El ex sacerdote Alberto Athié acusó que la comparecencia del Cardenal Norberto Rivera Carrera ante la Procuraduría General de la República se dio en un contexto de “falta de transparencia” y exigió que no haya “privilegios” durante el proceso.

Athié lleva 20 años en lucha contra el silencio de la Iglesia Católica mexicana ante los crímenes de pederastia clerical. En 2003 renunció al sacerdocio por lo que consideró protección del Cardenal Norberto Rivera Carrera y de diferentes papas hacia el sacerdote mexicano Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo, uno de los casos más conocidos de abuso sexual contra menores a nivel incluso internacional.Hoy es uno de los autores de la demanda en contra del Cardenal Rivera por encubrimiento a al menos 15 sacerdotes pederastas.

Ciudad de México, 6 de agosto (SinEmbargo).– Alberto Athié Gallo, un activista que fue también sacerdote católico, acusó que la comparecencia de la semana pasada del Cardenal Norberto Rivera Carrera ante la Procuraduría General de la República (PGR) se dio en un contexto de “falta de transparencia”, por lo que el viernes pasado se reunió con funcionarios de la instancia dirigida por Raúl Cervantes para exigir que no haya “privilegios” durante el proceso.

Al inicio de junio, los ex sacerdotes Alberto Athié y José Barba denunciaron al Arzobispo Primado de México por presuntamente haber encubierto a 15 sacerdotes pederastas durante sus 18 años al frente de la Arquidiócesis de México. El 6 de julio la PGR informó que ya había iniciado una carpeta de investigación.

Athié ha acusado durante dos décadas la omisión de la Iglesia Católica mexicana ante los crímenes de pederastia clerical. En 2003 renunció al sacerdocio por lo que consideró protección del Cardenal Norberto Rivera Carrera y de los diferentes Papas hacia el sacerdote mexicano Marcial Maciel Degollado, fundador de los Legionarios de Cristo y una de las figuras más conocidas por abuso sexual contra menores.

El Cardenal Rivera Carrera ha alegado públicamente que no ha protegido “absolutamente a ningún pederasta”. En la Arquidiócesis, justificó, al menos unos 15 sacerdotes han sido juzgados y sentenciados. Se mandó toda la documentación a la Doctrina de la Fe, en Roma, Italia, y el Papa es quien ha tomado las decisiones “en esos casos tan dolorosos” de expulsarlos.

Sin embargo, Athié expuso que de acuerdo con la Ley de Asociaciones Religiosas y del entonces vigente Código Federal de Procedimientos Penales, su deber era denunciar ante el Ministerio Público.

A mediados de julio, Hugo Valdemar, el Vocero de la Arquidiócesis de México, negó a este sitio que Norberto Rivera haya encubierto a los 15 sacerdotes porque “encubrirlos habría sido no tomar ninguna acción contra ellos, cambiarlos de parroquia, ocultar los hechos o darle largas a la familia, pero nada de eso ocurrió. El señor Cardenal actuó de forma debida, según la ley canónica”. Ante ello, Valdemar consideró que la denuncia penal es por “odio personal”.

Antes de la reforma de 2010 al Código Penal Federal, argumentó, no existía la obligación para que quienes conocieran de abusos contra menores presentaran denuncias ante autoridades civiles. La mayoría de estos ex ministros cometieron los ilícitos antes de ese año.

Athié dijo en entrevista en julio que en México nunca se ha tocado a un obispo o arzobispo y menos a un Cardenal por acusaciones en su contra por la posible comisión de delitos. Ha demostrado con investigación, estudios y testimonios que el Cardenal Rivera ha sido “un sistemático encubridor de sacerdotes pederastas desde que estaba en Tehuacán, hasta el caso del padre Maciel, que fue el primer caso público en la Ciudad de México”.

El Cardenal Norberto Rivera Carrera compareció a finales de junio ante la PGR por las acusaciones de presunto encubrimiento de sacerdotes pederastas, según informó la dependencia.

El ex sacerdote Athié acusó que su comparecencia se dio en un “contexto de falta de transparencia”, pues los denunciantes “no fuimos informados de la fecha, hora y lugar” en que se realizó.

La investigación contra el Cardenal se da justo cuando se encuentra en un proceso de renuncia al Arzobispado que comenzó al cumplir 75 años, como lo marca el Derecho Canónico.

En 1995, Norberto rivera llegó a ocupar el Arzobispado de México y desde hace al menos 10 años ha sido señalado por proteger pederastas.