Pasaron siete años desde que se celebraron los primeros diálogos de las víctimas de la guerra contra el narcotráfico con el entonces Presidente Felipe Calderón Hinojosa, y seis años desde que los afectados se reunieron con los candidatos que aspiraban ocupar el Gobierno federal en la elección de 2012. Nada pasó, sólo creció el horror: hoy se estiman más de 35 mil desaparecidos y más de 200 mil homicidios dolosos en 12 años.

Ayer, las víctimas de la violencia incontenible –de la mano del Movimiento por la Paz, Justicia y Dignidad– de nueva cuenta se reunieron con los candidatos a la Presidencia de la República, con excepción de Margarita Zavala Gómez del Campo, esposa del Presidente panista que desató la guerra y quien argumentó problemas de agenda.

Como hace un sexenio, las familias que han perdido a un ser querido recibieron promesas. “Con todos es lo mismo siempre, para mí todos son lo mismo. Todos están buscando solo el voto , aquí se sentaron hace seis años. Peña Nieto nos dijo que este sería un sexenio de búsqueda, localización y entrega de cuerpos, y lo cierto es que hemos entregado cuerpos pero nosotras, no por que ellos, los del Gobierno, tengan la intención de hacerlo”, lamenta Margarita López, madre de un desaparecido.

Ciudad de México, 9 de mayo (SinEmbargo).– “No les creo nada [a los candidatos a la Presidencia de la República] porque todos son una bola de mentirosos”, así resumió Melchor Flores Landa, padre de Juan Melchor Flores Hernández, un joven desaparecido en Monterrey, Nuevo León, hace nueve años, los resultados del “Diálogo por la Paz y la Justicia. La Agenda Fundamental”.

La opinión de Melchor Flores coincide con la de varios familiares de víctimas de desaparición que –al igual que hace seis años– asistieron al encuentro con los aspirantes presidenciales, escucharon sus propuestas y promesas, pero a diferencia de aquel entonces [cuando Enrique Peña Nieto les prometió soluciones y no las cumplió, comentaron], hoy simplemente no les creyeron nada.

Un espacio pequeño, para no más de 300 personas, sirvió al Movimiento por la Paz, Justicia y Dignidad (MPJD) para sentar hoy a cuatro candidatos a la Presidencia de la República frente a familiares de víctimas de violencia, principalmente desaparecidos, y representantes de la sociedad civil.

El movimiento encabezado por el poeta Javier Sicilia ya lo había hecho el 28 de mayo 2012, cuando dialogó con Josefina Vázquez Mota, Enrique Peña Nieto, Andrés Manuel López Obrador, Gabriel Ricardo Quadri de la Torre, entonces aspirantes a Los Pinos.

Esta vez sólo faltó la independiente Margarita Zavala Gómez del Campo, quien atribuyó su ausencia a problemas de agenda, acudió al evento #10PorLaEducación, donde fue arropada por organizaciones sociales, algunas vinculadas con el empresariado y con el mismo Partido Acción Nacional.

El MPJD también hizo –el 23 de junio de 2011– en los Diálogos de Chapultepec, donde se sentó con el entonces Presiente Felipe Calderón Hinojosa e integrantes de su Gabinete. Y como aquellas, esta tampoco fue una reunión fácil: ninguno de los cuestionados logró muestras de aceptación o aplausos, como las que inundan los recintos cuando los escuchas son empresarios o sus simpatizantes. Aquí la mayoría de quienes observaban eran personas que han pasado días, meses y años en espera de respuestas para frenar la violencia, encontrar a su ser querido y hallar justicia por sus asesinatos dolosos.

El formato del encuentro cambió, los candidatos expusieron sus posturas en cuanto a los temas de seguridad y paz, y respondieron las preguntas que los moderadores presentaron, a nombre de las organizaciones, sobre la Ley de Seguridad Interior, política contra de salud y despenalización de las drogas, así como reformas a las instituciones de justicia.

Los grupos de víctimas son el retrato más evidente de las crisis que vive México:  las violaciones a los derechos humanos y las cifras de horror que han dejado la estrategia frontal contra el crimen organizado iniciada por Felipe Calderon: más de 34 mil personas desaparecidas, y más de 200 mil muertos: 104 mil 673 indagatorias abiertas por homicidio doloso en el sexenio de Enrique Peña Nieto hasta marzo de este año y 102 mil 859 carpetas por asesinato en la administración de su antecesor.

Un murmullo inundó el auditorio del Museo de Memoria y Tolerancia cuando Andrés Manuel López Obrador evadió responder si estaba de acuerdo o no con la Ley de Seguridad Interior. Foto: Diego Simón, Cuartoscuro.

