La secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, afirmó hoy que la muerte en Somalia de Fazul Abdullah Mohammed, presunto “cerebro” de los atentados contra embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania en 1998, es un “golpe significativo” para la organización terrorista Al Qaeda.

El comandante de las Fuerzas Armadas somalíes, general Abdikarin Yusuf Dhegabadan, confirmó hoy a Efe que Abdullah Mohammed resultó muerto la semana pasada en un enfrentamiento a tiros con la Policía al sur de Mogadiscio y que su cuerpo fue entregado a los servicios secretos estadounidenses el miércoles.

La muerte del supuesto militante de la organización terrorista “es un golpe significativo para Al Qaeda, sus aliados extremistas, y sus operaciones en el este de África”, dijo Clinton desde Dar es Salaam (Tanzania) en un comunicado emitido por el Departamento de Estado en Washington.

“Es un final justo para un terrorista que ocasionó tanta muerte y dolor a muchos inocentes en Nairobi y Dar es Salaam y en otros sitios tanzanos, kenianos, somalíes y nuestro propio personal de embajadas” indicó Clinton, en la segunda parada de su gira por África.

Fazul Abdullah Mohammed, presunto cabecilla de Al Qaeda en el este de África y que figuró al frente de la lista de los más buscados por la Agencia Federal de Investigaciones (FBI) de EU durante casi 13 años, murió en un puesto de control en Mogadiscio a manos de fuerzas somalíes.

Abdullah Mohammed, de 38 años, era buscado por los atentados contra las embajadas de EU en Kenia y Tanzania en 1998, que en su conjunto dejaron un saldo de 224 muertos.

La mayoría de los muertos era de origen keniano, aunque entre las víctimas también figuraron doce estadounidenses.

Las autoridades habían ofrecido una recompensa de cinco millones de dólares para lograr la captura de Abdullah Mohammed.

Se prevé que Clinton, que durante su gira por África busca promover el comercio regional y el desarrollo económico del continente, visite la legación estadounidense en Dar es Saalam y rinda tributo a las víctimas de esos ataques. EFE