Ixtlahuaca, 11 Jun. (Notimex).- El candidato del PRD, Alejandro Encinas, acusó al gobernador Enrique Peña Nieto y la dirigente del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE), Elba Esther Gordillo, de desviar y utilizar recursos con fines electorales.

En este municipio y ante indígenas mazahuas, Encinas escuchó quejas de la presión y amenazas de funcionarios del estado de México y líderes del PRI en contra de quienes asistan a actos de campaña del perredista.

En su discurso, Encinas dijo que el candidato del PRI, Eruviel Ávila, lo critica y señala como el “candidato de las descalificaciones” por denunciar la corrupción en el gobierno de Peña Nieto.

“Les duele que les diga que se desviaron mil 500 millones y que Peña los entregó al SNTE para que Elba Esther Gordillo los use al pago de aviadores y de maestros para labores electorales”, indicó.

Dijo que a los campesinos que el PRI lleva “acarreados” a los mítines de su candidato lo hacen bajo la amenaza de quitarles los apoyos de fertilizantes.

En esta zona indígena, afectada por la carencia de agua para uso agrícola, Encinas responsabilizó a los gobiernos priístas de esta situación.

“No dicen -los priístas- que la contaminación del río Lerma con aguas industriales es por parte de empresas que son propiedad de la familia del ex gobernador -Carlos- Hank González”.

Encinas confió que en breve la Auditoria Superior de la Federación finque responsabilidades al gobernador Peña Nieto por dicho daño patrimonial y favorecer a organizaciones corporativas como el SNTE.

Un poco antes, Encinas participó en una ceremonia de purificación encabezada por el sacerdote y jefe supremo de los mazahuas, Erasmo de Jesús.

A Encinas y sus invitados, el líder indígena los humeó con incienso y les colgó un rosario de pan. Les pidió a todos, en dos ocasiones, ponerse de rodillas para tocar la madre tierra.

Toda la comitiva, líderes nacionales y estatales de los partidos de su coalición lo hicieron, incluido Encinas con una rodilla al piso. Solo el diputado del PT, Gerardo Fernández Noroña, desairó el ritual y se mantuvo de pie, ello ante el malestar de los indígenas presentes.