Hanoi, 9 jun (EFE).- Vietnam anunció hoy maniobras navales con fuego real en el Mar de China Meridional en medio de una escalada de la tensión causada por los roces que mantiene con Pekín a raíz de la disputa que mantienen sobre áreas marítimas cuya soberanía reclaman.

El anuncio fue hecho mediante un comunicado publicado por la página digital oficial del organismo estatal de Cooperación para la Seguridad Marítima Septentrional un día después de que el Gobierno vietnamita denunciara el segundo caso de acoso a sus barcos por parte los chinos.

Según el organismo para la seguridad marítima, las maniobras tendrán lugar frente a la costa de la provincia de Quang Nam, en la región central del país indochino, y durante las que se utilizará munición real.

Además advierte a los buques que eludan navegar por el área en la que se realizarán las maniobras, cuya duración no precisa.

Los ejercicios navales provocarán presumiblemente una reacción de Pekín, que ayer acusó a Vietnam de despachar navíos militares con la finalidad de expulsar a los barcos pesqueros chinos de la zona que considera de su soberanía.

Antes, en Hanoi el Ministerio de Asuntos Exteriores acusó a China de dañar de “forma deliberada” los trabajos de exploración que llevan a cabo barcos de la compañía estatal petrolera Petro Vietnam.

El hecho, según la versión oficial del Gobierno de Hanoi, ocurrió cuando un pesquero chino se abalanzó sobre los cables de sondeo arrojados al mar por el buque de PetroVietnam y los cortó en aguas vietnamitas.

A finales de mayo otro buque chino cortó en la misma zona los cables de exploración de otro barco de Petro Vietnam, incidente que llevó a Hanoi a acusar a China de violar su integridad territorial cerca de las islas Spratly, bajo cuyas aguas se hallan depósitos de petróleo y gas natural.

El primer ministro vietnamita, Nguyen Tan Dung, sostuvo el jueves que la soberanía de Vietnam sobre las islas Paracel y Spratly es “incontestable”.

China, Brunei, Filipinas, Malasia, Taiwán y Vietnam reclaman total o parcialmente la soberanía sobre las Spratly, mientras que Hanoi y Pekín se disputan el control de las Paracel, ubicadas también en el Mar de China Meridional.

Estados Unidos ha alertado en reiteradas ocasiones de que estas disputas sobre áreas marítimas del Mar de China Meridional pueden llegar a entorpecer el transporte marítimo, lo que causaría un impacto negativo en el comercio global.