Berlín, 8 Jun (Notimex).– El ministro de Salud de Alemania, Daniel Bahr, informó hoy que el número de muertos por la bacteria Escherichia coli (E. coli) pasó de 23 a 25, mientras que el comisario de Salud de la Unión Europea (UE), John Dalli, ofreció colaboración.

Bahr señaló que “no hay que excluir que podamos registrar nuevas muertes”, y pidió continuar con las medidas de higiene ya que “no es tiempo para bajar la guardia”, ante las más de tres mil personas contagiadas en Alemania.

Pese a su recomendación, el ministro indicó que “el momento más difícil ya pasó”, en referencia a que en las últimas dos semanas se registró un fuerte brote infeccioso en el norte de Alemania causado por la bacteria E. coli y que se extendió en otros 11 países.

El instituto alemán Robert Koch Institut (RKI) de Virología y a cargo de la coordinación de las investigaciones científicas de la bacteria, documentó que en los últimos días se han registrados menos casos nuevos que en las semanas precedentes.

Sin embargo, el RKI dijo que se mantienen las medidas preventivas como son no consumir tomates, pepinos y lechuga crudos, y advirtió sobre la posible presencia de la bacteria en la soja, aunque las pruebas de laboratorio no hayan confirmado todavía esta sospecha.

Hasta ahora hay unas tres mil personas infectadas en Alemania y más de un centenar fuera de este país, según datos del RKI. Del total de muertos, 24 se registraron en Alemania y uno en Suecia.

El comisario de Salud de la Unión Europea, John Dalli, presidió por su parte en los últimos dos días la reunión de los ministros europeos que tuvo lugar en Luxemburgo, sobre la difusión de la bacteria que afectó a una docenas de países.

Dallí defendió tanto la gestión de la crisis por parte de Alemania como la necesidad de colaboración entre los países europeos, “no es ahora el momento de las críticas”, dijo.

Bahr de nuevo defendió el sistema de alerta alemán que llevó a producir la alarma sobre los pepinos españoles, que luego fue desmentida.

“La salud está por encima de los intereses económicos”, y por lo tanto todas las advertencias fueron justificadas, dijo el ministro alemán.

Bahr no descartó que no se llegue esclarecer el origen de la infección, “tal como ha ocurrido en la mayoría de casos similares anteriores en otras partes del mundo”.