México, 9 jun (EFE).- El presidente de México, Felipe Calderón, promulgó hoy una importante reforma en materia de derechos humanos con el país inmerso en una profunda crisis de seguridad que ha motivado duras críticas al Gobierno por su estrategia militar contra el crimen organizado.

En un acto celebrado en la residencia presidencial de Los Pinos, Calderón dijo que el cambio legal “coloca a México a la vanguardia en la promoción y la defensa de los derechos humanos”.

“Toca ahora a las autoridades de todos los órdenes de Gobierno redoblar el esfuerzo por cumplir la ley y por hacerla cumplir, como todos hemos protestado al tomar el cargo público que ostentamos”, agregó.

Al respecto, José Antonio Crespo, académico del Centro de Investigación y Docencia Económica (CIDE), dijo a Efe que el problema en México “es menos que pasen las leyes (…) a que se cumplan adecuadamente”.

“En materia de derechos humanos hay muchas dudas de que se pueda llevar a cabo bien el respeto a la ley”, afirmó el analista, quien recordó las denuncias de abusos cometidos por soldados mexicanos en el marco del combate al crimen organizado.

La reforma constitucional promulgada hoy incorpora al sistema jurídico mexicano el principio “pro derecho”, que establece que ante una contradicción de derechos “deberá aplicar aquel que resulte más favorable a los ciudadanos”, recordó Calderón.

Con los cambios, “nuestra Constitución garantiza los derechos humanos aun en las situaciones de excepción”, precisó el jefe de Estado, justo cuando algunas organizaciones civiles las han pedido para zonas de México donde existen altos índices de criminalidad.

“La ‘guerra’ contra el narco” lanzada en diciembre de 2006 por Calderón, que ha dejado cerca de 40.000 muertos en estos años, “ha generado un ambiente poco propicio al respeto a los derechos humanos” en México, destacó Crespo.

“Se han documentado varias denuncias por violaciones a derechos humanos por parte del Ejército, el cual en la lucha contra el crimen organizado, de pronto, no tiene el cuidado suficiente de protección de derechos humanos, ni de presuntos delincuentes, ni de gente que no tiene nada que ver y son detenidos”, afirmó.

El analista cree que la gran incógnita es “saber cómo se van a traducir en la práctica” los cambios, que deben proteger tanto a ciudadanos como a presuntos delincuentes.

“El respeto a los derechos humanos tiene que ser consistente y sistemático. Y el Ejército, simple y sencillamente, lo ha dicho de muchas maneras: nosotros no estamos entrenados para eso”, añadió.

Para la directora de la ONG Iniciativa Ciudadana y Desarrollo Social (Incide), Clara Jusidman, la promulgación legal encierra un mensaje de Calderón en apoyo a algunas demandas de la sociedad civil.

“Me parece que el haberlo hecho esta semana se relaciona con varios eventos que están ocurriendo en el país”, entre ellos con la “caravana del consuelo”, en la que ella participa y que mañana concluirá en Ciudad Juárez tras recorrer la mitad de México con un mensaje de “Ya basta” contra la violencia.

También coincide con las discusiones en el Congreso de la Ley de Seguridad Nacional que, según Jusidman, “va en sentido contrario de la reforma” constitucional aprobada hoy.

Por ello, la directora de Incide, en declaraciones a Efe, demandó de las autoridades mexicanas “congruencia” para no estar, por un lado, fortaleciendo el marco legal de derechos humanos y, por otro, aceptando que el Ejército “va a hacer funciones de seguridad pública” y manteniendo un fuero especial para su miembros incluso en caso de abusos graves a derechos humanos.

En el corto plazo, Jusidman tampoco ve posibilidad de que vaya a mejorar la situación de los defensores de derechos humanos en su país, acosados tanto por autoridades como por sicarios.

“Mientras el Ejército siga en la calle (…), la Policía Federal se sienta como dueña del territorio y los aparatos de justicia no funcionen, va a continuar esta persecución de periodistas y defensores de derechos humanos por una serie de fuerzas que están desatadas y no hay quien las detenga”, añadió.

La repercusión de la reforma ha sido tal que de la misma se hizo eco la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos (ACNUDH).

“La reforma es un hito resultado de años de arduo trabajo y discusiones entre diferentes sectores de la sociedad, incluyendo miembros de la Cámara de Diputados, del Senado de la República, académicos y sociedad civil,” dijo desde Ginebra Navi Pillay, quien visitará a México a comienzos de julio. EFE