México, 8 jun (EFE).- La ONG Greenpeace presentó una denuncia administrativa contra dos funcionarios de la Secretaría de Medio Ambiente de México (Semarnat) que supuestamente autorizaron a la empresa española Hansa Urbana la construcción de un gran proyecto turístico en Cabo Cortés, noroeste de México.

La acción legal está dirigida contra Mauricio Limón Aguirre, subsecretario de Gestión para la Protección Ambiental, y Eduardo Enrique González, director general de Impacto y Riesgo Ambiental.

La denuncia fue presentada hoy ante el Órgano Interno de Control (OIC) del ministerio mexicano, detalló en un comunicado Greenpeace.

El proyecto prevé ocupar una extensión de alrededor de 3.800 hectáreas, contar con un puerto deportivo de 490 amarres, dos campos de golf y edificar siete hoteles con 27.000 habitaciones para turistas y 5.000 viviendas para los trabajadores.

De completarse el desarrollo, tendría una dimensión similar al de Cancún, el principal destino turístico de México.

Según Greenpeace, los funcionarios denunciados hoy “realizaron actos contrarios” a la Ley General de Equilibrio Ecológico, a su reglamento, al de Áreas Naturales Protegidas, y al Plan de Ordenamiento Ecológico de Los Cabos.

“Es por eso que solicitamos al OIC que finque un procedimiento de responsabilidad a estos funcionarios por violar la legislación y aprobar un proyecto turístico depredador como Cabo Cortés”, indicó en un comunicado el activista Alejandro Olvera.

“No hay duda que la Semarnat está violando la legislación ambiental, apoya pública e imparcialmente los proyectos aprobados y además trata de desviar la atención del tema atacando a Greenpeace”, reiteró el también director de la campaña de océanos y costas de Greenpeace.

Para la organización no gubernamental, el proyecto en conjunto “pone en alto riesgo la integralidad del parque marino Cabo Pulmo, el arrecife coralino más relevante del Golfo de California”.

En los últimos meses, Greenpeace y otras agrupaciones ambientalistas mexicanas se han opuesto en numerosas ocasiones al proyecto.

Sin embargo, Hansa Urbana niega que el complejo turístico Cabo Cortés vaya a afectar al arrecife coralino de Cabo Pulmo, en el estado de Baja California Sur.

El mes pasado, el director de Cabo Cortés, Jesús Guilabert, acusó a Greenpeace, Wildcoast/Costa Salvaje y a las ONG mexicanas Niparajá, Pro Natura Noroeste, Comunidad y Diversidad y Amigos de Cabo Pulmo, entre otras, de “desinformar y confundir a la opinión pública”.

Cabo Pulmo acoge a 226 de las 875 especies de peces que existen en el Golfo de California, según datos oficiales.

El 18 de mayo pasado activistas de Greenpeace llevaron sus protestas a Alicante, sureste de España, donde tiene su sede Hansa Urbana, sociedad que cuenta con participación de la Caja del Mediterráneo (CAM).

Además de estas acciones, en México la ONG internacional está impulsando la creación de una red de reservas marinas en el mundo para tratar de recuperar las mermadas poblaciones pesqueras en los océanos del planeta.

También mantiene una campaña contra la contaminación en las playas y programas para la protección de los cetáceos y los ecosistemas de manglares. EFE