Ricardo Anaya Cortés, candidato del PAN, partido del que emanó Felipe Calderón Hinojosa, quien inició la “guerra” contra el narcotráfico en 2006. Foto: Diego Simón Sánchez, Cuartoscuro

Los cuatro candidatos: Ricardo Anaya Cortés, de la coalición “Por México al Frente”; Andrés Manuel López Obrador de la coalición “Juntos Haremos Historia” el candidato independiente, Jaime Rodríguez Calderón y José Antonio Meade Kuribrena de la coalición “Todos por México” coincidieron en que la estrategia de seguridad falló y que es necesario modificarla.

Sin excepción, se encargaron de repetir lo que han dicho a lo largo de su campaña. No faltaron los murmullos de desaprobación, las burlas a sus declaraciones y hasta la confrontación.

“No podemos seguir como vamos, la ruta es insostenible”, dijo el panista Anaya, quien planteó ir más allá de la detención de grandes criminales y alertó sobre la necesidad de profesionalizar a las policías; López Obrador declaró que es necesario cambiar la lucha anticrimen por otra que atienda las causas que originó la inseguridad y violencia, como combatir la pobreza, atender a los jóvenes; “El Bronco”, que su estrategia sería en investigar los delitos y perseguirlos, sin que la drogas sean legalizadas, y José Antonio Meade insistió que al mejorar la prevención del delito, se lograrán mejores resultados.

El  desarrollo del evento no dejó el mejor sabor de boca para algunas de las varias víctimas pues, coincidieron, no fue un intercambio de puntos de vista directos o de exposición de ideas, sino “una presentación de discursos, ambiguos”.

Para Fabiola Pensado, madre de Argenis Yosimar Pensado Barrera –desaparecido el 16 de marzo 2014 en Xalapa–, Veracruz, los aspirantes a Jefe del Ejecutivo federal “ni siquiera estaban dialogando, sólo se sentaron a medio dar un discurso”.

Aunado a ello, el pequeño salón redujo la entrada de las víctimas –quienes eran poco mas de la tercera parte–, pues el espacio tuvo que ser dividido para la presencia de representantes de medios de comunicación, representantes de organizaciones civiles e integrantes de los equipos de campaña de los aspirantes.

Familiares de víctimas de la violencia que atraviesa el país lo vieron como un evento un poco gris y  que salieron de la reunión igual que como ingresaron: sin ninguna propuesta que les atrajera o con la percepción de que los candidatos no tienen una agenda real comprometida con los derechos humanos y la atención a víctimas.

Son personas como Nancy Raquel Rosete, madre de Axel Torres Rossete –de quien no se sabe nada desde diciembre de 2010 cuando se le vio por última vez en el Estado de México–. “Queremos encontrar a nuestros familiares y las respuestas que dieron hoy son ambiguas. Ninguno respondió a nuestras peticiones. ¡No hay ni a cuál irle!”, dijo al concluir el evento.

O como Aracely Madgalena Rodriguez Nava, madre de Luis Angel Rodríguez –un policía desaparecido en 2009 en Michoacan–, quien expresó  “nos hemos dado cuenta que ningún candidato tenía en su agenda los derechos humanos y los desaparecidos, que son urgencia humanitaria a nivel país”.

Jaime Rodríguez “El Bronco” generó burlas por su apoyo al Ejército. Foto: Diego Simón Sánchez, Cuartoscuro

Margarita Zavala justificó su ausencia con problemas de agenda. Foto: Especial

El MPJD surgió después del 28 de marzo de 2011, cuando fue encontrado el cadáver de, Juan Francisco Sicilia, hijo del poeta y ahora activista, junto con el de otras seis personas en un auto en Temixco, en Morelos. Siete años han pasado, marchas, protestas, muertos, y desaparecidos se acumulan.

Javier Sicilia rescata del evento que los políticos asumieron el problema.  “Yo creo que hay propuestas de Meade, Andrés Manuel, Ricardo Anaya, e incluso de ‘El Bronco’, porque la única propuesta interesante de él fue hablar del poder judicial.  Ahora hay ver cómo conjuntamos lo mejor de ellos para que, independientemente quien gane, se lleve esta agenda común consensuada” dijo.

Y advirtió que “sin esa agenda unificada el [quien sea el próximo Presidente ] van a administrar el infierno”

Pero también tuvo críticas para ellos: sobre el candidato del PRI dijo que quizá teme solicitar apoyo internacional porque se pondría en evidencia los crímenes de lesa humanidad que se ha ejercido a lo largo de estos 12 años; al morenista, le recriminó su insistencia a enviar la terna de aspirantes que dirija la próxima Fiscalía General de la República…

Y ante las víctimas, Jaime Rodriguez Calderón fue blanco de burlas ante su evidente apoyo a la militarización y su discurso de persecución de delincuentes “a como dé lugar”. Meade fue increpado por los presentes: “Usted vive en otro país y nosotros en otro”, le dijo una de ellas ante todo el auditorio.

