Especialistas e investigadores en derecho animal exigieron que la nueva Constitución de la Ciudad de México contemple la protección legal en pro de los animales, y evite que sean sujetos de dolor y sufrimiento innecesarios por negligencia o crueldad de los humanos.

Ciudad de México, 6 de septiembre (SinEmbargo).– México no se pone a la altura de otros países en temas de legislación en favor del bienestar animal porque los legisladores aquí “son iletrados” y están más preocupados “por salir bien en la foto”, aseguró el maestro Alfonso Ochoa, profesor investigador en la Facultad de Derecho de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

El académico destacó durante el foro “La Constitución de la Ciudad de México y los animales” –organizado por la asociación Humane Society International (HSI) México– que el país “está atrasado en educación jurídica”, lo que se traduce en falta de acciones para incluir a los animales no humanos en la protección en materia.

Aunado a ello, expuso, hay una urgencia para que las organizaciones animalistas y los activistas hagan a un lado la “emotividad” y opten por la “racionalidad” y lograr que las autoridades pongan los ojos en la legislación en pro de los animales no humanos, lo cual incluye a los de compañía, consumo humano, laboratorio, etcétera.

La propuesta de Ochoa gira en torno a brindar a los animales no humanos “consideraciones jurídicas” (serie de mínimos legales que el Estado está obligado a otorgar) para su protección, ya que según su postura “los animales no pueden ser sujetos de derecho porque no son sujetos de obligaciones”.

“Utilizo el término ‘consideraciones jurídicas’ en el contexto en el que el Estado brinda una serie de beneficios que no quiere decir que los animales tengan de manera inherente, sino que los otorga; no podemos hablar de un derecho para el animal porque no se reconocen como personas, pero sí se le pueden otorgar mínimos legales que lo protejan”, puntualizó.

EXIGEN SENSIBILIDAD A DIPUTADOS

Imagen tomada durante una marcha en contra del maltrato animal. Foto: Cuartoscuro

Los animalistas consideran que los legisladores de la capital del país deben dar derechos a los animales, pues ellos con capaces de sentir y experimentar los malos tratos y la crueldad. Foto: Cuartoscuro

No obstante, los doctores Alejandro Herrera Ibáñez, de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), y Gustavo Lozano, de la Fundación Franz Weber, no coincidieron con dicha postura y subrayaron la necesidad de que el ser humano trate de evitar el antropocentrismo. Por ello, Herrera pidió a diputados sensibilidad en el tema ético y jurídico para legislar en favor del bienestar animal en la CdMx.

Lozano destacó la importancia de que los derechos de los animales sean incluidos en la redacción de la Constitución que se redactará a partir del 15 de septiembre y estará lista para finales del primer mes de 2017.

“Lo que estamos planteando justamente es que los animales sean social, moral, política y, finalmente, jurídicamente relevantes. Al día de hoy pienso que hemos avanzado en el movimiento, cada vez somos más ciudadanos los que reivindicamos derechos para los animales, justamente porque desde el punto de vista moral creemos que son sujetos sintientes, por lo que sus intereses merecen ser considerados”, dijo.

Lozano y Herrera coincidieron en la legislación debe considerar que los animales tengan una especie de tutores que reclamen sus derechos, algo similar a lo que ocurre con los bebés, los adultos mayores y las personas con discapacidad intelectual que no pueden hacerse cargo de sí mismas.

“Si aceptamos que tenemos obligaciones, tenemos que aceptar que ellos (los animales) tienen derechos”, dijo Herrera.

Y añadió que “los legisladores deben ser conscientes de que se debe abogar por los animales porque son dignos de buen trato, de que el ser humano no sea cruel con ellos porque tienen capacidad de experimentar placer y dolor. Son seres con valor propio, no de valor indirecto o instrumental. La ley debe ser muy sensible al respecto”.

Por ello pidió que la ley tipifique el trato que se le debe dar a los animales y que sancione “de manera ejemplar” a quienes incurran en violencia contra ellos. “Que no aplique sanciones administrativas, sino penales porque se está atacando la sensibilidad de un ser con derechos”, exigió.

El bienestar animal abarca las cinco libertades básicas, señaló  Claudia Edwards, médico veterinaria de la UNAM, especialista en comportamiento canino y felino.  Los animales, subrayó, deben estar libres de sed y desnutrición, de enfermedades, de incomodidades físicas, de miedo y libres para expresar sus conductas naturales.

Finalmente, los animalistas, así como Leticia Mejía, representante de la Procuraduría Ambiental y del Ordenamiento Territorial de la CdMx (PAOT) y expertos en temas jurídicos, redactaron un borrador que será analizado con la finalidad de entregarlo a los constituyentes, y a su vez sea considerado para incluir el tema del bienestar animal en la Carta Magna de la capital mexicana. A continuación se reproduce:

“Esta Constitución establece que los animales no humanos son sujetos de consideraciones jurídicas que protejan y garanticen su bienestar. Que no sean sujetos de dolor y sufrimiento innecesario. La protección de dichas consideraciones jurídicas es de responsabilidad común. Estas consideraciones jurídicas contemplan el trato digno y respetuoso; lo anterior se garantizará mediante la promoción de una cultura de cuidado y tenencia responsables, así como de disposiciones que emanen de las leyes secundarias que regulen a esta comunidad”.

La autoridad de la Ciudad de México garantizará los mecanismos necesarios para tutelar la protección y el bienestar animal, estableciendo las medidas pertinentes para atender su salud y enfatizando que ningún animal puede ser sujeto de malos tratos, negligencia o crueldad, so pena de ser sancionado de conformidad con la leyes y reglamentos vigentes y las que emanen de esta Constitución.

Para efectos de esta Constitución se entiende por bienestar animal la condición física y mental del animal no humano en relación a la capacidad para afrontar los cambios en su entorno, generalmente impuestos por el ser humano. El bienestar animal es positivo cuando el animal no humano está sano, cómodo, bien alimentado, bien nutrido, seguro, bajo protección y cuando puede expresar pautas de comportamiento propias de su especie”.