“Justina”, que lleva 11 años en los pasillos de la UNAM, es capaz de interactuar con los humanos, y busca ser replicada por investigadores de la Universidad de la República, en Uruguay.

Ciudad de México, 10 de agosto (SinEmbargo).- El equipo que creó a “Justina”, un robot desarrollado en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), ganó el premio al Mejor Sistema de Reconocimiento de Voz y Comprensión del Lenguaje Natural, en Nagoya, Japón.

Los universitarios, comandados por el investigador Jesús Savage, se impusieron a equipos de China y Japón y sólo quedaron detrás de alemanes y neerlandeses.

“Competimos en la categoría major para estudiantes de licenciatura, maestría y doctorado, y estuvimos muy cerca de lograr un mejor lugar; pero nos falló sólo una prueba de la segunda etapa, la cual consistió en que el robot estaba en un restaurante, alguien levantaba la mano para llamarlo, el robot tenía que acercarse, recibir una orden y cumplirla. Justina debió haber obtenido alrededor de cien puntos pero logró 30, eso fue lo determinante”, dijo Savage a la Gaceta de la UNAM.

A pesar del reconocimiento, el robot se quedó con el cuarto sitio general del certamen RoboCup.

A pesar del reconocimiento, el robot se quedó con el cuarto sitio general del certamen RoboCup. Foto: UNAM.

En abril, este diario reportó que “Justina”, que lleva 11 años en los pasillos de la UNAM, es capaz de interactuar con los humanos, y busca ser replicada por investigadores de la Universidad de la República, en Uruguay.

“Cuenta con una base omnidireccional que le permite desplazarse lateralmente; tiene un torso mecánico, que nos posibilita manipular objetos con mayor facilidad, por ejemplo, artilugios o cosas que están más cerca del piso”, dijo Reinaldo Martell Ávila, maestro en ciencia e Ingeniería de la Computación.

“En inteligencia artificial también hemos avanzado, porque tenemos una base de conocimiento que nos sirve para hacer planeación de acciones; asimismo, el sistema de visión nos ha dado buenos resultados en el reconocimiento de personas”, agregó a Boletín UNAM.

Julio César Cruz Estrada, integrante del Laboratorio de Biorrobótica del posgrado de la FI, expuso: “Mi tarea principal es hacer toda la representación del conocimiento de ‘Justina’, que elabore sus planes a través de comandos de voz; por ejemplo, puedes pedirle que vaya a la cocina y traiga leche, pero eso requiere un comando y dividirlo en muchas tareas. El objetivo para Nagoya es lograr que tenga una flexibilidad amplia para realizar más tareas”.