Mientras que México vivió ayer el tercer día más violento del sexenio, con 86 asesinatos producto del crimen organizado, en Estados Unidos diversos informes tanto del gobierno como del Senado critican el fracaso de los programas de la lucha contra las drogas operados por la administración de Barack Obama pues no han reducido el flujo de estupefacientes que llega desde Centroamérica y México.

La jornada de violencia que dejó como saldo 86 muertos, comenzó en Monterrey, Nuevo León, donde fueron encontrados dos jóvenes colgados de un puente vehicular. Asimismo, fueron asesinadas 14 personas en la entidad, mientras que en un rancho la procuraduría del estado descubrió restos de al menos 20 personas que fueron incineradas en tambos.

Por otro lado, los cuerpos de dos hombres decapitados fueron hallados en la delegación Tlalpan, en la capital mexicana. De acuerdo con la procuraduría capitalina, los autores de estos asesinatos pertenecen a la organización delictivaLa mano con ojos“.

Por su parte, autoridades de Guerrero reportaron el hallazgo de al menos seis fosas y seis cadáveres en el paraje conocido como Las huertas de doña Leoba. Al lugar se desplazaron elementos de la Policía ministerial, Policía Federal y del Ejército Mexicano. 
La búsqueda de cadáveres se prolongó por varias horas y fue suspendida a las 6: 50 de la tarde debido a la lejanía del lugar; hasta el momento, no se ha podido identificar a ninguno de los cuerpos.

En Michoacán, los cuerpos de 21 hombres fueron tirados en cinco puntos diferentes de la capital. Las autoridades municipales de Morelia informaron que en el lugar de los hechos se encontraron mensajes de advertencia firmados por una organización criminal.

En otros estados del país como Baja California, Chihuahua, Guerrero, Estado de México, Coahuila y Durango se registraron asesinatos adjudicados al narcotráfico.

Le llueven criticas a Obama

Informes del gobierno de Estados Unidos y de expertos externos revelados esta mañana por Los Angeles Times critican la estrategia del presidente Barack Obama en la lucha contra los cárteles de la droga, desde México a Panamá, y consideran que ésta ha sido “incapaz de demostrar que los miles de millones de dólares gastados en esa guerra hayan cortado significativamente el flujo de narcóticos ilegales en EU”.

Los informes, afirma el periodista Brian Bennett, critican específicamente el cada vez mayor uso de contratistas estadunidenses por parte del gobierno, a los que se ha pagado más de 3 mil millones de dólares en los últimos cinco años para capacitar a fiscales y policías locales, ayudar a erradicar los campos de coca y operar equipos de vigilancia contra el tráfico de drogas en América Latina.

“Estamos perdiendo y tirando dinero de los impuestos en un problema sin siquiera saber lo que se recibe a cambio”, dijo la senadora Claire McCaskill (D-Mo.), que preside el subcomité del Senado que escribió uno de los informes, que se liberó el 8 de junio.

“Creo que hemos perdido mucho de nuestro dinero”, coincidió Bruce Bagley, quien estudia los esfuerzos de EU contra el narco en la división de Estudios Internacionales en la Universidad de Miami, en Coral Gables, Florida. “El esfuerzo ha tenido efectos corrosivos en todos los países que éste haya tocado”, añadió

Según la nota del LA Times, funcionarios de la administración Obama niegan rotundamente que los esfuerzos de EU no hayan logrado reducir la producción de drogas o el contrabando en América Latina.

Sin embargo, otros funcionarios de la Casa Blanca dicen que la expansión de los esfuerzos de EU contra el narcotráfico ocupa, cada vez más, mayor tiempo del equipo de seguridad nacional del presidente Obama.

La mayoría de los contratos privados concedidos por el gobierno se otorgan a cinco empresas: DynCorp, Lockheed Martin, Raytheon, ITT y ARINC, según el informe de la Subcomisión de Supervisión de Contratación, que es parte de la Comisión del Senado en Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales.