La activista Aracely Madgalena concluyó que “estuvo mal que Ricardo Anaya no volteó a ver a las víctimas, siempre estuvo de lado, en ningún momento dirigió la mirada real de frente a las víctimas. Eso nos habla de no querer vernos a nosotros de frente, ver las imágenes y los rostros de nuestros hijos que nos hacen falta en los hogares”.

Fabiola Pensado, madre de Yosimar Pensado –desaparecido el 16 de marzo 2014 en Xalapa–, coincidió: “Algunos ni siquiera voltearon a vernos. Ahí se ve que no les interesa de verdad, que cuando ya llegan al poder se olvidan de la gente”.

Margarita López Pérez, madre de Yahaira Guadalupe Vaena López , -desaparecida el 13 de abril de 2011 en Oaxaca-, sostuvo que el ejercicio de hoy no es garantía de nada.

“Con todos es lo mismo siempre, para mí todos son lo mismo. Todos están buscando solo el voto , aquí se sentaron hace seis años. Peña Nieto nos dijo que este sería un sexenio de búsqueda, localización y entrega de cuerpos y lo cierto es que hemos entregado cuerpos pero nosotras, no por que ellos tengan la intensión de hacerlo, si ellos quisieran, de verdad ya habían entregado miles de cuerpos”, criticó.

Nancy Raquel Rosete se lamentó en el mismo sentido sobre los aspirante a gobernar el país por los próximos seis años: “¡No hay ni a cual irle! Meade fue el más buscador de palabras, pero al final no dijo nada. Media hora sin nada de respuestas. Nada. No se le entendió, le rebuscó”.

El señor Melchor Flores Landa, padre de un joven desaparecido en Nuevo León, al igual de las demás víctimas mostró recelo.

“Como dice el dicho: ‘hasta no ver no creer'”, porque todos son una bola de mentirosos. Hace seis años, estuvo Peña Nieto, ofreció y nada. Seguimos siendo su burla. Eso es somos: su burla, porque ellos juegan con nuestro dolor, nuestros sentimientos”, lanzó .

Y puso su caso como ejemplo. “¿Como creerle a un señor que fue gobernador de Nuevo León y que nunca nos quiso recibir en Monterrey? ¿Cómo se pone a decir que él víctima? Es un mentiroso”.

LA AUSENCIA DE MARGARITA

La inasistencia de la única mujer candidata al encuentro con la sociedad organizada que ha sido víctima de la guerra contra el narcotráfico no impidió que las críticas le cayeran encima.

Ella sí estuvo presente en el encuentro del 23 de junio de 2011, pero en una posición menos comprometida políticamente: era la Primera Dama. El año en que se celebró el primer encuentro también sería el que marcaría un récord de homicidios dolosos: 22 mil 409, y que no se superaría hasta el 2017.

Javier Sicilia señaló que la ausencia de Zavala fue un error político, y ahora ella tendrá que pagar las consecuencias.

“Con lo que yo me quedo de su mensaje es: ‘no me importan ustedes no me importan las víctimas y no me importa la paz y me parece gravísimo”, dijo el activista.

Las ahora buscadoras de familiares Margarita López y Fabiola Pensado coincidieron que por identificación de género, por “decencia”, la candidata independiente debió acudir al encuentro.

“Era de esperarse. ¿Qué cara podía darnos? No podíamos esperar más de la esposa del genocida que nos puso en esta guerra absurda y estúpida”, declaró Margarita López.

Mientras que Nancy Raquel Rosete consideró que su inasistencia evidencia “falta de humanidad. Es obvio que no le interesa el tema”.

Minutos después de que finalizó el evento, la expanista ofreció una rueda de prensa.

“Sí me hubiera gustado estar, pero ahí están mis propuestas; incluso a cada una de las propuestas que señalan, como la despenalización de la mariguana en términos lúdicos, que definitivamente no estoy de acuerdo, no me gusta que los extranjeros vengan a juzgar a los mexicanos, somos un país con una historia y talento mexicano”, dijo la candidata.

Y frente a los medios de comunicación afirmó que a las víctimas mortales: “No las provocó nadie más que los criminales, y esos criminales tienen que ser enfrentados y no darles amnistía ni liberarlos, sino hay que enfrentarlos con el Estado”.

Así, mediante cámaras y micrófonos, respondía a lo que frente a los madres, padres, hijos, deudos no hizo.