El Cardenal Norberto Rivera declaró ante el Ministerio Público a finales de julio. Ahí, aceptó las denuncias de índole sexual contra sacerdotes de la iglesia católica.

Ciudad de México, 10 de agosto (SinEmbargo).- Norberto Rivera Cabrera, arzobispo Primado de México, aceptó ante autoridades que desde el 2010 quedaron registradas seis denuncias de índole sexual sobre sacerdotes de la iglesia católica.

De acuerdo a un comunicado del Sistema Informativo de la Arquidiócesis de México (SIAME), Rivera declaró ante el Ministerio Público (MP) el 26 de julio.

Frente a la agente Susan García García, el Cardenal habló sobre las denuncias interpuestas contra él por los ex sacerdotes Alberto Athié y José Barba, quienes lo acusaron ante la PGR en junio de este año por encubrir a 15 religiosos acusados de pederastia.

Durante la audiencia Rivera Cabrera mostró copias de las denuncias, las cuales fueron presentadas en primera instancia por vicarios episcopales.

El 12 de abril de 2014, la Procuraduría General de Justicia del Distrito Federal (PGJDF) recibió la primera queja por Jorge Estrada Solórzano, Obispo Auxiliar de la Quinta Vicaría Episcopal. La segunda llegó hasta noviembre de 2016, esta vez por Adolfo Miguel Castaño Fonseca, Obispo Auxiliar de la Tercera Vicaría.

Entre febrero y junio de 2017 llegaron las otras quejas, de acuerdo a la información presentada.

Norberto Rivera aseguró que, durante su gestión, 15 sacerdotes recibieron sanciones, pero no todos por delitos relacionados con la pederastia.

El Cardenal dijo, en diciembre pasado, ante los medios de comunicación, conocer de “unos 15 sacerdotes” que han recibido sentencias de la Santa Sede por delitos de pederastia cometidos en México.

“Sentencias que, afortunadamente, no tenemos que dar nosotros; aquí tenemos que hacer la investigación, se manda toda la documentación a la Doctrina de la Fe, a Roma, y el Santo Padre es el que ha tomado las decisiones en esos casos tan dolorosos, porque sí han sucedido aquí en México”, expuso Rivera Carrera entonces.

Reunido con periodistas en un “desayuno navideño”, el comentario fue parte de la respuesta que el Cardenal dio a una pregunta sobre cómo había vivido “los ataques” y señalamientos de que había protegido a sacerdotes presuntamente pederastas, como Nicolás Aguilar Rivera, acusado en Los Ángeles en 2014.

“Afortunadamente, en aquellas cosas de que he sido acusado, por supuesto que el que ha hecho esas denuncias no tiene ninguna prueba”, dijo Rivera. “Yo no he protegido absolutamente a ningún pederasta”, agregó.

-Con información de Sandra Rodríguez Nieto.