Según los propios datos de Wikipedia, el 45 por ciento de las contribuciones a Wikipedia en nuestro idioma se hacen desde España mientras sólo el 25 por ciento se hacen desde México y Centroamérica. Foto: EFE.

Wikipedia es La Enciclopedia. En 17 años (16 años y 11 meses) ha desplazado a todas las enciclopedias tradicionales y se ha convertido en el primer sitio de referencia, con cientos de millones de consultas mensuales. Pero ¿quién escribe los artículos?

El slogan de Wikipedia en español es “La enciclopedia libre” y, en inglés, “The free encyclopedia that anyone can edit” (“la enciclopedia libre que todos pueden editar”). Esta naturaleza colaborativa ha sido y sigue siendo el blanco de muchas críticas: “ahí pueden escribir todos, qué horror”; por lo tanto “no es confiable” y “hay un desprecio a los expertos”. Dicho de otra forma: si todos pueden escribir, qué va a pasar con el conocimiento académico, el conocimiento de-a-de-veras que tanto trabajo y dinero nos ha costado formar en las universidades.

Estas críticas hicieron poca mella y, salvo excepciones, se puede decir que la cantidad de de entradas de Wikipedia por país es proporcional a su número de individuos con conexión a internet. Así, no extraña que haya más artículos en inglés y francés que en español y portugués. También han influido otros factores más o menos intuitivos: la renuencia a sumarse a un proyecto estadounidense (China), la conciencia colectiva de ser los únicos responsables en el mundo de que exista información disponible en su propio idioma (sueco, italiano, alemán o cebuano versus español), el bilingüismo de los usuarios (India versus España) o boicots regionales por parte de profesores y académicos (México).

Así, y aunado al hecho del espíritu democrático de Wikipedia (gana la versión que aprueba la mayoría), la idea de la libertad de edición queda bastante restringida a quién tiene y quién no tiene internet. Y, después de los años, a quiénes constituyen esa mayoría con poder de veto para hacer valer su versión “enciclopédica” por encima de las otras. A continuación un par de ejemplos. Primero uno “ingenuo” y luego otro no-tan-ingenuo o, más bien, importante.

Por cinco años, mientras fui profesor del Tec de Monterrey y la Universidad Iberoamericana, una de las tareas que encargaba a mis estudiantes era la de crear o editar significativamente páginas de Wikipedia. Una de dichas páginas fue la de la “tostada”, en la categoría de “platillos mexicanos”.

Por estúpido que parezca, se desató una guerra de ediciones.  Los wikipedistas españoles reaccionaron para resaltar su “tostada” (pan tostado) y, mis estudiantes, primero, para resaltar la tostada mexicana y, después, para intentar llegar a un bonito común acuerdo. Ganaron los peninsulares. Y es que, según los propios datos de Wikipedia, el 45 por ciento de las contribuciones a Wikipedia en nuestro idioma se hacen desde España mientras sólo el 25 por ciento se hacen desde México y Centroamérica. Así, la democracia de un mayor número de wikipedistas españoles (en representación de unos 50 millones de habitantes) ganó sobre una minoría de wikipedistas mexicanos (en representación de unos 130 millones de habitantes).

Usted puede consultar el historial de Wikipedia para ver por sí mismo cómo fue: cómo pasamos de una primera entrada (en 2002), donde la mayor parte del texto se refería a México, a la última (2017) donde la tostada mexicana queda reducida a una línea. Más aún, se terminó creando una página particular para “tostada mexicana” (que fue tachada de “posible promocional” en su aparición). Pero, a diferencia de otras entradas donde la misma palabra puede referir a varias páginas (como “Newton”), en el caso de la “tostada” no se redirige automáticamente a una página de opciones ni aparece la leyenda de “desambiguación”.

El ejemplo anterior, si se quiere, no tiene ninguna implicación trascendental en el mundo gastronómico. Pero sirve para ilustrar dos asuntos: 1) la “democracia” de Wikipedia sólo representa al número de usuarios y no necesariamente al número real de personas que conciben un término con tal o cual definición y 2) el nacionalismo, regionalismo o amor propio al rancho influyen en la forma de actuar de los wikipedistas en detrimento de una versión incluyente de una definición: ¿no sería más adecuado tener todas las definiciones de “tostada” del mundo en una misma página en lugar de pelear por la primacía de su/nuestra interpretación?

Pero hay casos donde estos sesgos causados por la disponibilidad de internet y el porcentaje de usuarios de tal o cual país sí tienen implicaciones graves.

