El próximo asalto -la tercera ronda de negociación- será en Ottawa, Canadá, del 23 al 27 de septiembre. Allí se esperan los primeros resultados firmes y quizás anuncios más determinantes para conocer el verdadero rumbo de las negociaciones.

“Hay posiciones totalmente encontradas y hasta el momento no ha habido una vía alternativa para aterrizar las diferencias”, reconoció Guajardo al ser cuestionado sobre el capítulo 19. Foto: Secretaría de Economía

Ciudad de México, 6 de septiembre (AP/EFE/SinEmbargo).- Canadá, Estados Unidos y México se encaminan a la tercera ronda para la modernización del Tratado de Libre Comercio de América del Norte (TLCAN) con algunos avances, pero los asuntos más espinosos no se pusieron sobre la mesa, como el Capítulo 19, el mecanismo actual de resolución de disputas, en el que no ha habido, “ninguna negociación detallada” sobre el sistema, confirmó ayer, Robert Lighthizer, representante de Comercio Exterior de EU.

Los cinco días de negociaciones en la Ciudad de México se realizaron en más de una veintena de grupos de trabajo. La primera ronda de pláticas se llevó a cabo a mediados de agosto en Washington y la siguiente se realizará del 23 al 27 de septiembre en Ottawa.

Aunque la declaración emitida emitida por los tres países ha sido eminentemente positiva, la realidad es que, cuando se cumplen 20 días del inicio de las negociaciones, los temas más candentes y polémicos permanecen fuera de ruta, intocables.

“Queremos cerrar lo que inmediatamente podamos lograr en el corto plazo. Plasmar en textos concretos, unificados, las diferencias y empezar a discutir los temas de gran complejidad para ver si podemos encontrarle una cuadratura al círculo”, dijo Guajardo en rueda de prensa.

Entre los logros iniciales está la cooperación en pequeñas y medianas empresas y la facilitación del comercio. Así como el capítulo energético, que todas las partes consideran en que ha de ampliarse.

Pero quedan grandes pendientes. “Hay posiciones totalmente encontradas y hasta el momento no ha habido una vía alternativa para aterrizar las diferencias”, reconoció Guajardo al ser cuestionado sobre el capítulo 19, de solución de controversias entre países miembros.

Lighthizer dijo que, aunque Estados Unidos había propuesto eliminar el mecanismo actual de resolución de disputas, “no hemos tenido ninguna negociación detallada” sobre el sistema, conocido como Capítulo 19.

Otro tema es el salario en Mexico. “No es ningún secreto que las cláusulas laborales serán conflictivas y que nuestro objetivo es tener cláusulas que eleven los tabuladores salariales en México”, afirmó Lighthizer. “Creo que eso es conveniente para los mexicanos y conveniente para Estados Unidos”.

Durante la segunda ronda de negociaciones. Foto: Secretaría de Economía

Personas cercanas a las negociaciones afirman que hubo relativamente pocas propuestas concretas en asuntos más polémicos, como los mecanismos de resolución de disputas, los aranceles de temporada para productos agrícolas y las reglas de contenido regional.

Estados Unidos quiere eliminar el sistema actual de paneles privados de arbitraje del Capítulo 19, mientras que Canadá desea conservarlos. Dichos paneles pueden anular aranceles, dificultándole a Estados Unidos el bloqueo unilateral de productos.

Los productores de verduras, muchos de los cuales cuentan con operaciones en las tres naciones, se expresaron a favor del sistema actual de resolución de disputas y comentaron que un cambio podría obligarlos a resolver las diferencias en tribunales de uno de los tres países, una posibilidad que no les agrada.

“Creo que las industrias de los tres países han encontrado que el Capítulo 19 ha resultado un método efectivo y oportuno para tratar las disputas”, señaló el jefe de la United Fresh Produce Association (Asociación Unida de Verduras Frescas), Thomas Stenzel. Anularlo “ciertamente que lo volvería un proceso más complicado, legalista”.

Estados Unidos también quiere estándares laborales y reglas de origen más estrictos en productos como los automóviles. Lighthizer no quiso entrar en detalles en ninguno de los dos temas.

“Creo que fijar salarios obligatorios se vuelve muy complicado entre varios países”, comentó Stenzel. “Dentro del mismo acuerdo comercial, creemos que es apropiado atender temas como los estándares de trato justo al trabajador, trabajos forzados y trabajo infantil. Pero cuando se trata de salarios, no sentimos que sea apropiado dentro de un acuerdo comercial”.

México ha atraído fábricas e inversiones al sacar provecho de sus bajos salarios y sus débiles reglas sindicales, y líderes empresariales y obreros mexicanos parecen resistirse a cualquier intento por endurecer los estándares laborales o garantizar un aumento salarial en el país.

Los sindicatos de la industria automotriz, tanto de México como de Canadá, han indicado en un informe que los obreros mexicanos del sector ganan alrededor de 3.95 dólares por hora, que es cerca de una novena parte del sueldo promedio de un trabajador al norte de la frontera.

Estados Unidos también quiere incrementar los niveles mínimos de contenido regional en productos como los automóviles, para lograr que se importen menos piezas de Asia o de Europa, se ensamblen en México y se etiqueten como “hecho en América del Norte”.

Stenzel señaló que a algunos agricultores no les gusta la idea de aranceles antidumping de temporada, aunque recalcó que esa propuesta aún no se formaliza. Dichas medidas buscan proteger a agricultores, por ejemplo, de tomate en Florida, contra el incremento en las importaciones desde México. Stenzel y otros grandes productores temen que pudiera extenderse para aplicarse a otras cosechas.

Desde el corazón simbólico de esta trifulca, un México que depende enormemente del comercio con su vecino del norte, los tres equipos negociadores mostraron ayer buena sintonía. Al menos públicamente.

Tampoco se salieron del guión. Ni en el mensaje a medios ni en la rueda de prensa que ofrecieron por separado al finalizar el evento.

“¿Quién ganó el ‘round'”, le preguntó una reportera de Guajardo a modo de cierre. “Aquí ganamos todos, porque seguimos en la mesa”, le dedicó el secretario.

El próximo asalto -la tercera ronda de negociación- será en Ottawa, Canadá, del 23 al 27 de septiembre. Allí se esperan los primeros resultados firmes y quizás anuncios más determinantes para conocer el verdadero rumbo de las negociaciones.

-Con información de AP y EFE