Ciudad de México, 6 de noviembre (SinEmbargo).– José Miguel Vivanco, director para las Américas de Human Rights Watch, señaló que el caso de los 43 normalistas desaparecidos en Iguala hace más de 40 días es de “una gravedad extrema, similar a lo ocurrido en Tlatelolco en 1968″.

“No conocemos unas situación similar a esto, salvo si nos remontamos a Tlatelolco, a finales de los sesenta. En esa época se producían ese tipo de desapariciones masivas donde nadie rendía cuentas, pero este caso se produce en el siglo XXI. Por eso lamentamos un hecho de esa magnitud a la vista de todos los mexicanos y la comunidad internacional”, dijo en conferencia de prensa en la Ciudad de México Vivanco.

El representante de HRW dijo que la explicación de lo que ocurrido en Guerrero es producto de la impunidad que priva en México desde hace ya muchos años, “la regla en México es la impunidad, no es la excepción”, aseveró Vivanco.

Consideró que el Presidente Enrique Peña Nieto y el gobierno federal reaccionaron tarde y mal ante el caso “el Presidente Peña Nieto reaccionó a los cuatro días de ocurridos los hechos y hace tarde y mal porque se refirió al problema como si fuera de Guatemala, pero es México. Él debió disponer en ese momento de todos los medios y recursos para impedir la consumación de los hechos”, sostuvo durante la conferencia.

Señaló que el compromiso expresado por el gobierno mexicano de buscar y encontrar con vida a las personas desaparecidas no se está reflejando en los hechos, puesto que han sido los familiares y las organizaciones civiles las que han tenido que asumir la responsabilidad del Estado al emprender las acciones de búsqueda de las víctimas.

Añadió que los derechos humanos y la seguridad pública son temas que “no son prioridad para el actual gobierno, pues son temas tóxicos que dañan la imagen del país”.

Al referirse al caso Tlatlaya, advirtió sobre el doble crimen, el de ejecución y el de encubrimiento por parte de las autoridades,”hay un teniente responsable del encubrimiento que durante tres meses engañó al país y a la comunidad internacional haciéndolas creer que todas las personas habían muerto en un enfrentamiento”, dijo Vivanco.

Indicó que los sucesos de Iguala y Tlatlaya son de los más graves registrados en la historia contemporánea de México y de América Latina.