Lima, 9 jun (EFE).- El expresidente de Perú Alberto Fujimori fue trasladado hoy desde la base policial donde cumple una pena de cárcel a un hospital de Lima, luego de que su estado de salud empeorase en los últimos días, informó a Efe su médico de cabecera, el congresista Alejandro Aguinaga.

Según explicó Aguinaga, el traslado del exmandatario se realizó hacia las 17.00 hora local (22.00 GMT) y los médicos del Hospital de Neoplásicas aún no han finalizado la evaluación de su estado de salud.

El exgobernante, de 72 y que cumple una condena de 25 años de prisión por violaciones a los derechos humanos y corrupción, fue operado en marzo pasado por cuarta vez de una lesión precancerosa en la lengua, conocida como leucoplasia.

Precisamente, y según señaló hoy Aguinaga, Fujimori presentó hace tres semanas un “importante sangrado” en la lengua, ante la cual el ex mandatario prefirió no ser trasladado por encontrarse el país en las últimas semanas de la campaña electoral, en la que su hija Keiko era candidata en la segunda vuelta presidencial.

“(Su estado de salud) se viene deteriorando, continúa perdiendo peso, le propuse hospitalizarlo pero él no quiso”, explicó el médico.

Aguinaga no pudo señalar hasta cuando deberá permanecer hospitalizado el expresidente (1990-2000), algo que dependerá de la evaluación que realizan los especialistas del centro médico.

Tras la derrota de Keiko Fujimori ante Ollanta Humala en la segunda vuelta del pasado domingo, el posible indulto por el estado de salud del exmandatario ha vuelto a tomar relevancia, ya que el congresista José Vargas, del gobernante Partido Aprista Peruano (PAP), señaló ayer esa posibilidad.

El pasado domingo, tras la victoria de Humala, el segundo vicepresidente electo, Omar Chehade, señaló que el futuro gobierno deberá evaluar si Fujimori debe continuar cumpliendo su pena en la base policial o debe ser trasladado a un penal común.

Esta opinión no ha sido compartida por el presidente electo, quien ha declarado su disposición a otorgarle a Fujimori el indulto humanitario si es que su estado de salud se deteriora gravemente.

Informaciones periodísticas denunciaron en las últimas semanas que Alberto Fujimori participaba activamente en la campaña de su hija desde su prisión, donde recibía hasta 300 visitas diarias y donde cuenta, supuestamente, con grandes beneficios penitenciarios, como un jardín propio o una sala de conferencias.