El Cairo, 10 jun (EFE).- Al menos 23 personas murieron hoy en distintas provincias de Siria por la dura represión de las manifestaciones que se llevaron a cabo un viernes más en todo el país para exigir la caída del régimen del presidente Bachar al Asad, según una ONG.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos informó en su página web de que diez personas fallecieron en la provincia de Idleb, en el noroeste del país, nueve en la costera región de Latakia, también en el noroeste, dos en el barrio Al Qabun, en Damasco y otras dos en Basra al Harir, en el sur.

Decenas de miles de sirios participaron hoy en las manifestaciones convocadas bajo el lema el “Viernes de los Clanes”, que coincidió con el asalto militar de la localidad de Yisr al Shugur, en la provincia de Idleb, después de que el Ejército acusara a grupos armados terroristas de matar el pasado día 6 a 120 personas, en su mayoría militares, y de tomar el control de la zona.

Esta ofensiva militar ha empujado a al menos 3.000 sirios a abandonar esta zona fronteriza con Turquía y refugiarse en el país vecino.

Según varios sitios web de grupos opositores, decenas de miles de manifestantes han coreado hoy gritos como “Vete, vete” y “El pueblo quiere la caída del régimen” en ciudades como Qamishly, en el noreste, Deir al Zor, en el este, Alepo, Latakia e Idleb en el noroeste, Hama y Homs, en el centro o Deraa en el sur, entre otras.

Desde que comenzaron las protestas populares a mediados de marzo, el régimen de Al Asad ha tratado de silenciarlas sin éxito mediante la fuerza y con la adopción de varias medidas políticas.

Segun el Observatorio Sirio, hasta el momento 1.233 civiles y 333 militares y policías han muerto como consecuencia de la represión de las protestas, que se han intensificado y extendido por todo el país, y de las que el régimen responsabiliza a grupos armados terroristas y a una conspiración internacional.