Islamabad, 10 jun (EFE).- Pakistán y Afganistán, consumidos por la lucha armada de los grupos talibanes, se comprometieron hoy a hacer un esfuerzo conjunto para salir de su mutua inestabilidad, durante la visita a Islamabad del presidente afgano, Hamid Karzai.

“No puede haber paz en la región si no la hay en Afganistán”, declaró el presidente paquistaní, Asif Alí Zardari, en una rueda de prensa junto a su colega afgano.

Esta es la primera visita de Karzai a Islamabad desde la muerte el pasado 2 de mayo de Osama Bin Laden, tras la cual el presidente afgano alertó de que “la guerra contra el terror no se libra en Afganistán”, ya que el jefe de Al Qaeda se refugiaba en Pakistán.

Pero ambas partes se alejaron hoy de acusaciones y convinieron en que dependen de su vecino para prosperar política y económicamente.

“Afganistán no es un país pobre, sino uno de los más ricos del mundo. Dennos tiempo y demostraremos al mundo que podemos conseguir” la estabilidad política en ambos países, defendió Zardari.

“Desde que el Gobierno democrático fue elegido y yo fui escogido como presidente (en 2008), nuestra relación no ha tenido altibajos”, declaró Zardari en la comparecencia, retransmitida por televisión.

Karzai rehuyó esta vez del discurso de parte de su Gobierno, que acusa a Pakistán de apoyar a grupos insurgentes que actúan en Afganistán, y recordó que “la protección del territorio afgano es una responsabilidad del pueblo afgano”.

El presidente afgano recibió el apoyo de Zardari en el iniciado proceso de reconciliación con los talibanes de su país, un diálogo dirigido a buscar una solución al conflicto en Afganistán ante la perspectiva de la salida gradual de las fuerzas de la OTAN.

Esa retirada militar extranjera se iniciará el próximo julio y concluirá en 2014, cuando está previsto que el Ejército afgano la asuma la seguridad en todo el territorio del país en guerra.

Según una fuente del Ministerio paquistaní de Exteriores consultada por Efe, Pakistán y Afganistán inaugurarán mañana la comisión de paz conjunta, un foro común para llevar a buen puerto ese proceso de diálogo con los insurgentes.

En abril, los dos países acordaron que esta comisión incluyera al más alto nivel sus ejércitos y agencias de inteligencia, algo que sorprendió a los analistas dada la larga historia de desconfianza entre los dos países.

La primera reunión de esta comisión contará mañana con la presencia del jefe del Ejército paquistaní, Ashfaq Pervez Kiyani, y el director general de los servicios secretos (ISI), Ahmad Shuja Pasha, según la fuente de Exteriores.

El ISI es una de las instituciones que más recelo causa en Afganistán, cuyas autoridades la han acusado con frecuencia de dar abrigo a redes yihadistas.

Consultado por Efe, el analista paquistaní Talat Masud interpretó la decisión de crear esa comisión conjunta como un reflejo de la “necesidad de desarrollar más confianza” ante el inicio de la retirada militar extranjera de Afganistán.

La de Karzai es la primera visita de un jefe de Estado a Pakistán tras la operación de EEUU que acabó con la vida del jefe de Al Qaeda, lo que los observadores consideran que puede cambiar la dinámica de inestabilidad en la región.

La noticia propició no solo la recriminación afgana; también la de potencias regionales como la India, que dudaron del compromiso de Pakistán en la lucha contra el islamismo porque el líder de Al Qaeda vivía al lado de la principal academia militar del país.