Washington, 11 jun (EFE).- Estados Unidos pidió hoy a Siria que cese la violencia contra los manifestantes y advirtió de que la ofensiva del Gobierno en el norte de ese país ha creado una “crisis humanitaria”.

“La ofensiva del Gobierno en el norte de Siria ha creado una crisis humanitaria. EE.UU. insta al Gobierno sirio a que cese esta violencia y dé al Comité Internacional de la Cruz Roja (ICRC) acceso inmediato y sin restricciones a esta región, para ayudar a los heridos, detenidos y civiles desplazados” por la crisis interna, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

A mediados de marzo estallaron las protestas en varias ciudades de Siria para exigir reformas democráticas que desde entonces están siendo duramente reprimidas por las fuerzas de seguridad.

Según el Observatorio Sirio de Derechos Humanos, hasta el momento 1.233 civiles y 333 militares y policías han muerto como consecuencia de la represión de las protestas, que se han intensificado y extendido por todo el país.

“Los líderes sirios no tienen excusa para denegar la asistencia humanitaria de una entidad neutral como el ICRC. Si los líderes sirios no proveen este acceso, estarán demostrando una vez más su desdén por la dignidad del pueblo sirio”, puntualizó el comunicado.

La Casa Blanca ya había condenado el viernes la ofensiva del Ejército de Siria y la represión contra los manifestantes, que dejó al menos 23 muertos en la localidad de Yisr al Shurgur, cerca de la frontera con Turquía.

En un comunicado difundido el viernes después del ataque contra los manifestantes, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, exigió “el fin inmediato a la brutalidad y la violencia”.

“El Gobierno sirio lleva el país por un camino peligroso”, afirmó Carney, al señalar que “las fuerzas de seguridad sirias continúan tiroteando, asaltando y deteniendo a manifestantes, mientras que los presos políticos siguen encarcelados”.

Estados Unidos respalda un proyecto de resolución del Consejo de Seguridad de la ONU que condena las acciones del Gobierno sirio y reclama un alto inmediato a la violencia y al abuso de los derechos humanos básicos, señaló Carney.

En el Consejo de Seguridad se siguen negociando sobre el proyecto de resolución presentado por los países de la Unión Europea (UE) para condenar la represión del régimen de Siria.

El proyecto de resolución ha sido mal recibido por parte de Rusia y China, miembros permanentes del Consejo y con poder de veto, así como por la India, Brasil y Sudáfrica, miembros temporales.