México, 9 Jun. (Notimex).- Especialistas en cardiología advirtieron que en los últimos 15 años la hipertensión arterial en niños y adolescentes se ha triplicado, pues en la actualidad nueve de cada 10 personas entre los dos y 17 años de edad tienen ese padecimiento.

En entrevista, Ernesto Cardona Muñoz, jefe del Servicio de Fisiología del Centro Universitario de Ciencias de la Salud de la Universidad de Guadalajara, indicó que esta información se desprende del análisis que se realizó de la Encuesta Nacional de Salud y Nutrición 2006 (ESN-2006), que se publicó en 2010.

“Un dato que nos alarma es que la hipertensión en niños se ha triplicado en los últimos 15 años, y se debe a que 95 por ciento de la población mundial es portadora de un gen que no es bueno, pero que puede expresarse o no dependiendo de los estímulos que se reciban del medio ambiente”, explicó.

Informó que de acuerdo con los datos publicados en la Revista Salud Pública 2010, de este análisis que realizó el doctor Simón Barquera, actualmente de cada 10 niños hipertensos nueve presentan la condición esencial y uno la secundaria.

Es decir, hace 30 años los niños hipertensos eran por un efecto secundario a una enfermedad grave, pero ahora desarrollan este problema debido al sobrepeso, obesidad y sedentarismo, que les provoca el Síndrome Metabólico, el cual combina diversas patologías como diabetes, lipidémias (colesterol y triglicéridos elevados) y presión arterial alta.

“La hipertensión infantil se debe a que actualmente el niño es obeso desde que nace, sigue obeso toda la vida y el menor come y no se mueve, lo que genera niños con Síndrome Metabólico, con hipertensión y con diabetes mellitus tipo 2”.

También dijo que en el caso de la diabetes hace 30 años cuando se hablaba de un niño diabético, el ciento por ciento era tipo uno, es decir los que tenían un daño orgánico del páncreas que no producía insulina.

En cambio ahora, nueve de cada 10 niños que tienen diabetes es tipo II, por resistencia a la insulina, por la obesidad y falta de ejercicio, es muy grave, pues por primera vez en la historia, la curva de esperanza de vida podría dar un vuelco para abajo.

Esto significa que esta generación clínica de niños se espera que no va tener la misma sobre vida que es de 75 años de edad, pues con estos problemas sufrirán infartos, embolia y morirán muy jóvenes.

Comentó que por desgracia lo que hemos hecho es cambiar a un estilo de vida no saludable, que se caracteriza por haber modificado hábitos nutricionales y dejar de movernos.

En México, recordó, 70 por ciento de la población tiene problemas de sobrepeso y obesidad lo que agrava el panorama de hipertensión, de diabetes, de los lípidos, lo que provoca un daño o inflamación de las arterias y disminuye el aporte de sangre y nutriente a los tejidos.

Por ello, también alertó sobre otro grave problema que son las demencias vasculares, debido a que al empezar a faltar irrigación al cerebro, éste comienza a funcionar mal.

Señalo que no es suficiente la estrategia de implementar lineamientos alimenticios para las escuelas, ya que la responsabilidad debe ser también de los padres y no solo de los maestros y las cooperativas escolares.

“A mi juicio digo que están equivocadas. Por qué no hacer una campaña para que en lugar de multar a quienes vendan en la tienda de la escuela comida chatarra, multan a los padres que le dan dinero al niño para que compre esos alimentos y que no le mandan su lunch con lo que debe comer”.

Indicó que los responsables de la alimentación del niño son los padres y los menores no tiene por qué llevar dinero, lo que se tiene que hacer es educar a los padres de familia para que reasuman su responsabilidad y evitar que consuman refrescos y bebidas dulces.