Washington, 11 May (Notimex).- La campaña de Mitt Romney salió hoy al paso de los acusaciones de agresión contra el virtual candidato presidencial republicano por un incidente ocurrido hace 49 años, cuando era estudiante de secundaria.

Aunque el propio Romney ofreció ya disculpas por el incidente reportado este viernes por el diario The Washington Post, su campaña fue más lejos al desestimar cualquier caracterización del ex gobernador como un bravucón.

“El es una persona profundamente compasionada y el hostigamiento (bullyng) no es algo en lo que el se haya involucrado de manera consciente”, dijo Kerry Healey, asesora de la campaña de Romney.

Sin abundar sobre el incidente, Healy insistió en desasociar ese evento con el carácter de Romney.

“La pregunta para los estadunidenses es si este un rasgo característico del que deben preocuparse? Yo he conocido al gobernador Romney por 10 años y puedo decir que es una persona generosa a toda prueba”, dijo en entrevista con la cadena CNN.

De acuerdo con el diario, en la primavera de 1965 Romney y un grupo de estudiantes de la escuela Cranbrook en Michigan sometieron a otro para que el entonces hijo mayor del gobernador George Romney pudiera cortarle varios mechones de cabello.

La “broma” derivó de la desaprobación de Romney al hecho de que ese estudiante, identificado como John Lauber, se presentó al reinicio de clases con el cabello descolorido, pintado de rubio.

El ataque contra Lauber fue caracterizado por el diario como parte del hostigamiento que éste tuvo que soportar ante las sospechas de sus compañeros de estudios de que era homosexual.

En las últimas horas, Romney reiteró en varias entrevistas su disculpa por las cosas “estúpidas” que hizo durante sus años de estudiante, aunque dijo no recordar el incidente con Lauber.

“Yo no recuerdo el incidente, pero he visto los reportes, no voy a argumentar contra eso; es cierto que hice cosas estúpidas en la secundaria, y si ofendí a alguien por ello, me disculpo”, dijo Romney en entrevista con la cadena Fox.

Phillip Maxwell, uno de los testigos del incidente, dijo a CNN que “el evento no es algo de lo se pueda uno sentir orgulloso”, insistiendo que más que una broma, esa fue una instancia de agresión física por parte de Romney.

“Soy un abogado. Se lo que es una agresión. Ese joven estaba espantado. Eso fue un asalto físico”, dijo Maxwell en una entrevista por separado.