El premio, que se otorga anualmente desde 2008 a personas u organizaciones y que conlleva apoyo para continuar con el trabajo realizado, destacó a la mexicana Graciela Pérez Rodríguez por su lucha en la defensa de los derechos de los familiares de personas desaparecidas a pesar de la compleja situación de inseguridad que se vive actualmente en México.

CIUDAD DE MÉXICO, 11 de noviembre (AP) — El gobierno de Holanda otorgó su premio “Tulipán de los Derechos Humanos 2017” a la activista y defensora mexicana Graciela Pérez Rodríguez por su lucha en la defensa de los derechos de los familiares de personas desaparecidas en México, según anunció el viernes.

En un comunicado, el sitio web de las sedes diplomáticas holandesas en el mundo informó que el galardón se le concedió a esta mujer que busca a su hija y a cuatro familiares más desde 2012.

El premio, que se otorga anualmente desde 2008 a personas u organizaciones y que conlleva apoyo para continuar con el trabajo realizado, destacó los esfuerzos de Pérez por los derechos de los familiares de desaparecidos a pesar de la compleja situación de inseguridad que se vive actualmente en México.

Las circunstancias son especialmente difíciles en el estado de Tamaulipas, fronterizo con Texas, donde Pérez trabaja y donde son muy altos los niveles de violencia, de presencia de distintos grupos del crimen organizado y su infiltración en las esferas del poder.

“Los defensores de los derechos humanos como Graciela son indispensables en la lucha por un mundo mejor. Es necesaria la presión interior para lograr un cambio real”, se afirma en la nota.

Más de 30 mil personas han desaparecido en México y, aunque el Congreso acaba de aprobar una ley para combatir este problema y buscar a esos individuos, todavía no se implementa.

Durante años las familias de las víctimas se han quejado insistentemente de la falta de interés de las autoridades en el tema y, en algunos casos, de su complicidad para obstruir la justicia. Además, los familiares han denunciado que se han tenido que convertir en investigadores y expertos forenses a la fuerza.

Un ejemplo es Pérez, que forma parte del proyecto Ciencia Forense Ciudadana, un colectivo que trabaja para establecer un registro nacional de desaparecidos y una base de datos genéticos con la que intentar identificar cualquier resto encontrado.

La defensora de los derechos humanos perdió a sus familiares en agosto de 2012 cuando su hija, su hermano mayor y tres sobrinos salieron a pasar un fin de semana a Houston en Texas y nunca volvieron a casa, según contó ella durante su participación a principios de año en la llamada Caravana contra el Miedo, que recorrió la frontera sur de Estados Unidos.

Una compañera suya, Miriam Rodríguez, que pasó años buscando a su hija hasta que encontró su cadáver y consiguió que los culpables del homicidio fueran encarcelados, fue asesinada en mayo en Tamaulipas.

Una de las personas a las que se atribuyó este crimen murió en octubre en un enfrentamiento con la policía, según confirmó en su momento la fiscalía estatal.