la también llamada “caravana del consuelo”, que recorrerá las ciudades de la República Mexicana más golpeadas por el crimen organizado y culminará el próximo viernes 10 de junio en Ciudad Juárez, donde además se firmará un pacto que busca la reconstrucción del país.

Ese pacto nacional, que será suscrito por organizaciones civiles, pide la mejora de los procesos de administración de justicia, un cambio del enfoque militarista en la lucha contra el crimen organizado por uno de seguridad ciudadana y el retiro del fuero a funcionarios para combatir la corrupción y la impunidad.

 

Los revires de Poiré

Por la mañana de este lunes 6 de junio, el vocero de seguridad nacional, Alejandro Poiré, también negó que se haya militarizado la lucha contra el crimen organizado y que las Fuerzas Armadas abandonaran los cuarteles para tomar las calles.

La mayoría de los uniformados del Ejército y la Marina, expuso, “no se encuentran asignados a operaciones de combate al crimen organizado” y sostuvo que “las violaciones que se han registrado son incidentales, se han sancionado, y no son el resultado de una cuestión estructural”.

Sin embargo, varias organizaciones defensoras de los derechos humanos han denunciado un incremento de los abusos cometidos por los soldados en el marco de la lucha contra la delincuencia organizada. (Con información de EFE, Notimex y sin embargo.mx).