Los cimientos del cielo. Juan Miguel Zunzunegui. Grijalbo

 

zunzunegui_intGuerra santa contra el Islam en España, persecuciones religiosas y herejes quemados a lo largo del Imperio germánico, ídolos de piedra destruidos en el templo mayor de los mexicas. Así comienza una historia de tres familias y tres siglos; una historia de amistad y lealtad, de traición y fanatismo, de misiones sagradas y misterios del pasado…

Un descendiente inmortal del último guerrero águila que defendió Tenochtitlan lucha para ver cumplida su obsesión: que la Catedral de México, templo del dios blanco y símbolo de la conquista, no sea concluida jamás; al tiempo que intenta aniquilar a todos los descendientes del conquistador Alonso de Ávila, mientras que la familia Morell parece tener en su destino las hogueras inquisitoriales, tanto de Europa como de América.

Una novela sobre finales y principios de mundos y eras: el fin de la Edad Media y el comienzo de la era monárquica; la ruptura de la Iglesia y de Europa; la herejía que recorre el mundo; los creyentes y los herejes… todo en torno a la construcción sin fin de la Catedral de México.

…………………………………………………………………………………………………………

zunzunegui_foto2Juan Miguel Zunzunegui. Nació en 1975. Es comunicólogo, investigador, doctor en humanidades, y un desmitificador de la historia. Ha publicado alrededor de 300 artículos de temas diversos como turismo de aventuras, historia mundial y de México, política, religión y actualidad internacional. Desde 2003 imparte, entre otros diplomados, el de Las Grandes Mentiras de la Historia de México. Ésta, Los cimientos del cielo, es su tercera novela, el final de la Trilogía de la Independencia.


Leer más sobre este autor


Publicaciones anteriores de


Deja un comentario

SinEmbargo no está obligado a publicar todos los comentarios. Eliminará aquellos que no contribuyan al debate porque discriminan, humillan, incitan al odio, no respetan la diversidad y la divergencia o son simplemente ofensas. Todos queremos debatir, expresarnos con libertad y leer puntos de vista. Se puede hacer, sin romper estas mínimas reglas. No nos asustan las "malas palabras".

comm comm comm