Según Wikipedia, el porcentaje de contribuciones en lengua portuguesa se divide en: 60 por ciento Sudamérica (Brasil), 35 por ciento Portugal y 5 por ciento África del sur (Angola, Mozambique y Cabo Verde). Así, cuando uno busca la entrada de Mozambique en portugués que, como toda entrada de país está semi-protegida y sólo pueden modificarla “usuarios registrados”, uno se encuentra con una página sorprendente. En resumen, porque los propios mozambiqueños están borrados o vilipendiados en su propia historia.

Ahí se habla, primero, de que eran “pueblos bantúes” sin particularizar. Luego, de que había puestos comerciales “suajilis” y “árabes” hasta que aparece el primer nombre de pila, el de un portugués, Vasco da Gama, quien “reconoció el área”. Algo así como si en la página de México dijera que “había pueblos nahuas y mayas hasta que llegó Hernán Cortés”. Respecto a la esclavitud, se menciona que eso era algo “histórico” donde “muchos de los esclavos eran comprados o vendidos por jefes tribales locales… que invadían tribus guerreras vecinas”.

Y uno se pregunta: ¿de verdad a los mozambiqueños les gusta referirse a sus antepasados como “tribus guerreras y esclavistas” (descripción que, por supuesto, también podría ser aplicada a los griegos o a cualquier pueblo europeo)?

Por último, respecto a independencia del país, resulta que no fue, como en los casos mexicano o estadounidense, una lucha por la libertad en contra de sus opresores coloniales sino que 1) estaban influidos por “ideologías comunistas”, 2) ésta fue posible no por su lucha sino por el “retorno de Portugal a la democracia” y 3) el Frente de Liberación de Mozambique (FRELIMO) era sólo una guerrilla que, en cuanto Portugal les “cedió” el país, sumieron a la población en una guerra civil (sin mencionar, claro, que el grupo opositor estaba patrocinado por el régimen sudafricano del apartheid) e instauró un estado de terror contra los pobrecitos portugueses que fueron exiliados o “huyeron por miedo”.

El hecho de que los mozambiqueños recuerden a Samora Machel (el dirigente el FRELIMO) como los mexicanos recordamos a Hidalgo o los estadounidenses a Washington, está ausente en la página. ¿Será ésta la versión mozambiqueña de la independencia del país o será la versión de los colonizadores, de los portugueses?

En este caso, también, un recorrido por el historial de la página y por las páginas de los usuarios que han colaborado en ella despeja la interrogante: esta página no ha sido escrita por los mozambiqueños. Peor aún, también se puede rastrear un cambio en el discurso desde la primera entrada en 2003 (nótese, un año después que la entrada de “tostada”) al presente.

La primera entrada de Mozambique sí relataba una historia que sonaba familiar y creíble para cualquier ciudadano de un país excolonia, como México o Estados Unidos. Decía: “excolonia portuguesa… FRELIMO fue un movimiento [no una ‘guerrilla’] que luchó por la liberación… se volvió un partido político… Samora Machel ocupó la presidencia”. Pero después, poco a poco, esa visión desde adentro fue cambiando a una visión desde afuera, a una visión desde Portugal o, más terrible aún, a una visión desde los libros de historia que se utilizan en la educación brasileña.

Como podemos ver, debido a disparidades tecnológicas, la supuesta libertad e inclusión de Wikipedia no sólo es bastante menor a lo que su slogan nos hace creer sino que esto tiene también consecuencias en la generación de contenidos y en la ideología que conllevan. Estas consecuencias pueden ser más o menos pueriles, como en el caso de la “tostada”, pero también pueden ser relevantes para la forma en que entendemos al mundo, como en el caso de “Mozambique”.

Más aún, la crítica que veía con terror que “cualquiera pudiera editar una página” ha quedado rebasada por una crítica donde, en efecto, prevalece la visión de aquellos que tienen mayor acceso a la tecnología y se desprecia la visión de los grupos con menor acceso. Así, Wikipedia se ha ido convirtiendo en un escaparate más de la ideología hegemónica (eurocéntrica, etc…), tal como lo fueron la mayoría de las enciclopedias impresas.

Pero hay una diferencia, las enciclopedias impresas no afirmaban un principio de inclusión (“esto lo hacemos todos”) sino un principio de autoridad (“nosotros somos la verdad”). Así, si esta  tendencia no se revierte, dando cabida a las voces tecnológicamente minoritarias e impidiendo que estas sean aplastadas por las voces tecnológicamente mayoritarias, en los próximos años seguiremos presenciando la paradoja de que Wikipedia muestre una visión tan elitista como la de las enciclopedias tradicionales mientras se hace pasar por una enciclopedia incluyente.