El gasto aumenta 32%

El gasto de la lucha contra el narcotráfico por la vía de esos contratos aumentó 32% en cinco años, desde 482 millones en 2005 a los 635 millones en 2009. DynCorp, con sede en Falls Church, Virginia, fue el más beneficiado con mil 100 millones de dólares.

Entre otros trabajos, los contratistas entrenan a la policía local y a los investigadores, prestan apoyo logístico con aviones y helicópteros en centros de información y rocían herbicidas para erradicar los cultivos de coca.

El Departamento de Defensa ha gastado 6 mil 100 mil millones dólares desde 2005 para ayudar a detectar aviones y barcos de traslado de drogas, así como en vigilancia y otras operaciones de inteligencia.

Miembros del Senado consideran que los gastos son “difíciles de clasificar”. Por ejemplo, en 2007 el Ejército gastó 75 mil dólares para los suministros de paintball en ejercicios de entrenamiento y 5 mil más por lo que los militares llaman “patos de goma”. Los patos de goma son réplicas de fusiles M-16 que se utilizan en los ejercicios de entrenamiento, según un portavoz del Pentágono.

El Departamento de Defensa se ​​refirió a su sistema para el seguimiento de los contratos como “propenso a errores”, según el informe del Senado. El informe también planteó que el Departamento de Defensa no tiene datos fiables sobre cuál ha sido el éxito de sus esfuerzos.

El esfuerzo no muestra éxitos

Según la nota de Brian Bennet, un informe por separado, que surgió  de la Oficina de Responsabilidad Gubernamental, el brazo investigador del Congreso, concluyó que el Departamento de Estado “no tiene un inventario centralizado de los contratos de lucha contra el narcotráfico” y que esta dependencia no evalúa el éxito del programa de lucha contra el estupefacientes.

“Cada vez es más claro el fracaso que nuestros esfuerzos para frenar el tráfico de estupefacientes en América Latina, especialmente en el uso de contratistas privados por parte del gobierno”, dijo McCaskill.

Vanda Felbab-Brown, experto en política de drogas de Estados Unidos en la Institución Brookings en ​​Washington, dijo que las agencias militares del gobierno de EU y los contratistas privados deberían tomar la iniciativa en la formación de ejércitos y policías extranjeros para erradicar este problema.

“Pero esto sólo se puede hacer, mientras seamos capaces de usar adecuadamente los recursos de nuestros gobierno”, añadió Felbab-Brown.

Esta reciente critica a la estrategia de Estados Unidos contra las drogas se produce una semana después de que un grupo de líderes mundiales planteó que que la guerra global contra las drogas ha sido un costoso fracaso.

El grupo, que incluye al ex secretario general de la ONU, Kofi Annan, y los ex presidentes de México, Brasil y Colombia, recomendó que los gobiernos regionales estudien la posibilidad de legalizar y regular los medicamentos para ayudar a detener el flujo de efectivo de las mafias de la droga y otros grupos de la delincuencia organizada.

Pero James Gregory, un portavoz del Pentágono, dijo que el Departamento de Defensa que los esfuerzos contra el tráfico de drogas “ha sido uno de los programas más exitosos y rentables” en las últimas décadas. Citó el éxito de EU en la década de los ochenta en la detención de cargamentos de cocaína procedentes de Colombia, que habían inundado la Florida, y los esfuerzos en los noventa para ayudar a Colombia a superar la insurgencia relacionada con el narcotráfico.

Beneficios desde México

El Departamento de Estado afirma que, a lo largo de la frontera con México, el aumento de patrullas y otros esfuerzos han ayudado a detener el impacto del crimen organizado.

Tras una década de ayuda de EU a Colombia y el uso de compañías privadas estadunidenses, la producción anual de cocaína en Colombia cayó 60% desde 2001, según la Oficina de la Casa Blanca de Política de Control Nacional de Drogas. Sin embargo, algunos cárteles de la cocaína se han desplazado a Perú.

Pero el reporte de Los Angeles Times considera que con el respaldo del gobierno estadunidense a la ofensiva de México contra los cárteles de la drogas ha tenido un efecto no deseado y ha disparado la violencia en Centroamérica.