La escritora mexicana que cultiva como pocos el género fantástico combinado con el humor y el absurdo. Foto: Facebook

La escritora mexicana que cultiva como pocos el género fantástico combinado con el humor y el absurdo. Foto: Facebook

Ciudad de México, 9 de febrero (SinEmbargo).- Isabel ya está cansada de cambiar de escuela a cada rato. No es que la expulsen, sino que el trabajo de su padre los obliga a mudarse de ciudad con demasiada frecuencia. A los amigos los prefiere en la red que en la vida análoga.

Esa es la sinopsis de Dark Doll, novela juvenil publicada por Ediciones B y escrito por la más que interesante autora mexicana Raquel Castro (México, 1976), quien con su primera novela, Ojos llenos de sombra (2012), obtuvo el premio de literatura juvenil Gran Angular México, que otorgan la editorial SM y Conaculta.

Gran admiradora de Francisco Tario (1911-1977), casada además con el también escritor Alberto Chimal, Castro trabaja en el territorio de lo fantástico, cultivando un estilo pleno de humor y frescura que la convierte en una gran promesa realizada de nuestra nueva literatura.

En diálogo con SinEmbargo, la joven autora se muestra entusiasmada ante su segunda novela y cercana  la protagonista, con la que dice tener muchos puntos en común.

–¿Isabel es tu álter ego, una muñeca un poco oscura?

–Creo que es un álter ego mejorado. Isabel tiene algunas características que me gustaría tener, la verdad. Es fotógrafa y a mí siempre me ha gustado mucho la foto. Tengo una cámara profesional que me regaló mi hermano, tomé el curso sabatino y todo, pero cuando empecé a ver la exposición, el obturador, la tarjeta gris, mejor creé la “Dark Doll” fotógrafa…

La historia de Isabel o cómo ganar amigos más temprano que tarde. Foto: Facebook

La historia de Isabel o cómo ganar amigos más temprano que tarde. Foto: Facebook

–O sea que ella es lo que no pudiste ser…

–En muchas cosas sí.

–La literatura juvenil forma a los lectores del mañana. Sin embargo, está bastante ninguneada…

–Uy, ese es un tema muy complicado y al mismo tiempo muy contradictorio. Efectivamente, si tienes niños o adolescentes que aprenden a amar la lectura, seguramente serán lectores cuando les llegue la adultez. Sin embargo, a los autores de literatura juvenil suelen mirarnos por encima del hombro. Y a muchos escritores se les hace fácil tener 10 minutos libres y creer que pueden ocupar ese tiempo en hacer por ejemplo un cuento para niños.

–Ningún autor de género juvenil ha ganado el Premio Nobel

–Está el Premio Hans Christian Andersen al que llaman el “equivalente al Nobel”. ¿Qué es eso de equivalente? Por otro lado, siempre estamos tratando de meter los libros en casilleros determinados y lo que le pasa a la literatura infantil y juvenil mucho le pasa al género negro o al de horror. Como que existe por un lado la gran literatura y por el otro los que son vistos como “subgéneros”.

–¿Cómo nació el proyecto de Dark Doll?

–Fue gracias a la editora Laura Lecuona, que era la editora de SM cuando yo gané el premio con Ojos llenos de sombra y ella me hizo el encargo de Dark Doll. Me pidió que fuera “dark”, que tuviera alguna inclinación artística y no mucho más. El resto fue mi imaginación y trabajé con libertad plena.

–Tú eres un poquito gótica así que estas historias no te cuestan nada, ¿verdad?

–Me hubieras visto cuando era adolescente. Era mucho más gótica que ahora (risas). Lo que me gusta mucho es leer historias de horror, pero a la hora de escribir soy muy jocosa, no abandono para nada el humor. Me propongo por ejemplo escribir un  cuento de zombis y me sale de chiste, es decir, respeto el género y todo pero siempre el humor está ahí. Esta combinación de gótico con humor es lo mío y me divierto mucho al hacerlo, la verdad.

La autora de la premiada Los ojos llenos de sombra vuelve con una conmovedora historia para adolescentes. Foto: Facebook

La autora de la premiada Los ojos llenos de sombra vuelve con una conmovedora historia para adolescentes. Foto: Facebook

–A los lectores les divertirá mucho Dark Doll

–Sobre todo porque yo me divertí mucho al escribirla, al igual que me divertí con los personajes secundarios que se comunican en Facebook, que hablan por whatsapp y es muy linda la edición porque pone los globitos de whatsapp, quedó muy lindo el libro. Creo que cada lector de Dark Doll, además, irá encontrando su propia moraleja, porque si es el autor el que da las conclusiones le quitas al lector el placer de pensar.

–¿Qué historia cuenta Dark Doll?

–La de una chica cuyos padres por cuestiones de trabajo la mudan de un lado a otro. Hasta que ella decide por esa razón no encariñarse nunca con nadie, pues de ese modo evita las despedidas. De repente su familia le informa que va a quedarse a vivir en una sola ciudad con sus abuelas, para acabar la Prepa. Ahí es cuando tiene que aprender a relacionarse con la gente, algo que ella pensaba que nunca iba a necesitar. También en eso es muy distinta a mí, porque yo estuve en el mismo colegio desde el kínder hasta el tercero de secundaria (risas). Entonces creo que el libro de eso, de descubrir qué cosas valen y cuáles no a la hora de relacionarte con los demás.

–¿Cómo es ser autor de literatura juvenil mexicana frente a los monstruos comerciales como el de Tonya Hurley, por ejemplo?

–Es todo un reto. Sobre todo porque hay muchísima calidad, Orfa Alarcón, Antonio Malpica, Andrés Acosta, son todos autores formidables. Sin embargo, competir con los “grandotes” no es cosa del autor sino de las editoriales. Claro, también hay mucho de esa literatura juvenil de la moraleja, de la ñoñez, nacida de esa idea de que cualquiera puede escribir literatura juvenil. Los nuevos escritores mexicanos del género no son ñoños y hablan de temas difíciles, como el que tocó Mónica Brozón, 36 kilos, que habló de la anorexia.