La mujer, de 80 años, aseguró que había caminado desde Ecatepec, Estado de México, para hablar con Andrés Manuel López Obrador, virtual Presidente de México. 

Ciudad de México, 10 de julio (SinEmbargo).- Una viejita de 80 años que había logrado colarse a la casa de campaña de Andrés Manuel López Obrador fue echada hoy por los dos guardias de seguridad que custodian la entrada.

La señora, quien no quiso dar su nombre, pedía hablar con el virtual Presidente de México para pedirle ayuda para su hijo que se encuentra en un hospital con un brazo quebrado.

“No me voy a salir, necesitan sacarme arrastrando”, le dijo a los guardias, que le insistían en que “ningún civil puede entrar”.

La señora afirmó que llegó desde la mañana al inmueble, caminando desde Ecatepec, Estado de México.

–¿No tenemos derecho de hablar con él, de expresarle lo que sentimos? –dijo.

–Debe comprender, hay mucha gente –le dijo una mujer del equipo de AMLO.

–Yo comprendo, y no fui a la primaria –le contestó.

La anciana indicó que nació en 1938 y que quería ver a López Obrador para preguntarle si ayudará a los ancianos.

“…Y cómo va apoyar a los hospitales, que no tienen herramienta para curar a la gente. Ahorita tengo un hijo con el brazo quebrado que se cayó de una azotea. Y me piden herramientas para curarle su brazo a mijo”, dijo.

Sin embargo, aunque la señora aseguró que no se saldría hasta hablar con López Obrador, los guardias lograron convencerla de que dejara el inmueble porque el tabasqueño no la recibiría.

“Ya estoy harta de que todo el tiempo… Cuando vendía en la merced los de las camionetas me arrastraban; he caminado toda mi vida; he lavado ropa, limpiado calles. A mí nunca me han puesto atención en nada”, les dijo.

Se fue sin que López Obrador se enterara de lo ocurrido.

“¿No tenemos derecho de hablar con él, de expresarle lo que sentimos?”. Foto: Shaila Rosagel, SinEmbargo.