Las posibilidades existían, pero sólo si la candidata era Margarita Zavala. Fotos: Sitio Oficial AMLO y Cuartoscuro

En mi seminario sobre Maquiavelo he encontrado 150 ideas fundamentales para hacer política; particularmente en El Príncipe, el filósofo plantea cómo tomar el poder político y además conservarlo.

De él se han escrito múltiples ensayos que repiten incesantemente tres de sus ideas, e incluso alguna frase célebre no escrita en su texto; estas, simplificadas y sacadas de contexto, iluminan a los políticos perversos. Ya imagino a Barrales y Dante Delgado diciendo: “El fin justifica los medios”, “divide y vencerás” y “es mejor que te teman a que te amen”.

Tanto les gustan estas frases que se han puesto de acuerdo en usarlas para ganar el poder presidencial a favor del joven Anaya; aunque al igual que Peña Nieto parece que acostumbran leer sólo párrafos de libros e imágenes de Facebook porque no han dividido al enemigo, se han dividido ellos mismos.

Barrales se dividió de la izquierda, a pesar de que en el PRD tenía muchos contactos de buena fe que podían influir en AMLO para convencerlo de que el electorado mexicano es de izquierda y que la alianza natural es con Morena.

AMLO al final siempre ha logrado un 35 por ciento de los votos y el PRD consigue alrededor de un 15 por ciento de votos diversos a Morena, por lo que el 50 por ciento restante se divide entre PAN y PRI. Por lo que resulta incomprensible que la élite del PRD haya preferido la ruptura de la izquierda en busca de un acuerdo que les garantizara el triunfo en las próximas elecciones.

Las posibilidades existían, pero sólo si la candidata era Margarita Zavala.

La formación de esta triple alianza tiene un efecto profundamente antidemocrático; al no existir reglamentación nacional para las elecciones internas en los partidos, los candidatos de las alianzas entre partidos se eligen a través de los directivos, que al parecer sabían bien que el único partido con posibilidades de imponer su candidato a la Presidencia era el PAN.

El joven Anaya se dejó guiar por la máxima que durante mucho tiempo los panistas trataron como lema comunista, “el fin justifica los medios”, y con Dante Delgado como escenógrafo sólo les faltaba atemorizar a Margarita Zavala para que desistiera de sus pretensiones. Y para estos menesteres Fernández de Ceballos, quien pavimento la victoria de Zedillo en el 96, siempre está disponible.

Pero como dije al comienzo, Maquiavelo expuso más de tres ideas perversas, y muchas de ellas no son maldades.

Por ejemplo, el florentino advierte que nunca se debe provocar la ira del pueblo, y tal vez Fernández de Ceballos ha provocado más ira que temor, porque no atemorizó a Margarita y con su salida automáticamente el PAN perdió por lo menos 18 puntos electorales, colocándose como un partido minoritario.

También don Nicolás escribió hace 500 años “nunca hagas alianza con un príncipe más poderoso” porque serás dominado en el momento crucial, y demostrarás debilidad ante los tuyos que “buscarán protección en otro principado”. Ya empezó el éxodo del PRD y con la pérdida de fuerza del PAN, algunos políticos atraídos por la casi certeza de triunfo la van a pensar dos veces. No me sorprendería que Michoacán se mueva para Morena.

Y finalmente, para agudizar la pesadilla de Barralistas y Anayistas, pienso: ¿Qué pasaría si Margarita y Andrés Manuel hicieran alianza y propusieran un modelo semiparlamentario, donde el poder se distribuya entre el jefe de Estado y una jefa de Gobierno?

Los dos, enemigos reales de la corrupción de la élite gubernamental, en una alianza desprendida de los delincuentes impunes y capaces de gobernar con austeridad republicana y con un profundo sentido social. Los conozco personalmente y tengo muy buena impresión de ambos. Espero que suceda esto.