París, 8 jun (EFE).- La fiscalía francesa espera que Estados Unidos dé luz verde a la entrega a Panamá del exdictador Manuel Antonio Noriega para ser juzgado por los delitos que allí se le imputan, cometidos cuando estaba al frente del país.

Durante una audiencia sobre el caso, el fiscal de la sala de instrucción del Tribunal de Apelación de París dijo hoy que ha recibido información “de fuentes oficiosas” que le hacen pensar que Estados Unidos aceptará que Francia -donde Noriega cumple sentencia- lo extradite a Panamá.

Eso significará, según el responsable del Ministerio Público, que “en un futuro muy próximo” el procedimiento que se sigue en Francia llegará a su término, ya que el Gobierno francés ha anunciado a las autoridades panameñas que no pondrá obstáculos a la entrega, como quiere el propio exdictador.

Después de hablar en privado con el fiscal para pedirle detalles sobre las informaciones de que disponía respecto a los planes de Washington, el abogado de Noriega Antonin Lévy mostró su escepticismo a Efe sobre la posibilidad de obtener luz verde del Departamento de Justicia estadounidense.

“Hace un año que nos dicen lo mismo”, se quejó Lévy, tras recordar que la primera demanda para ser extraditado de Francia a Panamá fue aprobada y enviada a Estados Unidos en julio de 2010.

El letrado teme que “el acuerdo (de EEUU) va a llegar al final de la pena” que su cliente cumple en Francia, en junio de 2013.

Por ello, adelantó, la defensa presentará ante la justicia gala una demanda de libertad condicional para que Noriega pueda abandonar la cárcel y permanecer en Francia, a la espera de una decisión de Estados Unidos.

En diciembre pasado, se rechazó una solicitud al respecto, al considerar que su mantenimiento en prisión era “el único medio” para garantizar que no eludirá a la justicia francesa, dados los medios de que dispone gracias a sus actividades delictivas en el pasado y “su especial personalidad”.

En caso de que EEUU permita que Noriega vuelva a Panamá, existe el compromiso para que el primer ministro francés firme el decreto de entrega al país centroamericano, pero sólo una vez que se hayan cerrado todos los procedimientos abiertos en Francia.

Eso incluiría tanto la segunda demanda de extradición panameña -en curso en los tribunales y que fue objeto de la audiencia de hoy, a la que Noriega no acudió desde la cárcel parisina de la Santé- como la tercera, que todavía está en fase previa.

El cónsul panameño en Francia, Arístides Isaac Gómez de León, no quiso hacer declaraciones al ser preguntado sobre el interés de mantener esas dos demandas suplementarias.

Noriega, de 77 años, fue condenado en Francia el verano pasado a siete años de prisión por un delito de blanqueo de dinero procedente del narcotráfico cometido a finales de la década de los 80.

Se ha fijado para el próximo 7 de septiembre la próxima audiencia para abordar la segunda demanda de extradición por el asesinato del sindicalista Heliodoro Portugal durante el régimen militar, que terminó con la intervención estadounidense de 1989.

Noriega se entregó el 3 de enero de 1990 a las tropas estadounidenses que invadieron Panamá en diciembre de 1989, intervención militar que puso fin a la dictadura iniciada en 1968 por el general Omar Torrijos, de la que fue su último “hombre fuerte”.