México, 10 jun (EFE).- Unos 310.000 policías de los 32 estados de México realizarán la próxima semana un “operativo nacional” contra la inseguridad que será “el primer esfuerzo realizado por las entidades de manera paralela, permanente y coordinada”, informó hoy la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago).

El jefe de Gobierno del Distrito Federal, Marcelo Ebrard, presidente en turno del organismo, detalló que el despliegue “se realizará de manera simultánea del 13 al 19 de junio en todo el país”.

El plan pretende atacar el robo de vehículos, así como a transporte y pasajeros, la comercialización de coches y componentes robados, y recuperar vehículos con reporte de robo en todo el país, explicó el alcalde de la capital mexicana.

Además, aspira a combatir el secuestro, desarticular bandas criminales y verificar la propiedad de vehículos con vidrios polarizados o sin placas en todo el país, agregó Ebrard.

El operativo se llevará a cabo “de manera conjunta, paralela, permanente y coordinada” en todos los estados de México, dijo el alcalde capitalino, quien prometió que la acción “dará resultados” que se harán públicos el 20 de junio.

En México hay 427.354 agentes policiales entre federales, estatales y municipales, de los cuales 196.030, que equivalen al 45,87 %, son estatales, y 165.514 (38,7 %), municipales, según datos del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SNSP).

A ellos hay que sumar 35.382 agentes federales (8,28 %), 3.500 ministeriales de Fiscalía general (0,82 %) y los 26.928 ministeriales de los estados (6,3 %).

La iniciativa surge en un momento en que diversos representantes de la sociedad civil han intensificado sus críticas a la clase política mexicana y los gobernantes de todos los niveles por sus escasos resultados en la lucha contra la inseguridad.

Una de las expresiones más firmes de rechazo es la caravana del consuelo o de la paz, una iniciativa encabezada por el poeta Javier Sicilia que este día hará público en Ciudad Juárez un “pacto nacional ciudadano” contra la violencia, que ha cobrado unas 40.000 vidas desde finales de 2006