Las enemigas es un libro de nueve relatos de vena psicológica y fantástica que exploran tres temas fundamentales: los vínculos con la raíz materna, la muerte y la gemelidad.

Ciudad de México, 9 de septiembre (SinEmbargo).- El pasado 14 de agosto presentábamos como adelanto un fragmento del libro Las enemigas, un volumen de relatos de la joven autora Claudina Domingo. Podríamos decir en primer grado que carece la autora de la publicidad que tienen otras cuentistas de otras partes del mundo, pero su trabajo es mejor que el de ellas y probablemente sea uno de los más interesantes presentados en lengua española en los últimos tiempos.

Como sea, la literatura no es una tabla a medirse en forma transversal, sino que canta y se decanta en líneas longitudinales, cuando la historia haga su curso y se calmen las voces del presente, tan de aquí, tan de allá.

Las enemigas es potente porque tiene unos muy buenos cuentos relacionados con la mujer, con la maternidad, con su tener o no tener hijos, pero además es propositivo en la materia que da, es decir, la literatura como eje donde se asientan las dudas y los temores, ese tomar la profesión como un faro a través del cual morigerar las intenciones.

Es bueno el libro y es buena su autora, hija de un poeta bastante joven, Juan Domingo Argüelles (Chetumal, 1958), lo suficientemente exitoso como para que Claudina se tome a la palabra de manera seria y sin nada que podamos decir del tan mentado nepotismo.

Claudina Domingo: Ciudad de México, 1982, es poeta y narradora. Su libro Tránsito (Tierra Adentro, 2011) ganó el Premio Iberoamericano Bellas Artes de Poesía Carlos Pellicer para Obra Publicada 2012. Fue nombrada “escritora emergente del año” por la revista La Tempestad en 2011. Obtuvo el Premio Nacional de Literatura Gilberto Owen 2016 por el libro de poesía Ya sabes que no veo de noche. Ha sido becaria del Programa Jóvenes Creadores del Fonca en tres ocasiones.

–Hablaste del Códice Ríos, ¿lo tomaste como basamento de tu libro de cuentos?

–Es un códice que de hecho no está en México, está en Ciudad del Vaticano, es la relación de un cronista del siglo XVI y está lleno de dibujos. Se sospecha que en este tipo de códices muchos de los códigos judeocristianos están vertidos o transformados. Me gustó que en la tradición azteca o mexica el uso de las metáforas que hace el cronista. Son nueve pasajes, va degradándose el mundo por donde pasa el alma, el perro te guía hasta el noveno paso, donde el alma entra en un proceso de inconsciencia. En una cosa como más acuosa y más movediza. Esa característica me gustó mucho como para reproducirla y hacer este libro de cuentos que ahora tienes.

Un cuento de relatos sobre la maternidad. Foto: Especial

–Tomaste el Códice y tomaste a las mujeres como enemigas, a pesar de lo cual en muchos relatos no son enemigas

–En algunos relatos sí y en otros la muerte como la madre son las enemigas del personaje del cuento. Son madres ausentes, o son madres belicosas o son madrastas como Jeanette, de algo peculiar. El primer relato es muy realista y el último es muy onírico, cargado de inconsciencia.

–Todos en ellos ponen en duda a la maternidad

–Esa puesta en duda de la maternidad, esa crítica, también tiene que ver con que los personajes se encuentran muchas veces como que la maternidad es algo agresivo, como algo que no supieron hacer, es un poco esa reflexión que ser madre es para muchas mujeres tener un cuerpo femenino y nada más. No necesariamente está en su psicología el poder hacer algo tan complejo, mientras que a otras les resulta totalmente natural.

–Sobre todo también en este sistema tan patriarcal

–Tengo la impresión de que como muchas cosas en México tienen la paradoja implícita. Si la figura de la madre es una figura muy recurrida en nuestra cultura, pero también la exigencia que hay en relación con la maternidad es enorme. Una vez que una mujer tiene un hijo la gente le deja de preguntar por cosas generales, por ella. Todo lo que le preguntan es por el hijo, como si la persona se hubiera evaporado. Pasa a segundo término todo lo que es esa persona.

–Por eso me parece tan importante las cosas que señala en tu libro de relatos

–Los cambios de patrones en las familias, en la forma en que se educan a los hijos y los niños se educan a sí mismos en Internet, viene con ventajas y desventajas para las mujeres. De todas maneras la exigencia es mucha y es demasiado todo lo que tienen que dar como mamás. Nunca es suficiente.

–¿Es un libro feminista?

–Es un libro feminista a su manera, porque también hay una observación y está enfatizado el hecho de que las personas vulnerables, las personas frágiles, están retratadas en el libro. La chica que está embarazada siendo una niña, la mujer que busca a su hija desesperadamente, en ese sentido es un libro de féminas, más que por una toma de posturas muy activas sino por la observación de esos fenómenos que una escritura más patriarcal pasaría por alto.

–¿Es un libro muy actual?

–Sí, me interesaba reflejar como una especie de soledad interior de estos personajes frágiles y vulnerables. Algunos tienen problemas de adicción, otros tienen problemas psicológicos, pero además poseen elementos para la auto-transformación, están como en habitaciones vacías donde tarde o temprano tienen que reflexionar y hacer un viraje interior para poder sobrevivir a su historia.