El experto de la UNAM explicó que para cremar 43 cadáveres se requieren 33 toneladas de troncos de cuatro pulgadas de diámetro. Foto: Cuartoscuro.

El experto de la UNAM explicó que para cremar 43 cadáveres se requieren 33 toneladas de troncos de cuatro pulgadas de diámetro. Foto: Cuartoscuro.

Ciudad de México, 10 de diciembre (SinEmbargo).– Científicos de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) desmintieron la hipótesis de la Procuraduría General de la República (PGR), de que los 43 estudiantes de Ayotzinapa fueron quemados en el basurero de Cocula, Guerrero.

“Es imposible que hayan sido quemados en Cocula, y la autoridad está en un serio problema porque si no se quemaron en Cocula, ¿quién los quemó y en dónde se quemaron?”, dijo Jorge Montemayor, investigador titular del Instituto de Física de la UNAM.

Explicó que para cremar 43 cadáveres se requieren 33 toneladas de troncos de cuatro pulgadas de diámetro, es decir dos trailers de leña y 53 kilogramos de gas por cada cuerpo.

“Si los cuerpos se hubieran quemado con puras llantas para reducirlos a los restos mostrados por la PGR se hubieran necesitado 995 llantas de autos pasajeros. La hipótesis de que fueron quemados en el basurero de Cocula no tienen ningún sustento en hechos físicos o químicos naturales”, dijo Montemayor.

Precisó que en el caso de que se hubieran ocupado las 995 llantas, habría 2.5 toneladas de alambre de acero, con lo que se requería mil 425 y mil 540 grados centígrados, lo que provocaría una columna visible desde varios kilómetros.

Los residuos de huesos y cenizas de leña pesarían 333 kilogramos, de los cuales 116 corresponderían a restos humanos. El material se empacaría en 12 bolsas de 25 kilos cada una.

El pasado siete de noviembre, el Procurador General de la República, Jesús Murillo Karam, dijo que los detenidos Patricio Reyes Landa, alias “El Pato”, Juan Osorio Gómez, alias “El Jona” y Agustín García Reyes, alias “El Chereje” confesaron haber asesinado a la mayoría de los 43 normalistas de Ayotzinapa secuestrados por policías de Iguala.

Los miembros del Cártel Guerreros Unidos, mataron y luego quemaron a los estudiantes; algunos de ellos aún estaban vivos [inconscientes], dijo Murillo Karam. Hay restos quemados, pero también hay otros que fueron encontrados en bolsas. El fuego lo alimentaron a través de piedras, llantas, diesel y gasolina directo a los cadáveres. Alrededor de 15 murieron de asfixia antes de llegar al basurero de Cocula.

Los dientes de los restos, dijo Murillo Karam, están en un estado de calcinación tan alto que sólo con tocarlos se deshacen. El Procurador insistió en esa ocasión en que la evidencia indica que los normalistas están muertos, pero que, hasta que no concluyan los trabajos de identificación –que podrían ser en Austria– están desaparecidos.

Un mes después, Murillo Karam informó que Alexander Mora Venancio, uno de los 43 normalistas desaparecidos fue identificado muerto según lo comprobaron las pruebas de ADN realizadas por peritos extranjeros. El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) validó la identificación, pero aclaró que no estuvo presente en el momento en que buzos y peritos de PGR recuperaron dicha bolsa ni participó en el hallazgo de ese fragmento.

Los padres de los jóvenes aceptaron esta versión aunque denunciaron que los restos de Alexander Mora Venancio fueron sembrados por el gobierno para sostener la versión de los tres sicarios.

“Los peritos argentinos no avalan que los restos sean de Cocula, porque ellos no estuvieron en el levantamiento y dicen que las bolsas negras con restos, estaban abiertas”, dijo José Félix Rosas, vecino de Tecoanapa, en conferencia de prensa el pasado 8 de diciembre.

Ese mismo día, el Procurador dijo que no tiene duda de que un grupo de personas fue asesinado la noche del 26 del presente año en el municipio de Cocula, Guerrero.

“Yo en lo personal sobre que en ese lugar [Cocula] mataron a un grupo de personas, las quemaron, las evidencias claras de que ahí hubo un incendio bastante prolongado y serio las tenemos muy contundentes, no hay ni duda de que después de eso, esto sí ya es según las declaraciones de los que participaron, fueron removidas las cenizas y triturados los restos y echados al río, para mi eso es un hecho lo difícil era determinar si ahí había habido estudiantes”, comentó el titular de la Procuraduría General de la República a Radio Fórmula.

Murillo Karam insistió que no tiene “duda que esa noche mataron a por lo menos un grupo de estudiantes. Hay otros elementos que podemos confirmar que hay más”.