Paola fue asesinada el 30 de septiembre en el cruce de Avenida Insurgentes con Puente de Alvarado. De acuerdo con los testigos, un hombre abordó a Paola en la calle, le ofreció 200 pesos para tener relaciones sexuales y segundos después se escucharon varias detonaciones. Sus compañeras grabaron un video en donde cuestionan al sujeto, quien se deslinda del homicidio. El martes realizaron una protesta en ese mismo sitio con el féretro presente. El expediente de Paola se suma a los 247 asesinatos de personas transexuales cometidos en nuestro país entre 2008 y abril de 2016. México es el segundo país con más reportes de transexuales asesinados en el mundo, sólo después de Brasil.

El adiós a Paola. Foto: Cuartoscuro

El adiós a Paola. Foto: Cuartoscuro

Por Rogelio Velázquez

Ciudad de México, 6 de octubre (SinEmbargo/ViceNews).– Su cuerpo yace en el asiento del copiloto de un automóvil Nissan. Parece estar dormida. Su cabeza está recostada en el espacio que hay entre la cabecera del asiento y la puerta. No se mueve. Un abrigo blanco cubre parcialmente su torso y el pequeño top negro que lleva deja ver su ombligo. Es Paola, una joven transexual asesinada en la Ciudad de México.

Los minutos posteriores a su asesinato quedaron grabados en un video publicado en redes sociales por sus amigas. “¡Paola! ¡La acaban de matar! ¡Todavía está viva! ¡Paola aguanta!”, son los gritos agitados de sus amigas que se mezclan con el chillido de la sirena policial.

Después de minuto y medio de grabación, la cámara enfoca a un hombre dentro de una patrulla, que tiene el vidrio trasero roto. El detenido asegura que él no la mató, que él no fue quien disparó los balazos que resonaron en el centro de la capital. “¡Vas a ver, perro! ¿Quién le disparó? A mi me querías subir”, le reclama quien graba el cadáver de Paola.

El homicidio ocurrió el 30 de septiembre. De acuerdo con los testigos, el hombre que aparece en el video abordó a Paola en la calle, le ofreció 200 pesos para tener relaciones sexuales y segundos después de hacer avanzar el auto se escucharon varias detonaciones. Las compañeras de Paola, también trabajadoras sexuales, al escuchar los disparos corrieron a someter el sujeto hasta que llegó la policía.

El hombre intentó escapar rompiendo el cristal trasero de la patrulla, pero no pudo hacerlo. Fue trasladado a una agencia del Ministerio Público acusado de homicidio. Sin embargo, la revista Proceso publicó que el sujeto fue liberado el pasado 2 de octubre por faltas de pruebas.

Por ese motivo, el 4 de octubre, se organizó una protesta con el cuerpo de Paola dentro de un ataúd en el mismo lugar en que fue asesinada, en el cruce de Puente de Alvarado e Insurgentes, una de las avenidas más transitadas de la capital mexicana. El homicidio ocurrió a sólo unos metros de la sede nacional del Partido Revolucionario Institucional, donde milita el presidente Enrique Peña Nieto, y a pasos de la delegación Cuauhtémoc, la más importante de la capital.

Al velorio callejero convertido en manifestación llegaron varias mujeres transexuales con carteles que pedían justicia para su compañera asesinada. Temían que el caso fuera uno más sin resolver y que las siguientes en ser asesinadas fueran ellas.

Protesta y despedida de Paola. Foto: Cuartoscuro

Protesta y despedida de Paola. Foto: Cuartoscuro

El expediente de Paola se suma a los 247 asesinatos de personas transexuales cometidos en México entre 2008 y abril de 2016. El año con más casos registrados en el país es 2012 con 49, mientras en el 2016 la cifra alcanza 18. Ahora 19 con la muerte de Paola.

México es el segundo país con más reportes de transexuales asesinados en el mundo, sólo después de Brasil, que contó 845 casos en el mismo periodo. En tercer lugar se encuentra Estados Unidos con 141.

Los datos forman parte de un proyecto de investigación de la organización Transgender Europe, que contabiliza los casos en los cinco continentes. América Latina es, sin duda, la región con las cifras más altas. En esa región se han reportado mi 654 de los 2 mil 115 a nivel mundial.

Del total de casos registrados en todo el mundo, en 505 las personas asesinadas ejercían algún tipo de trabajo sexual y en 78 las víctimas trabajan en alguna estética de belleza o cortaban el cabello. En 576 ocasiones su muerte fue en la vía pública y en 298 fue en su casa.

La violencia es la marca de estos crímenes de odio: 778 personas transexuales murieron a causa de disparos, 429 fueron apuñaladas, a 221 les dieron una paliza hasta matarlas, 80 fueron estranguladas, 52 fueron apedreadas y a 37 las degollaron, además de otros tipos de violencia como quemaduras, tortura y atropellamiento, que causaron su muerte.

El perfil de la víctima es casi siempre joven: el 45.2 por ciento de los asesinatos contra transexuales corresponden a personas de entre 20 y 29 años de edad. Y el 29 por ciento a individuos de entre 30 y 39.

La Organización de Estados Americanos (OEA) ha señalado que a pesar de que en 35 de los estados miembros de la Organización se producen casos de violencia contra miembros de la comunidad LGBTTI, muchos de ellos no se denuncian.

Por su parte, la Oficina del Alto Comisionado de Naciones Unidad para los Derechos Humanos, ha dicho que la violencia contra las personas LGBTTI constituye una forma de violencia de género impulsada por el deseo de castigar a aquellos que se considera que desobedecen las normas de género.

Aunque en abril de 2015 entró en vigor en la Ciudad de México una ley a favor de las personas transexuales para reconocer su identidad a través de un rápido trámite administrativo, en la calle los transexuales aún son un blanco fácil para los agresores.