De acuerdo con los resultados de la encuesta aplicada en distintas entidades de la República Mexicana por la UNAM, el 23 por ciento de las personas consultadas dijo que las mexicanas aún piden permiso para trabajar, 49.7 por ciento para salir solas, y casi 50 por ciento para salir de noche.

Otro resultado que arrojó la encuesta fue que 52 por ciento de los cuestionados estuvo de acuerdo con la frase “si una mujer estudia se vuelve más rebelde”.

Ciudad de México, 10 de noviembre (SinEmbargo).– En México, las mujeres aún piden permiso a sus parejas o familiares para trabajar y salir solas, reveló la encuesta “Géneros asimétricos. Representaciones y percepciones del imaginario colectivo. Encuesta Nacional de Género”, editada por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).

De acuerdo con los resultados de la encuesta aplicada en distintas entidades de la República, el 23 por ciento de las personas consultadas dijo que las mexicanas aún piden permiso para trabajar, 49.7 por ciento para salir solas, y casi 50 por ciento para salir de noche.

El ejercicio demoscópico estuvo a cargo de Patricia Galeana, académica de la Facultad de Filosofía y Letras y Patricia Vargas, de la Universidad de Guadalajara, en colaboración con el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ).

Otro resultado que arrojó la encuesta fue que 52 por ciento de los cuestionados estuvo de acuerdo con la frase “si una mujer estudia se vuelve más rebelde”.

En el rubro “Relaciones y violencia”, el 88.1 por ciento piensa que ésta es parte de la vida familiar. El 30 por ciento considera que los golpes a los niños sirven “para corregirlos”; 6.4 por ciento piensa que pegarle a una mujer se justifica “cuando ella te pega” y 4.7 por ciento “cuando es necesario corregirla”.

En “Estado civil y la organización de parejas y familias”, más hombres (33.6 por ciento) que mujeres (31.4 por ciento) apuntaron a la maternidad como sustantiva en la “realización” del género femenino.

Y aunque los varones se involucren más en labores domésticas, se inclinan por actividades que exijan menor tiempo, como sacar la basura (41.9 por ciento), tender camas (41.2 por ciento), atender mascotas (36.6 por ciento) y reparaciones (19.5 por ciento).

Patricia Galeana expuso que otras de las cifras no contenidas en el estudio, pero relacionadas con él, indican que en la Ciudad de México siete de cada 10 violaciones de mujeres ocurren al interior de la familia, y en el 90 por ciento de los casos la madre lo sabía y lo permitía por intimidación o amenaza.

“El tema pasa por una cuestión cultural porque las madres formamos a los machos mexicanos; la crianza está a nuestro cargo”, resaltó.

El ejercicio demoscópico estuvo a cargo de Patricia Galeana, académica de la Facultad de Filosofía y Letras y Patricia Vargas, de la Universidad de Guadalajara, en colaboración con el Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ). Foto: UNAM.

Por ello, prosiguió la también directora del Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México, se requiere de educación informal para modificar esa parte del modus patriarcal, en donde uno manda y otro obedece.

“Es indispensable establecer un sistema educativo formal e informal de respeto a los derechos de las personas, independientemente del sexo, etnia, edad, ideología, preferencia sexual o cualquier condición”, concluyó.

La encuesta cuenta con 14 variables de opinión, entre las que se encuentran: “Ser hombre y ser mujer”, “Estereotipos de género”, “Masculinidad y emociones”, “Maternidad y paternidad”, “Derechos políticos” y “Percepción del feminismo y sus efectos”, entre otros.