Mogadiscio, 11 jun (EFE).- Fazul Abdullah Mohamed, supuesto miembro de Al Qaeda y acusado de ser el organizador de los atentados de 1998 contra las embajadas de EU en Kenia y Tanzania, resultó muerto al sur de Mogadiscio hace cuatro días en un enfrentamiento a tiros con la Policía, informaron hoy las autoridades.

El comandante de las Fuerzas Armadas somalíes, general Abdikarin Yusuf Dhegabadan, confirmó a Efe que Mohamed resultó muerto el martes pasado y que su cuerpo fue entregado a los servicios secretos estadounidenses el miércoles.

“Puedo confirmar que Fazul está muerto el muerto. Resultó muerto en un tiroteo por nuestras fuerzas y después se le identificó por pruebas de ADN”, dijo Dhegabadan.

A juicio de Dhegabadan, la muerte de Mohamed “supone el principio del fin de Al Qaeda en Somalia y en la región (del Cuerno de África), así como la muerte de Osama (ben Laden) es el principio de la destrucción de Al Qaeda”.

Dhegabadan indicó que Mohamed tenía en su poder 40.000 dólares, varios ordenadores portátiles, pistolas con silenciador y mapas de Somalia y distintos lugares del mundo.

En un comunicado difundido por la radio oficial, el Gobierno precisó que la muerte de Mohamed se produjo debido a que el vehículo del presunto terrorista confundió el camino en una zona al sur de Mogadiscio, entre la capital somalí y la ciudad de Afgoi, controlada por la milicia radical islámica de Al Shabab, ligada a Al Qaeda.

Junto a Mohamed, considerado el principal jefe operativo de Al Qaeda en el este de África, resultó muerto Abdulahi Dhere, jefe militar de las fuerzas de Hassan Al Turki, un cabecilla de Al Shabab en el sur de Somalia.

Mohamed, por el que EU ofrecía una recompensa de 5 millones de dólares, fue acusado por Washington de ser el cerebro de los atentados simultáneos del 7 de agosto de 1998 contra las embajadas estadounidenses en Nairobi y Dar es Salaam, en los que murieron cerca de 250 personas, 12 de ellas estadounidenses, y resultaron heridas unas 4.000.

El resto de los supuestos cabecillas de Al Qaeda que se presume que participaron en los atentados contra las dos embajadas estadounidenses en el este de África habían resultado muertos previamente y sólo quedaba Mohamed.

Abu Dalha Alsudani, antiguo cabecilla de Al Qaeda en el este de África, resultó muerto en enero de 2007 en un ataque aéreo combinado en el sur de Somalia de EEUU y Etiopía y su segundo, que le sucedió en el mando, Salah Al Nabhani, también murió en un ataque en Somalia de fuerzas especiales estadounidenses en septiembre de 2009.

Nacido en las islas Comoras, Mohamed tenía doble nacionalidad, comorense y keniana y estaba considerado uno de los principales dirigentes del Al Qaeda en el Cuerno de África, donde el principal grupo ligado a la red internacional es Al Shabab, la mayor milicia radical islámica de Somalia.

Varios cientos de combatientes extranjeros luchan en las filas de Al Shabab para derrocar al Gobierno Federal Transitorio de Somalia, respaldado por la comunidad internacional, y crear en este país un estado musulmán radical de corte wahabí.

Somalia vive en una permanente guerra civil y carece de un Gobierno efectivo desde 1991, cuando fue derrocado el dictador Mohamed Siad Barré, lo que dejó al país en manos de señores de la guerra tribales, milicias islámicas e incluso de bandas de delincuentes armados.

La debilidad y el enfrentamiento entre las instituciones transitorias somalíes ha permitido en los últimos años acrecentar su poder y su dominio territorial a la milicia radical islámica de Al Shabab.

Ayer, el ministro del Interior de Somalia, Abdishakur Sheikh Hassan, resultó muerto en un atentado suicida llevado a cabo por una de sus sobrinas, captada por Al Shabab, en su domicilio de Mogadiscio.

El asesinato de Hassan fue asumido por Al Shabab, que se ha responsabilizado de prácticamente todos los atentados suicidas llevados a cabo en Somalia en los últimos años.

Hassan fue el sexto ministro de los sucesivos gobiernos transitorios de Somalia asesinado por Al Shabab. EFE