¡En Austria no sólo nació Schwarzenegger! El vienés Christoph Waltz baila otra vez la danza del Oscar

 

En Django Unchained, Waltz interpreta a un cazador de recompensas alemán que pide la ayuda de un esclavo llamado Django, interpretado por Jamie Foxx Foto: Especial

Ciudad de México, 9 feb (SinEmbargo).- Cuando Christoph Waltz recibió la llamada que anunciaba su segunda postulación al Oscar, se puso a bailar. “Esto es algo completamente irreal”, alcanzó a balbucear a los medios británicos que se apresuraron a pedirle una declaración en los márgenes de la gloria.

El actor que se dio a conocer mundialmente con el coronel de la SS nazi Hans Landa, de Inglourious basterds, de Quentin Tarantino, un papel que le permitió llevarse la estatuilla dorada a casa, vuelve a ser candidato también de la mano del cineasta estadounidense, que lo volvió a convocar por la recientemente estrenada Django Unchained.

No sería absurdo imaginarse la casa de Waltz con un gran altar en homenaje al director de Tiempos violentos, un verdadero talento para descubrir y recuperar artistas olvidados, como hizo con John Travolta, con Nancy Sinatra.

Pero el tema de esta nota no es Quentin sino Christoph, un tipo bajito y poco intimidante, por adjudicarle algunas de las horribles cualidades que le encontraba el personaje de James Franco al malo malísimo que el vienés de 56 encarnaba en El avispón verde.

Gloriosa la escena en la que un muy elegante Franco temblaba ante el caño doble del arma con que lo amenazaba un “aburrido y mal vestido Waltz”. – No sabes lo difícil que ha sido fabricar esta arma, reflexiona el criminal ante su antagonista, antes de hacerlo volar por los aires, lo que bien podría ser una metáfora ideal para describir su situación en la realidad.

No tiene una pistola de doble caño, pero ha apuntado al centro de Hollywood y con pocos pero certeros tiros, está a punto de batir un récord al ganar dos Oscar en menos de cuatro años. De hecho, ya tiene dos Globo de Oro en un tiempo vertiginoso.

UN CAZADOR DE RECOMPENSAS

En Django Unchained, Waltz interpreta a un cazador de recompensas alemán que pide la ayuda de un esclavo llamado Django, interpretado por Jamie Foxx; por su desempeño, el austríaco deberá ahora dirimir prestigio con gigantes como Robert de Niro, Tommy Lee Jones, Alan Arkin y Philip Seymour Hoffman.

Los pronósticos le resultan favorables, pero nadie en su sano juicio podría querer jugar un partido con estos monstruos de la escena, sin pensar que puede perder a la menor distracción.

La primera opción de Tarantino era Leonardo DiCaprio, pero decidió finalmente que quería a un actor de auténtica ascendencia alemana y de mayor edad. Tan importante era el rol que el director dijo que encontrar a Waltz fue lo que hizo posible la realización del filme.

El actor que le debe mucho a Tarantino se muestra al mismo tiempo “confundido” por los desafíos a que lo enfrenta su director favorito.

“Nunca sé de qué lado ponerme. En Django Unchained soy el bueno y mato a mucha más gente que en Inglourious Basterds, donde era el malo”, afirmó en entrevista a The Guardian, al tiempo que prefirió estar al margen de la polémica en torno a la violencia que generan las películas de su gran amigo y mentor.

“Me mantengo completamente fuera de este debate, porque no creo que pueda contribuir de ninguna manera. Hay tantas cosas, sensibilidades, datos implicados, es tan complicado. Podría tener una opinión y contribuir a este cliché, pero creo que lo necesario es no caer en el cliché. No sólo creo que no tenga derecho, sino que no tengo nada que decir”, dijo a Yahoo España.

Christoph Waltz nació el 4 de octubre de 1955, en Viena en el seno de una familia ligada al cine y al teatro. Estudió actuación en la escuela Max Reinhard, de Viena y en el instituto Lee Strasberg, de Nueva York.
Debutó en la televisión alemana, encarnando a un criminal de poca monta en una serie llamada Parole Chicago. Su inicio en el cine se dio en 1982 con Feuer und Schwert, una lectura libre de Tristán e Isolda.

En Richard und Cosima, de 1986, encarnó a Friedrich Nietzsche. En el 2000 formó parte del elenco de Ordinary Decent Criminal, con Kevin Spacey y Colin Farrell.

Tras su internacionalización y su primer Oscar, fue convocado para Agua para elefantes, Los tres mosqueteros y un Dios salvaje, de Roman Polanski, junto a Kate Winslet, John C. Reilly y Jodie Foster.

El cielo de Hollywood no parece tener límites para Waltz, un actor que sin querer ha producido otro milagro: a partir de su incursión en el cine de alto rendimiento, ya no hablaremos solamente de Arnold Schwarzenegger como la gran figura escénica de Austria.

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1 Comentario en "¡En Austria no sólo nació Schwarzenegger! El vienés Christoph Waltz baila otra vez la danza del Oscar"

  1. Lorena 09/02/2013 a las 4:05 pm · Responder

    Dentro y fuera de escena el Sr. Waltz tiene un carácter imponente. Es grandioso lo que logra Tarantino con todos sus actores, se vuelven los más reales y más descarnados, tal como es la vida misma. Buen artículo. :)

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